2:32 PM - 4 de Febrero de 2013


Solo los tontos son importantes

Por: PABLO EMILIO OBANDO ACOSTA

Entre lo útil y lo importante hay un abismo insondable. Los "importantes" terminan ahogados en su inutilidad, enfermos, solitarios y despreciados; por el contrario, los seres útiles, terminan sus días rodeados de afecto y reconocimiento.

A menudo me he encontrado con personajes agobiados por su misma importancia; seres que dejando a un lado sus compromisos familiares y afectivos decidieron emprender el tortuoso, pero para ellos "gratificante", mundo laboral con horarios exigentes, tareas arduas y actividades exigentes.

Con frecuencia los miro arrumados de papeles, documentos y pretensiones. Casi nunca tienen tiempo para una sonrisa y, en el mejor de los casos, bufan en vez de hablar. Es que son "importantes" y no disponen de tiempo para nimiedades cotidianas como un almuerzo familiar, un helado en el parque o un abrazo para ese ser más querido que se pasa la vida en espera de una simple mirada.

Ser "importante" exige y requiere de una vitalidad que no se debe desperdiciar en cosas simples y vulgares; tienen la percepción que el mundo y el mismo universo se acabarían sin su intervención única e insustituible, sin su presencia irremplazable que nada ni nadie lo puede ocupar.

Eligieron ser importantes, ser cabeza de una empresa, de una iniciativa o de un emprendimiento que requiere entrega total. Durante su adolescencia se privaron de fiestas y relaciones afectivas; en su juventud aplicaron siempre el principio de "que el tiempo es oro" negándose continuamente a una invitación furtiva o a un amor "sin compromiso"; y en su vida adulta se destacaron siempre por su apego desmedido al trabajo.

Y se hicieron "importantes" convirtiéndose en gerentes, jefes, administradores, empresarios, directivos y cabeza de proyectos de toda índole. Seres que marcaron su importancia sin otra bandera que el simple prurito de sentirse importantes. Pero sin banderas que defender y sin causas que avivar; movidos únicamente por la falsa percepción que nacieron para tener éxito en su vida destacándose del común de los humanos que simplemente viven al vaivén de las circunstancias y los afectos.

Puede alegarse que se requiere la presencia de seres "importantes" que lideren y promuevan los diferentes procesos sociales. Eso nadie lo discute, lo que aquí se pretende afirmar es que muchos seres en su afán de sentirse importantes y descollar en su grupo social se asignan tareas y faenas que terminan arruinando su vida y la de quienes por desgracia le rodean. Seres que por lo general terminan en panópticos, hospitales, cementerios o sanatorios; personajes que confundieron la importancia con la utilidad de lo que hacen malogrando su existencia.

Un Gandhi siempre será necesario en el universo, un Che o un Fidel; pero cuántos pretenden alcanzar puestos de importancia para simplemente mandar e imponer sus criterios sin que ello implique una verdadera transformación histórica o humana.

Es muy distinto ser útil a ser importante. Útiles al mundo fueron Gutenberg, Colón, Bolívar, Sandino, Freud, Pappini, Gabo, Pelé... Seres encendidos de pasión por lo que hacían, sentían y expresaban, antorchas al viento que iluminaron vidas y senderos.

Importantes, simplemente eso, son aquellos políticos, gerentes, pedagogos o jefes que se limitan a mandar sin que en ello medie una causa o razón de peso; seres que gritan, manotean, vociferan pretendiendo así demostrar una importancia que en realidad no la tienen. No defienden una idea, una doctrina, una causa que trascienda en el tiempo y en el espacio.

Entre lo útil y lo importante hay un abismo insondable. Los "importantes" terminan ahogados en su inutilidad, enfermos, solitarios y despreciados; por el contrario, los seres útiles, terminan sus días rodeados de afecto y reconocimiento. En definitiva, únicamente los tontos son importantes pues agotan sus días en labores que no aman, en trabajos que no los apasionan y en faenas que los agobian.

Su única pasión es el trabajo y su única bandera el dinero; y en medio de ello, esa es su tragedia, terminan destruyendo su relación de pareja, la estabilidad emocional de sus hijos y sus propias emociones y afectos. Enfermos, agobiados y solitarios terminan sus días. ¿Y usted, es útil o... simplemente importante?

|2:32 PM - 4 de Febrero de 2013

Nota tomada de SoyPeriodista.com
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Comentarios

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3142390942

7 Febrero 2013 - 5:34pm
esto parece escrito por una mujer, cantaleta ventiada jajajajaja

3142390942

7 Febrero 2013 - 5:36pm
ventiada como mierda en el ventilador. jajajajajja

Herrn

5 Febrero 2013 - 7:56am
Se entiende el mensaje pero fíjese que tan curioso: es inevitable sentirse a veces felizmente inútil y otras veces tranquilamente insignificante. En lo que a mí concierne, aprecio el anonimato.
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