Agua, cultivos y tranquilidad: lo que amenaza el petróleo en lago de Tota

Seis pueblos del norte de Boyacá ya no duermen tranquilos por las exploraciones de multinacionales que intimidan su entorno. Agregan que no los han consultado.

La posible explotación de petróleo, que para algunas regiones sería motivo de felicidad, es para muchos habitantes de Boyacá sinómimo de tragedia ecológica y ambiental.

Iván Barrera, campesino de la región, manifiesta que "la comunidad se opone porque tenemos unas fuentes de agua que proteger. Es la vida de los campesinos, porque si nos deterioran la tierra, no servirá ni para agricultura ni para ganadería".

En noviembre del año pasado una multinacional de hidrocarburos realizó estudios de sísmica en el territorio para saber si existía gas o petróleo. De confirmarse, la vida de estas poblaciones cambiaría dramáticamente.

Miguel Ángel García, alcalde de Sogamoso, afirmó que "algunas empresas ya venían funcionando en la región, pero nunca dijeron nada. Luego solicitaron ampliaciones de la licencia y que nos harían unas plataformas en la ciudad. Nosotros quedamos sorprendidos porque nadie nos había dicho nada".

Por su parte, el alcalde de Tota, Yuri Neil Díaz, dijo que "ellos llegaron diciendo que tenían una licencia ambiental, y que ya sabían cuál era el bloque que necesitaban explorar. Ya querían comenzar la socialización con las comunidades y decirles que iban a empezar unos procesos de explotación petrolera".

 

Medios Asociados: 

Publicidad

PUBLICIDAD

COMENTARIOS

Este es un espacio para la construcción de ideas y la generación de opinión
Este espacio busca crear un foro constructivo de convivencia y reflexión, no un escenario de ataques al pensamiento contrario.