El presidente del Getafe Ángel Torres respondió con contundencia a su entrenador, José Bordalás, acusándole de tener “la cara como el cemento” por decir que le engañó y le abrió las puertas si desea marcharse del club azulón.
En las declaraciones, recogidas por la Cadena SER este viernes, Torres aseguró que no engañó "ni a él, ni a nadie” y que “no se va a tomar ninguna medida” por las palabras de Bordalás, quien cargó contra la planificación deportiva de su club tras la derrota este jueves frente al Lugano (2-5) en la Liga Conferencia.
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Bordalás declaró que se sentía “engañado” porque “no se ha cumplido lo que se ha prometido" y afirmó que su equipo no tiene recursos suficientes para afrontar las competiciones que disputa esta temporada.
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Por su parte, Torres le contestó que “él (Bordalás) piensa una cosa y ahora los futbolistas le van a demostrar que está equivocado. Lo que tiene que hacer es respetar a los futbolistas, igual que los jugadores le respetan a él”.
Pese a que aseguró que no ha hablado con el técnico alicantino, explicó que “él ha firmado porque ha querido” y se planteó “qué hace aquí si está tan a disgusto”.
🚨 El presi del Getafe, Ángel Torres @OndaCero_es
— Gabriel Merizalde (@GabriMG__) October 23, 2026
“Que voy a hablar con Bordalás. No tengo nada que hablar con él”
“Que diga lo que quiera mañana en RDP”
“Él sabrá si pide perdón. ¿Futuro del equipo? De p* madre”
“La diferencia entre titulares y suplente pasa en todos lados pic.twitter.com/ofvhQC0Kmb
“Tenemos una de las mejores plantillas que hemos tenido, lo que hay que hacer es ganar en Bilbao”, concluyó.
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¿Qué había dicho Bordalás, tras la derrota en Conference League?
José Bordalás llevaba cinco meses anunciando una tormenta que el Lugano terminó por desatar. La caída continental (2-5) dio argumentos al técnico del Getafe, que perdió futbolistas fundamentales, destinó buena parte de su inversión a conservar efectivos y sufrió un importante revés económico con la frustrada venta de Christantus Uche. Las carencias de una plantilla construida entre apuestas y veteranos quedaron al descubierto.
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"Me siento engañado", denunció Bordalás, que aseguró haber advertido desde mayo de las dificultades para afrontar tres competiciones. El resultado ante el Lugano se tradujo en un enfado y alcanzó a una planificación deportiva que, a su juicio, no respondió a las necesidades que trasladó al club.
"No tenemos plantilla para ello", sentenció el entrenador, que cuestionó la llegada de futbolistas procedentes de categorías inferiores y la falta de alternativas para sostener las rotaciones.