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Álvaro Montero, arquero de Vélez Sarsfield y de la Selección Colombia que dirige Néstor Lorenzo, se destapó y contó su historia y camino en el fútbol hasta coronar sus sueños llegando al profesionalismo, en una extensa entrevista en la sección el 'Anecdotario'.
Y en ese sentido, el nacido en El Molino, en el departamento de la Guajira, detalló ese primer paso en un club importante del balompié colombiano.
" type="text/html">"Mi primer equipo formal fue Nacional. Con 14 años estuve entrenando en el plantel profesional, con grandes arqueros como Gastón Pezutti, Franco Armani, Cristian Vargas. Eso me llenó de mucho conocimiento", expresó Montero inicialmente.
¿Le pasó algo curioso con esos arqueros con los que compartió?
"Sí, claro. Por ejemplo, Armani me dio los primeros guayos originales, unos Adidas Predator. Y ahí te cuento que los primeros guantes me los regaló Bréines Castillo. Recuerdo esos grandes recuerdos, ademas de esa humildad, sencillez y enseñanzas de Pezutti".
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¿Y después, ya usted consagrado, habló con Pezutti, Armani y 'Brecas' Castillo?
"Sí, con Franco nos encontramos en un amistoso entre Millonarios y River Plate y fui y le dije que sí se acordaba de mí, que era el chico al que le había regalado unos guayos. Él me contestó que sí, pero que de pronto yo no lo recordaba. A Gastón lo saludé y le hablé ahora cuando fue a Vélez. Hablamos y compartimos. Y a 'Brecas' me lo encontré en un partido con Millonarios, él estaba trabajando con sus arqueros y le hablé de los guantes. Son cosas inolvidables".
¿Por qué no se quedó en Nacional?
"Se presentaron algunos temas ahí y también apareció la oportunidad de ir a Sao Caetano, de Brasil, en donde estuve primero en el equipo Sub-20, jugué un buen número de partidos y fue una bonita experiencia. Estando allá fue que me comenzaron a llamar a la Selección Colombia juvenil, cuando el técnico era 'Piscis' Restrepo, a quien considero uno de mis padres en el fútbol".
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¿Cómo fue dejar su casa a temprada edad?
"Me fui de mi casa a los 13 años, ese el momento más duro de un jugador, por dejar de ver a tus papás, de tener las facilidades del hogar, eso me costó mucho. Ya con el paso de los días y reflexionando, ya después me di cuenta que a mis papás los vi con el pelo negro y ahora ellos están llenos de canas ahora. Ellos no vieron mi proceso, pero lo tuvimos que aceptar, hace parte del día a día".