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El fútbol internacional recibió un duro golpe emocional tras la reaparición en redes sociales de Lamisha Musonda, exjugador belga de 33 años, quien compartió un mensaje estremecedor sobre su estado de salud. El exfutbolista confesó que atraviesa uno de los momentos más difíciles de su vida y que su condición médica es crítica.
“Al darme cuenta de que solo me quedan unos días, también me doy cuenta de que tuve a mucha gente a mi lado y siempre atesoraré los recuerdos. La vida es dura, pero es magnífica”, escribió Musonda, en un texto cargado de reflexión, dolor y gratitud. Sus palabras rápidamente generaron impacto entre aficionados, excompañeros y seguidores del fútbol europeo.
El belga explicó que su prolongada ausencia de las redes sociales se debió precisamente al deterioro de su salud. “Estos dos últimos años han sido particularmente difíciles y desafiantes para mí. Con gran tristeza les anuncio que estoy luchando por recuperar mi salud”, añadió, dejando en evidencia que su batalla no es reciente, sino una lucha silenciosa que ha marcado su día a día.
Musonda fue parte del Chelsea, uno de los clubes más importantes del fútbol mundial, aunque su paso por el equipo inglés se dio en una etapa temprana y sin llegar a consolidarse en el primer equipo. A lo largo de su carrera, buscó continuidad en diferentes ligas y contextos, incluyendo Bélgica, España y África, defendiendo camisetas como la del RSC Anderlecht, el KV Mechelen y el TP Mazembe, además de experiencias en el fútbol español con Palamós CF y Llagostera B.
En otro de los fragmentos más conmovedores de su mensaje, Musonda fue directo sobre la gravedad de su situación: “Debo afrontar la realidad: mi salud es crítica y ahora estoy luchando por sobrevivir. Su ayuda y sus oraciones serán de gran ayuda en este momento”. También destacó el apoyo incondicional de su familia y dejó claro que no piensa rendirse: “No me rendiré hasta mi último aliento”.
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La publicación cerró con una reflexión profunda sobre la vida, la gratitud y las personas que marcaron su camino. “Tuve la suerte de tener una infancia hermosa y aún tengo mucho que ofrecer”, culminó con tono de despedidad.