Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Push Noticias Caracol
Reciba nuestras notificaciones con lo último de:
Ahora no
Activar

Publicidad

Tragedia en el techo del mundo: más de 4.200 muertos, hambre y ruinas

DefaultImageThumbnailVideo

La cifra de muertos por el terremoto que el sábado golpeó Nepal supera los 4.252, mientras que los heridos son más de 7.000 y no hay aún una referencia de desaparecidos.

El Ministerio del Interior indicó que el número de muertos es de 3.723, aunque aún no hay una cifra actualizada de heridos con relación al anterior registro que es de 6.535, según informaron medios locales.

Fuentes del Centro Nacional de Operación de Emergencia confirmaron que ya se habían identificado a alrededor de 1.300 de los fallecidos.

Las autoridades nepalíes trabajan en el desescombro de Katmandú y en la reapertura de carreteras en el valle central del país, la zona más castigada por el terremoto.

Publicidad

También tratan de estabilizar el suministro de energía eléctrica, que actualmente se encuentra a un 75 % de acuerdo con fuentes de la compañía eléctrica.

El país sigue aún con enormes problemas de comunicación tras la réplica de 6,7 grados del domingo, una de las más de 40 que se han producido desde el sábado.

Publicidad

No obstante, la intensidad de la actividad sísmica ha remitido de manera drástica en las últimas horas.

El Gobierno ha solicitado ayuda internacional de todo tipo para poder dar respuesta a las necesidades de la población y afrontar las tareas de rescate.

[[{"fid":"149198","view_mode":"default","fields":{"format":"default","field_file_image_alt_text[und][0][value]":"","field_file_image_title_text[und][0][value]":""},"type":"media","attributes":{"class":"media-element file-default"}}]]

 Varios países han enviado ya su ayuda y la comunidad internacional se moviliza para hacer llegar toneladas de suministros y ayuda a la nación asiática.

Publicidad

Este es el terremoto de mayor intensidad en casi 80 años en el país del Himalaya y el peor que ha vivido la región en una década, desde que en 2005 un movimiento telúrico causara una tragedia de grandes proporciones en Cachemira, con un balance de más de 84.000 muertos.

TRAGEDIA EN KADMANDÚ

Publicidad

Miles de personas se agolpan en el espacio abierto más grande de Katmandú, entre carpas improvisadas, la incertidumbre sobre lo que va a pasar y el sentimiento de abandono ante la falta de ayuda por parte de las autoridades.

En el campamento de New Road en la capital nepalí, miles de personas agradecen el sol de la mañana tras haber pasado la noche bajo ropas y mantas entrelazadas de cualquier manera con las que a duras penas aguantaron bajo la lluvia.

Están allí desde el pasado sábado, cuando el seísmo de 7,8 grados hizo temblar las entrañas del valle central del Nepal.

"No hay ayuda del Gobierno. El Ejército nos está dando agua, pero para conseguirla tienes que estar en la cola durante horas", lamentó Manoj Sah, un residente de origen indio.

Publicidad

Dice que la gente aguanta con fideos y con lo que puede ir consiguiendo por aquí y por allá, mientras los precios de los alimentos se han disparado y ya cuestan el doble.

Vea el video: Como un campo de refugiados, así luce Katmandú tras el terremoto

Publicidad

Además, los pocos baños públicos instalados son insuficientes y en muy poco tiempo quedaron inservibles.

La falta de comunicación debido a la caída del servicio de telefonía en prácticamente todo el país también le ha impedido saber cómo podía acogerse a la evacuación organizada por las autoridades de su país.

"Sabemos que la India está movilizando a sus nacionales, pero no tenemos móviles y no sabemos cómo hacerlo porque no hay comunicaciones", dijo.

En la ciudad muchos edificios aguantan en pie, pero una revisión más cercana deja al descubierto grietas y daños en estructuras que sirven para justificar el temor a un derrumbe.

Publicidad

Un colegio de dos plantas muestra su interior tras perder su fachada y una tienda situada en la parte inferior ha quedado abierta permanentemente al quedarse sin pared.

En la ciudad no hay forma de desplazarse en vehículo y las tiendas están cerradas, las pocas que abren son fácilmente identificables viendo el tumulto frente a ellas.

Publicidad

  • Publicidad