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Este martes 5 de mayo, David Ospina hizo parte de ‘Charlas de Vestuario’, de DITU, en una entrevista exclusiva con Alexis García; espacio en el que el guardameta contó varias anécdotas, historias, confesiones y más.
Especialmente hablando de sus inicios en el arco, que, hace unos años atrás, era algo impensado; esto, teniendo en cuenta que su vida en el fútbol empezó anotando goles y jugando lejos de la posición de arquero.
“Si retrocedemos el tiempo, desde que mis papás tuvieron esa iniciativa de inscribirme en la escuela de Alexis García, fue lo mejor. Fue el llegar a una familia, a una parte a donde iba a crecer. Fui con la mentalidad de niño, de hacer goles, porque me gustaba jugar en el área, pero por cosas de la vida terminé en una posición diferente”.
¿David Ospina se considera un atajador de penaltis?
“Hoy todo cambia, los pateadores tienen sus virtudes, la pelota corre más rápido, pero yo siempre me preparo para atajar penaltis. Al final es una lotería y uno trata de hacer su trabajo para poder ayudarle al equipo al máximo. A lo largo de mi carrera, digamos que son pocas las instancias que he tenido en penaltis, porque han sido algunas de Copa América; ahora que regreso a Atlético Nacional he tenido esa posibilidad.
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¿Cómo terminó decidiéndose por el arco?
“Una vez preguntaron que quién quiere ir al arco, yo dije que sí y al final del partido me fue bien. Fui a probar y esa terminó siendo mi verdadera posición”.
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¿A quién le debe todo su éxito?
“A mis viejos, agradecido con ellos porque gracias a ellos crecí con buenos valores, mucho esfuerzo; mi papá, que en paz descanse, estuvo muy presente y le gustaba mucho el fútbol, entonces esa pasión me la donó. Yo era el niño consentido que mi mamá”.
“Soy muy agradecido porque, tener el crecimiento con toda la gente que me ha aportado, siempre hablo con mi círculo. Siempre he dicho que el liderazgo es a través del ejemplo; desde ahí yo puedo atraer a la gente de las buenas maneras, de hablar bien”.
¿Cómo terminó debutando en Atlético Nacional?
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"Han pasado muchísimos años desde que salí de Nacional y volver es un orgullo; dejar algo sería muy importante. Tuve la posibilidad de tapar muy joven y el arco de Nacional no es fácil, siempre se pedía a alguien de recorrido, de mucha experiencia, porque había temor por darle la responsabilidad a un joven; en ese momento el profe Santiago 'Sachi' Escobar tuvo esa valentía de ponerme y quedaba era poner de mi parte y aprovechar la oportunidad, demostrando que podía dar cosas buenas para Atlético Nacional".
¿Cómo describiría su experiencia en el fútbol exterior?
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"Cuando salgo al Niza, se venían haciendo muy bien las cosas en Nacional, fuimos bicampeones. Ir a Europa era un sueño, que se imaginaba. Yo estaba por cumplir 20 años y se me presenta esa oportunidad, no la podía dejar pasar. La mejor decisión fue haberme ido con mi esposa porque fue mi bastón, yo me conocí e esos momentos. Ella se paró firme cuando quería dejar las cosas tiradas a veces"
"Uno de joven quiere figurar de una vez, no tiene esa paciencia para hacer el proceso. Yo venía de figurar en Nacional y llegar que al tercer mes en Francia no jugaba mucho, me entró la impaciencia que me quería devolver y mi esposa llegó y me dijo que si me iba, lo hacía solo, que era más duro para ella. Si ella no se me para firme nos devolvíamos los dos, pero justamente a los quince días de eso se me da la oportunidad, empiezo a jugar y de ahí arranco".
"Después, llegar a Arsenal con Arsène Wenger; jugadores como Mesut Özil, Mikel Arteta. En ese momento recuerdo que el español fue su último año de jugador y tenía muy claro lo que quería hacer y hoy está triunfando en Arsenal. Wenger era muy sabio, tenía una tareademasiado grande en el Arsenal; hizo demasiadas cosas importantes, pues transformó el club, construyó el estadio, también el centro de entrenamiento que era como un parque de diversiones. El trabajo que él hizo fue demasiado grande".
"De Arsenal fui a Nápoli, una ciudad caótica; cuando llegas dices, dónde nos metimos. Es una locura, la gente con el equipo siempre está presente. Cuando recién llegué estuve con Carlo Ancelotti. Luego, a los años, die el salto a Arabia; fue un reto, algo que decidimos que era bueno vivirlo".