Ser una estrella del fútbol mundial no significa tener una vida perfecta. Así lo dejó claro Rodrigo De Paul, mediocampista del Inter Miami y campeón del mundo con la Selección Argentina en Qatar 2022, quien se sinceró sobre los sacrificios personales que implica su profesión y pronunció una frase que resume su experiencia: "Vivo en una cárcel de oro".
En una entrevista con el programa 'Luzu TV', el futbolista habló sobre la cara menos visible de una carrera marcada por los títulos, el reconocimiento, los viajes y las comodidades económicas. Sin embargo, explicó que esos privilegios también vienen acompañados de renuncias que muchas veces pasan inadvertidas.
Publicidad
"Ganas muchas cosas, pero estás privado de disfrutarlas porque tu vida no te deja estar en los lugares que quieres", expresó De Paul, al referirse a las limitaciones que enfrenta para compartir tiempo con sus seres queridos.
Publicidad
Una de las confesiones más impactantes del argentino tuvo que ver con los cumpleaños que ha pasado lejos de sus familiares y amigos. "Lo más valioso es el tiempo", afirmó el mediocampista, antes de revelar que lleva diez años sin celebrar su cumpleaños junto a su madre, sus hermanos o sus amistades.
De Paul también reconoció que siente que se perdió una etapa importante de su vida: la juventud. Mientras sus amigos y hermanos construían sus propias familias, él debía concentrarse en su carrera profesional, adaptarse a nuevos equipos y cumplir con las exigencias del fútbol de élite.
"Sí, tengo tiempo libre, pero no puedo visitar cuando quiero", explicó, dejando claro que disponer de algunas horas libres no significa tener la libertad de viajar o acompañar a sus seres queridos cuando lo necesita.
Publicidad
El argentino, que pasó por clubes como Valencia, Udinese y Atlético de Madrid, antes de llegar al Inter Miami, también reconoció que la parte social puede resultar complicada. "La parte social cuesta, salgo de entrenar y quizás estoy solo. Es duro", manifestó.
De esta manera, De Paul expuso una realidad que contrasta con la imagen de lujo que suele acompañar a las grandes figuras del fútbol: detrás de los éxitos deportivos también existen sacrificios personales, distancia familiar y momentos que el dinero no puede recuperar.
Publicidad