Un gol de Dayan Pérez fue suficiente para que Cúcuta Deportivo venciera este martes a Atlético Nacional, que contó en sus filas con James Rodríguez, por la mínima diferencia, en un estadio General Santander que se tiño de rojinegro y que vivió una auténtica fiesta.
Con esa victoria, los 'motilones' llegaron a 21 puntos y se metieron en la octava casilla de la tabla de posiciones de la Liga Betplay II 2026, manteniendo más viva que nunca esa posibilidad de clasificar a los ocho mejores.
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Los verdes de Antioquia, de su lado, se quedaron con 26 unidades y cedieron terreno en su aspiración de llegar al liderato, que hoy conserva América de Cali.
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Ni la presencia de James, ni de un buen número de figuras del equipo de Lucas González lograron bajarle los ánimos a un Cúcuta, que corrió, luchó, puso sus argumentos, mantuvo el orden táctico y tuvo en el arquero Federico Abadía como el hombre más determinante, gracias a sus acertadas intervenciones cada vez que los visitantes atacaron y llegaron con riesgo.
El guardameta argentino le paró remates a Andrés Felipe Román, Kevin Parra, a Samuel Velásquez, en un par de oportunidades, y a Juan Manuel Rengifo, quienes fueron los encargados de ponerle trabajo al meta local. Mientras tanto, cada una de sus paradas pusieron a delirar a un público entregado de principio a fin con su equipo.
En la zona defensiva, para destacar el buen trabajo de hombres como Hernán López, Diego Calcaterra y Jhon Quiñones, que cumplieron a cabalidad lo que ordenó el técnico Nicolás Chiesa.
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En Nacional tampoco surtieron tanto efecto los ingresos de los juveniles José Escorcia y Matías Lozano, tampoco del promisorio Rengifo, quien no es el mismo desequilibrante de fechas atrás y ha sentido no tener la continuidad necesaria.
Al final, cuando el árbitro Andrés Rojas señaló el centro del campo, el escenario deportivo estalló en jubilo, se escucharon gritos y sonoros aplausos y en la cancha los jugadores de los cucuteños se abrazaron y festejaron, mientras que sus pares de Nacional se marcharon cabizbajos, con evidente inconformismo y con James Rodríguez con cara de pocos amigos, pese a la admiración de la gente.
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