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Las recientes tensiones diplomáticas entre Venezuela y Estados Unidos no cesan, este sábado volvió a escalar luego de que el regimén de Nicolás Maduro calificara como una "amenaza colonialista" la advertencia emitida por el presidente estadounidense, Donald Trump, quien anunció un “cierre total” del espacio aéreo venezolano. La reacción oficial fue divulgada por medio de un comunicado de la cancillería venezolana, que respondió directamente a las declaraciones del norteamericano.
El presidente Trump señaló que el espacio aéreo sobre y alrededor de Venezuela deberá permanecer cerrado, una advertencia que se produce una semana después de que Estados Unidos emitiera una alerta aérea para que aerolíneas extremaran precauciones ante lo que describió como un incremento de la actividad militar en la región. Esta nueva postura fue rápidamente rechazada por el Ejecutivo del régimen venezolano, que enmarcó las declaraciones como un "acto hostil" que afecta su soberanía.
En el texto difundido por el canciller Yván Gil, Caracas aseguró que “Venezuela denuncia y condena la amenaza colonialista que pretende afectar la soberanía de su espacio aéreo, (...) una nueva agresión extravagante, ilegal e injustificada contra el pueblo de Venezuela”.
El comunicado agrega que Venezuela “no aceptará órdenes, amenazas ni injerencias provenientes de ningún poder extranjero”, y afirmó que mantiene su posición de rechazo frente a cualquier autoridad externa. Citando al artículo 1 del Convenio de Chicago de 1944, el que explica que "cada Estado tiene soberanía exclusiva y absoluta sobre la zona aérea que abarca su territorio".
Además de cuestionar el carácter de la advertencia del gobierno estadounidense, la cancillería venezolana advirtió sobre las consecuencias que esta decisión tendría para los vuelos humanitarios y de repatriación que se venían realizando entre ambos países. Según el comunicado, la medida estadounidense generó la suspensión de estas operaciones.
“A través de esta acción, el gobierno de los Estados Unidos ha suspendido, de manera unilateral, los vuelos de migrantes venezolanos que de manera regular se venían realizando en el marco de la repatriación de venezolanos”, indica el documento. Este año se realizaron alrededor de 75 vuelos, con al menos 13.956 venezolanos deportados desde territorio estadounidense, según cifras citadas en el comunicado.
Desde Caracas, el régimen liderado por Nicolás Maduro, hizo un llamado directo a la comunidad internacional para rechazar lo que considera un "acto de agresión". “Hacemos un llamado a los gobiernos soberanos del mundo, a la ONU y a los organismos multilaterales correspondientes, a condenar con firmeza esta acción inmoral, que representa una amenaza contra la soberanía y seguridad de nuestra patria, del Caribe y del norte de Suramérica”, señaló el comunicado oficial.
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Además, reiteró que continuará ejerciendo plenamente su soberanía sobre su espacio aéreo, protegiendo la paz continental. “Esta amenaza contra Venezuela es también una amenaza contra la paz de nuestros pueblos. Los herederos de El Libertador Simón Bolívar vencerán”, concluyó el pronunciamiento.
En días recientes, Caracas ya había reaccionado a la primera alerta aérea emitida por Estados Unidos, revocando las concesiones para operar en el país a seis aerolíneas internacionales que optaron por suspender sus vuelos tras la advertencia inicial proveniente de Washington.
Las compañías afectadas fueron la española Iberia, la portuguesa TAP, la colombiana Avianca, la filial colombiana de la chilenobrasileña Latam, la brasileña GOL y la turca Turkish. La decisión dejó a miles de pasajeros sin posibilidad inmediata de retorno o salida del país.
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En los últimos días, aviones de combate estadounidenses han operado cerca de la costa venezolana, según registros de seguimiento de aeronaves. República Dominicana autorizó el uso de sus aeropuertos para apoyar estas operaciones, mientras que Trinidad y Tobago ha recibido ejercicios del Cuerpo de Marines de Estados Unidos, aumentando la presencia militar en la región del Caribe.
El expresidente Donald Trump anunció que pronto se iniciarían acciones para frenar el narcotráfico “por tierra”, sumándose a las operaciones en el Caribe y el Pacífico oriental. En estas zonas, Estados Unidos ha atacado más de 20 embarcaciones señaladas como ‘narcolanchas’, hechos que habrían dejado al menos 83 personas muertas.
Aunque Washington afirma que estas acciones buscan combatir el tráfico de drogas desde Venezuela, hasta ahora no ha presentado pruebas de que las embarcaciones atacadas representaran un riesgo. Por su parte, el gobierno venezolano sostiene que las maniobras militares tienen como objetivo generar presión política y buscar un cambio de régimen en el país.
HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRAN
CON INFORMACIÓN DE AFP