Sucedió en el Campeonato de Gran Bretaña cuando Mark Allen se preparaba para tacar en su duelo frente a Basem Eltahhan.
Allen estaba concentrado y ya iba a tacar cuando escuchó unos sonidos sexuales que lo distrajeron.
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Los sonidos provenían de un aficionado que estaba en la sala y recibió un video con contenido sexual, el cual observó sin bajarle el volumen a su teléfono celular.
A Mark Allen no le quedó otra que sonreír y seguir con su importante partido de snooker, una modalidad británica del billar.