4:59 PM - 26 de Febrero de 2013


La ilusoria reforma a la Salud

Por: FABIO AREVALO ROSERO MD

La gran reforma hasta ahora conocida tiene fijación estricta en el control de dineros y no en verdaderas políticas transformadoras que propendan por un país más saludable.
EL ESPECTADOR
EL ESPECTADOR

Hace unos 2.500 años Sócrates lo sentenció: "Si alguien busca la salud, pregúntale si está dispuesto a evitar las causas de la enfermedad; en caso contrario, abstente de ayudarle". Sencillo, allí está buena parte de la esencia de la salud pública, prevención.

En Colombia por solo unas tres enfermedades crónicas mueren anualmente cerca de 100 mil personas (la mitad de ellas por males coronarios).

Una verdadera catástrofe, ya que la mayoría son intervenibles y tienen factores de riesgo modificables. Es decir están en manos de cada persona, de su criterio y dependen de su "Factor Socrático".

En un sistema de salud se busca o que los recursos alcancen para tratar más enfermos, o que haya más gente saludable. Un país democrático, avanzado y desarrollado, preferirá lo segundo (Australia y Canadá son ejemplos dignos de emularse). Sin duda es lo deseable y es uno de los indicadores que pesa en el Índice de Desarrollo Humano y en la calidad de vida; en otras palabras en el bienestar y la legítima felicidad de la gente.

Pero el economista ministro de salud Alejandro Gaviria, piensa distinto. Considera esencialmente, que el problema del sistema de salud colombiano es el manejo y control de los recursos.

La periodista María Isabel Rueda le hace una "entrevista-primicia" al ministro economista. Sin darse cuenta de la "descachada" de ambos, la sobradora comunicadora muestra la tal reforma como algo que salvaría al país y podría catapultar a Santos a la reelección. Su jefe en la radio (lego en el asunto) le hace eco y cree que sería la noticia del año. Pero hay sutilmente un gran engaño por los principios económicos (¿neoliberales?) del ministro o por su impericia en temas de salud y falta de sensibilidad social genuina.

Su cacareada reforma a la salud, apunta como blanco a las EPS que son parte del problema, pero no lo fundamental. Casi toda la entrevista de la Rueda se focaliza en el manejo de los recursos y el control político. No ofrece reformas de fondo.

No acaba las EPS, achica su red y las convierte en "gestoras de salud", con la diferencia de que les quita el disfrute de la plata y se la entrega a una especie de nuevo Seguro Social (Misalud). En teoría se elimina la intermediación, pero ¿quién garantiza que se extirpe la paquidermia del estado?

Como lo dice el médico Gustavo Aguilar Vivas experto internacional en salud pública, "hay un apetito por manejar recursos como si ese fuera el problema fundamental. Preocupa que no se toquen temas estructurales y se haga énfasis en si las EPS manejan o no dineros". Afirma que el gobierno debe decidir qué salud se les va a ofrecer a los colombianos, en forma ilimitada o limitada. De lo contrario la siguiente crisis podría ser peor.

En el nuevo sistema todos los colombianos quedaríamos afiliados a Misalud (el nuevo ISS). Las EPS podrían ser administradoras con una gran red de prestadoras de servicios agrupadas en tres niveles. Se fortalece el centralismo financiero con mayor poder y control político (¿politiquero?) de gobernaciones y alcaldías.

Se acaba la "meritocracia" en el nombramiento de directores de ESE y hospitales, por la aparente manipulación de los concursos. Alcaldes y gobernadores designarían a dedo. Aparentemente se mejoran los derechos asistenciales (POS) dejando solo una lista negra de servicios estrafalarios como tratamientos estéticos (esto es positivo, pero inmanejable y lleno de buenas intenciones).

Como lo expresa el Dr. Aguilar: "¿Hasta qué punto se mejora la gestión de manejar el riesgo y disminuír los costos? ¿Cómo hacemos para que la gente esté sana? Sin promoción y prevención aquí no hay plata que alcance".

Allí está el meollo del asunto, la gran reforma hasta ahora conocida tiene fijación estricta en el control de dineros y no en verdaderas políticas transformadoras que propendan por un país más saludable.

Si de los 20 billones que al menos cuesta el sistema asistencial (un saco roto) destináramos un 30 por ciento a hacer verdadera educación y formación en promoción de la salud y prevención de la enfermedad, sería mucho lo que ganaríamos salvando vidas. Se mejorarían los índices de bienestar y productividad, haciendo que haya mucha menos gente enferma que desgaste el sistema asistencial.

Ese si sería el gran "revolcón", la verdadera transformación estructural como la soñaba el ministro médico Juan Luis Londoño, quien murió accidentalmente hace 10 años y se llevó sus propuestas. Pero el ministro economista Gaviria anda descrestando a mediáticos comunicadores como la Rueda (¿tragan entero?) ofreciendo tener más plata para atender a más enfermos. Eso es ni más ni menos que combatir la gordura ampliándose el cinturón.

|4:59 PM - 26 de Febrero de 2013

Nota tomada de SoyPeriodista.com
  • COMPARTIDO

    0
  • SÍGANOS EN

COMENTARIOS

Comentarios

2
Para opinar en esta nota usted debe ser un usuario registrado. Regístrese o ingrese aquí

Este es un espacio para la construcción de ideas y la generación de opinión. Este espacio busca crear un foro constructivo de convivencia y reflexión, no un escenario de ataques al pensamiento contrario.

Herrn

27 Febrero 2013 - 5:43am
...a los textos antes mencionados, la salud, los bienes, el espacio y los recursos públicos, el tiempo mismo, la education, el trabajo y el goce mismo de vivir quedan sujetos al azar y caprichos de administradores sin formación ni respeto por su Pueblo. Pueblo que siempre ha estado dispuesto recibir buen ejemplo de sus representantes, pero que en Lugar de ello, ha sido traicionado, oprimido y reenviado a las vías de hecho para hacerse escuchar. Así pues, dejo constancia mi satisfacción por la lectura de estos párrafos que usted ha sabido escribir. NO es posible un sistema de Salud, ni ningún otro sin que primero haya un Estado, entiéndase bien, en el sentido en que ese termino hace honor a su contenido.

Herrn

27 Febrero 2013 - 5:31am
...tampoco sabe proteger a sus ciudadanos, ni en el interior del territorio ni en el exterior, de tdo esto existen pruebas abrumadoras cuya conclusión es que nuestro "Estado" es en general negligente, impotente, Amateur y sin ninguna Vision. En consecuencia hacemos parte de un Pueblo huérfano, abandonado a sí mismo, sin brújula y haciendo lo que puede con Dios y sin Ley. Donde no hay Estado solo Dios gobierna y en Colombia parece que todos se encomiendan al Supremo. No es el caso de los países también mal llamados "desarrollados" donde el Estado ocupa la función de Dios, antiguamente a través de Reyes y actualmente a través de Republicas o monarquías parlamentarias o constitucionales. En ese sentido, la llamada républica de Colombia es AÚN un nombre sin contenido, que, si nos referimos...

Herrn

27 Febrero 2013 - 5:21am
Mis felicitaciones Señor Arevalo, con su comentario prueba usted conocer bien el tema. Justamente ayer, hice un comentario parecido a alguna de las Notas que se publicaron sobre la Reforma pero en un estilo más bien irónico puesto que para mí es aún más urgente la reforma del Estado. Sin embargo, y dado que se ha mencionado a Sócrates, aprovecho nuevamente este espacio para repetir de una manera distinta lo que decía ayer: Si Usted lee "la republica" de Platón o el diálogo sobre "la politica", estará de acuerdo conmigo en que, según esos textos, Colombia carecería por el momento de un Estado, es decir, un Ente que gobierne adecuadamente un territorio.El "Estado" colombiano actual no controla, ni regula, ni se responsabiliza por lo que sucede en su territorio....
  • COMPARTIDO

    0
Publicidad
Publicidad