12:38 PM - 29 de Noviembre de 2012


Tú reputación, mi reputación, nuestra reputación

Por: Sandra Mercedes

Caballeros, por qué sacan a relucir palabras vulgares para expresar su inconformidad frente a una simple opinión expresada por una mujer ¿Son esas sus armas letales para acallar a una mujer?

EL ESPECTADOR
EL ESPECTADOR

Llama la atención una forma de violencia contra las mujeres:  Recurrir a ofensas y vulgaridades de contexto sexual.

En todos los campos, áreas y entornos cuando alguien en la mayoría de veces hombres, quiere anteponer una diferencia contextual, saca a relucir temas de tipo sexual, para decir que no están de acuerdo con determinada opinión expresada por una mujer.

Me explico, si una cantante, presentadora, diplomática, política, médica, profesora, ama de casa etc., etc., comenta algo relacionado con cualquier cosa menos con sexo, empieza una serie de asaltos contra la sexualidad, honra y dignidad de esa mujer.

No podría copiarlos textualmente, porque aparecerían vetados, pero nos tratan como el opuesto de género de los perros, de los zorros, o comentarios como por ejemplo: "es que usted se ha acostado" "usted salió con tal", "usted se abrió de piernas" y demás obscenidades de ese estilo.

Caballeros, por qué sacan a relucir palabras vulgares para expresar su inconformidad frente a una simple opinión expresada por una mujer ¿Son esas sus armas letales para acallar a una mujer? Buu qué miedo-.

Yo sé que no son todos, (afortunadamente una gran cantidad de hombres son decentes) pero para los que lo hacen, que también son muchos, están confirmando que no tienen argumentos sólidos para expresar sus puntos de vistas de manera diferente que no sean las groserías, denigrando a la mujer para que esta guarde silencio o juzgándola en su experiencia de vida para callarla y doblegarla, qué cortos de imaginación y de inteligencia.

La sexualidad es un tema de responsabilidad, pero una mujer no tiene por qué avergonzarse de su experiencia. En la vida hay relaciones de pareja hermosísimas, pero también hay otras "bien pecuecas", pero tanto las unas como la otras son fuentes de experiencia, inspiración, crecimiento espiritual y personal para las mujeres.

Desafortunadamente existen mujeres que creen que se "desvalorizan" con cada encuentro sexual, precisamente por una permisible sociedad machista y se preocupan mucho por el concepto que su pareja y la sociedad en general tengan de ellas, acudiendo entonces a mentiras,cómo por ejemplo: "Soy virgen" "Tú eres el segundo" o peor aún,crece desaforadamente la tendencia de recurrir la himenoplastia.

Déjeme decirle mi querida amiga que esa plática que invirtió en la himenoplastia se perdió, porque usted podrá aparentar ser muy virgencita, o serlo, pero en este mundo machista, a todas nos clasifican como las novias de Pluto, con o sin himenoplastia y desde los 10 hasta los 90 años.

Así es que no nos avergoncemos de ser mujeres, de las experiencias vividas. La solución no está en complacer a un hombre machista, ni dejarnos amedrantar con esa clase de comentarios.

Yo debo decir que en esta maravillosa experiencia que he tenido de escribir mis opiniones y puntos de vista, he sido por decirlo de alguna manera afortunada, no he recibido insultos sexuales por mis apreciaciones, al contrario de famosas y experimentadas columnistas.

La máxima expresión que recibí fue en mi última nota en donde exponía la importancia de acatar el fallo de la Haya, alguien me dijo "vieja ridícula, so pendeja, cómo cree que vamos a entregar el mar territorial", pero hasta me pareció un comentario familiar, así me decía mi abuelita cuando se ponía de mal genio cuando me comía una de sus galletas, antes de tiempo "So pendeja, no se coma las galletas"; pero al igual, estaba preparada para recibir los conocidísimos insultos sexuales en un país en donde a la mujer se le debate con sexualidad, obscenidad y vulgaridad.

Mi mensaje es exclusivamente para aquellos hombres cuyo único argumento para contradecir a una mujer es atentar contra su sexualidad, utilizando palabras soeces:

Amigos: Lean, instrúyanse, seguramente encontraran argumentos diferentes a los vulgares y mojados comentarios. Abran el cerebro, elemental.

No hay nada más sensual en este mundo que un hombre inteligente, y tratar a una mujer decentemente es una demostración de inteligencia en potencia.

Mujeres no nos avergoncemos ni nos dejemos intimidar con esa clase de comentarios. En sus casas, hogares, lugares de trabajo, tengan presente que si alguien las intimida con esos comentarios, es también una forma de violencia y estamos en nuestro derecho de hacernos respetar. Así somos, con experiencia y crecimiento personal incluidos.

Tu reputación, mi reputación, nuestra reputación, no es el punto de controversia, ni es un tema de negociación.

|12:38 PM - 29 de Noviembre de 2012

Nota tomada de SoyPeriodista.com
  • COMPARTIDO

    0
  • SÍGANOS EN

COMENTARIOS

Comentarios

Para opinar en esta nota usted debe ser un usuario registrado. Regístrese o ingrese aquí

Este es un espacio para la construcción de ideas y la generación de opinión. Este espacio busca crear un foro constructivo de convivencia y reflexión, no un escenario de ataques al pensamiento contrario.

  • COMPARTIDO

    0
Publicidad
Publicidad