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Superada una lesión en una rodilla y con minutos en cuatro partidos consecutivos, Kylian Mbappé pide paso para volver a un once titular del Real Madrid, que afronta el tramo decisivo de la temporada con el esperado regreso de un jugador que debería ser clave para Álvaro Arbeloa.
Los cinco encuentros oficiales que se perdió el atacante francés (tres de Liga y dos en la Liga de Campeones) ya son historia. Ha dejado atrás una lesión que generó cierta preocupación en la casa blanca y ahora está listo para enfrentarse al Mallorca.
El plan para gestionar su regreso ha sido quirúrgico. Primero, 22 minutos casi de cortesía ante el Manchester City. Después, 27 en el derbi frente al Atlético. Con Francia, un paso más: titular contra Brasil, gol y 66 minutos en las piernas. Y el epílogo, 13 ante Colombia. Todo medido, sin estridencias, como quien calibra una pieza de lujo antes de devolverla al escaparate.
Ahora, parece preparado para abordar el último tramo de la temporada y su concurso en Mallorca parece más que probable. Arbeloa necesita al mejor Mbappé para la ida de los cuartos de final de la 'Champions' que disputará la próxima semana el Real Madrid frente al Bayern y eso pasa por más ritmo competitivo. El técnico del Real Madrid, ya dio alguna pista tras el derbi:
"Cada día intento sacar el mejor once, cuando tienes al mejor del mundo hay que aprovecharlo. Después de tres semanas, casi un mes, lo normal es ir en progresión que es lo que a mí me gusta. Y es lo mejor para ellos y para el equipo. Han sido buenos minutos de Kylian. Fue una amenaza constante. Con su selección podrá tener más minutos y volverá más preparado".
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La traducción de esas palabras, parece clara: Mbappé jugará. La duda es cuándo y a costa de quién. Porque mientras él no estaba, el equipo encontró soluciones. No siempre brillantes, pero sí eficaces.
En total, Mbappé acumula diez partidos oficiales sin gol en el Real Madrid -desde aquel tanto en Mestalla-. Ese dato no ha frenado la marcha blanca. Solo una derrota, ante el Getafe (0-1). El resto, victorias y una sensación creciente de bloque reconocible.
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Y ahí está el verdadero dilema para Arbeloa. El Real Madrid ha aprendido a caminar sin su mejor futbolista pero lo necesita cuando los títulos están en juego. El bloque medio alto blanco se ha recitado casi de memoria en los últimos cinco encuentros: Valverde, Pitarch, Tchouaméni, Güler, Brahim y Vinícius. Sólo ante el Elche Arbeloa varió: entró Camavinga y salió Güler. El bloque funcionó como una unidad que respondió al golpe del Getafe con cinco victorias seguidas.
Pero el fútbol no entiende de sentimentalismos cuando aparece una figura como Mbappé y en ese ajuste siempre hay un damnificado. Todo apunta a Brahim. El sistema, en ocasiones, exige jerarquías. Pitarch parece más frágil en la cadena, fue el último en llegar, pero la sanción de Valverde sostiene al canterano en Mallorca y Camavinga podría ser su sustituto con Bellingham aún necesitado de ritmo competitivo.
Es posible que el regreso a un once del Real Madrid de Mbappé sea en Son Moix. O puede que se reserve para el Bayern. Pero es cuestión de tiempo. Porque cuando el tramo decisivo aparece en el calendario, el fútbol -y más el del Real Madrid- acaba girando hacia los mismos nombres. Y ahí algo es seguro: el delantero francés pide paso y alguien será sacrificado. Ese 'alguien', en Mallorca, o después contra el Bayern, podría ser Brahim.