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Economía

11:37 AM - 7 de Febrero de 2010


Toyota retiraría el Prius en Estados Unidos y Japón

Por: Noticiascaracol.com - siganos también en @NOTICIASCARACOL

Toyota planea retirar del mercado su modelo Prius por una falla en los frenos, según indica la prensa japonesa.
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AP

La empresa no se pronunció al respecto pero señaló que pronto anunciará qué medidas tomará ante los problemas que se han encontrado en el modelo Prius, el híbrido más vendido del mundo.

La compañía nipona ya retiró unos ocho millones de vehículos de otros modelos con defectos en el acelerador y su presidente, Akio Toyoda, ha pedido disculpas públicamente.

Se calcula que la falla de los frenos afecta a unos 270.000 coches Prius vendidos en Estados Unidos y Japón desde mayo del año pasado.

Toyota dice que el problema se debe a un "fallo en el software" y asegura que ya arregló los modelos vendidos este año.

Según afirma el mayor diario de Japón, Yomiuri, la empresa ya informó a los vendedores de vehículos de ese país que planea reparar los frenos de miles de automóviles Prius.

EE.UU. investiga

El Departamento de Transporte de Estados Unidos indicó la semana pasada que está investigando problemas en los frenos de los modelos Prius 2010 después de que la empresa admitiera los defectos en el sistema de frenos.

La Administración de Seguridad de Tráfico en Carreteras de EE.UU. ya recibió 124 quejas de conductores referidas a los frenos del modelo. Entre ellas, cuatro eran por choques.

Toyota señaló que el fallo del sistema no implica un riesgo desde el punto de vista legal y que no ha recibido ningún informe de accidentes.

La investigación estadounidense supone otro revés para Toyota, que ya tuvo que retirar del mercado sus automóviles dos veces en Estados Unidos, lo que representa millones de vehículos.

La empresa japonesa estima que la retirada de coches con problemas de acelerador le costará unos us$2.000 millones, pero sacar del mercado también a los Prius le costará aún más.

Y los analistas afirman que las pérdidas podrían ser mejores si la reputación y confianza de la empresa, construidas durante décadas, se deploman a raíz de estos acontecimientos.

Según indica Alastair Leithead, de la BBC, desde la ciudad japonesa de Toyota, la empresa ha sido duramente golpeada alrededor del mundo y el impacto en sus finanzas podría durar meses o inclusive años.

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BBC
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auguri

8 Febrero 2010 - 9:53am
LOS ENFERMOS NECESITAN MÉDICOS, NO POLÍTICOS: El médico no es un administrador del gasto público ni es tampoco un justiciero social. Es un médico y, como tal, no toma partido por los diversos intereses estatales, sino que busca mejorar la salud y preservar la vida de su paciente enfermo sin sesgos ni presiones externas de ninguna naturaleza. La administración pública y la justicia social son fines específicos de la política y no de la medicina. Y cuando decimos que el fin de la medicina es la salud, estamos diciendo que el fin de la medicina es la salud del “enfermo en particular” y no en cambio el bienestar ni la salud económica de un sistema de salud precario, enfermo y mal diseñado. Un sistema de salud enfermo necesita buenos políticos y no médicos. El enfermo, a diferencia del sistema de salud, requiere médicos y no políticos ni administradores del gasto público. Y esto es muy importante comprenderlo porque reconocer y aceptar esa diferenciación es lo único que imprime sentido real, no solo a la relación médico-paciente, sino fundamentalmente a la medicina misma. Dicho de otro modo, si las políticas estatales y los sistemas de salud en general no contemplan esa diferenciación en favor del enfermo en particular, entonces, sencillamente, no son buenas políticas en salud. El médico lo es del enfermo y no lo es del Estado. No es posible, además, concebirlo de otra manera porque los Estados no se mueren y los enfermos sí. Siempre y en toda circunstancia el acto médico se centra en la persona enferma y son sus intereses particulares (de acuerdo con su afección patológica específica) y no los intereses generales del Estado ni de un sistema de salud distorsionado, los que deben ser considerados como el objeto primario de estudio del médico. El médico, por ser médico, no puede en ninguna circunstancia relativizar el fin de la medicina ni subordinarlo a ningún otro interés general o particular, sea este social, jurídico, económico, filosófico, político, sentimental o religioso o de cualquiera otra índole. Así, el médico, como profesional que es, dedica sus actos a la sociedad en cuanto que la sociedad está conformada por personas que desean particularmente el cuidado de su salud personal, pero no es por ello un subordinado del Estado en cuanto que entiende, en favor de la sociedad y en virtud de su compromiso profesional con ella, que el Estado puede, en un momento histórico determinado, actuar políticamente en contra del valor de la vida. Y esto que digo es muy evidente en el decreto 131 de 2010. En dicho decreto, el profesionalismo médico es remplazado por un sistema de salud con un fin específico que, no sobra decirlo, no es la salud del enfermo en particular, sino que lo es la ejecución de diferentes políticas económicas de diversa índole que dejan al enfermo en un segundo plano y que convierten al médico en un mero ejecutor técnico de dichas políticas. Es evidente allí que el médico ya no es el médico; ahora lo es el sistema. Y es evidente también que el paciente ya no es el paciente; ahora lo es la economía del sistema. (Por Jorge Merchán Price) http://www.semana.com/noticias-opinion-on-line/enfermos-necesitan-medicos-no-politicos/134602.aspx
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