Lionel Messi contra Lamine Yamal, el mejor jugador de la historia frente a la estrella emergente del momento. La Masia, el lugar donde surgen los jóvenes talentos del Barça, de nuevo en el escaparate del fútbol mundial, como cuando el propio Messi, Andrés Iniesta y Xavi Hernández coparon el podio del Balón de Oro en 2010.
Esta vez, el impacto de la fotografía será aún mayor, porque el contexto arroja además un fuerte componente emocional: la leyenda, de 39 años y que encara su último gran torneo internacional, y su sucesor, de 19, que disputa su primer Mundial.
Una final entre dos países que comparten un vínculo histórico, lingüístico y cultural, el retrato de dos generaciones, el legado, presente, pasado y futuro del deporte rey y la cantera azulgrana como marco mental de todos los aficionados al fútbol.
Casi diecinueve años después de aquella profética foto de Messi bañando al bebé Lamine Yamal para un calendario benéfico, sus destinos vuelven a cruzarse para librar el partido más importante del mundo. Ni el mejor guionista de la historia podría haber imaginado mejor argumento para una trama como la que se vivirá este domingo en el MetLife Stadium de Nueva Jersey.
Una película con dos protagonistas cuyas vidas futbolísticas parecen transcurrir muchas veces en paralelo. Messi llegó a Barcelona con trece años procedente de Rosario; Lamine Yamal, catalán criado en el barrio mataronense de Rocafonda, fue captado por el conjunto azulgrana con siete.
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Los dos fueron chicos tímidos y enclenques, y los dos cultivaron su talento en el fútbol de calle desde el extremo derecho. Y a los dos el club azulgrana los acogió para esculpir su físico, pulir su técnica y forjar su personalidad hasta convertirlos en lo que son hoy día.
Leo, cuarta generación de una familia de argentinos con orígenes italianos; Lamine, español de padre marroquí y madre ecuatoguineana. Pero ambos genios nacidos de la misma cuna futbolística, La Masia. Mucho más que una academia deportiva. Un modelo formativo de referencia que transmite valores y una personalidad y un estilo de juego inconfundible: el ADN Barça.
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Una metodología basada en la posesión del balón, el juego de posición, la ocupación de espacios y el pase a uno o dos toques como principios futbolísticos, y la humildad, el esfuerzo, la ambición, el respeto y el trabajo en equipo, como valores innegociables.
El relevo generacional representado en dos astros del fútbol mundial. El argentino, modelado en la mítica Masía Can Planes, en los aledaños del Camp Nou; y el español, formado en el Centro de Formación Oriol Tort, las modernas instalaciones para el fútbol base de la Ciudad Deportiva Joan Gamper, en Sant Joan Despí, que sustituyeron a la Masia original.
En Nueva York, sus dos alumnos más aventajados se medirán dispuestos a dejar una huella imborrable en el imaginario del planeta fútbol, ante la mirada atenta de decenas de millones de aficionados.
El ocho veces Balón de Oro busca un epílogo de ensueño con su quinto gran título con Argentina tras el Mundial de 2022, la Finalissima 2022 y las Copas América 2021 y 2024. El heredero del '10', empezar a forjar su leyenda con su primer Mundial tras la Eurocopa conquistada con España en 2024.
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Leo Messi contra Lamine Yamal, un duelo para la historia entre los dos hijos predilectos de la mejor cantera del mundo.
Según las estadísticas de 'Sofascore'; en materia de rendimiento, Messi supera casi en todo a Yamal, anotando más goles, poniendo más asistencias y siendo influyente, para que la 'albiceleste' hoy en día sea finalista en la Copa del Mundo.
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Por su parte, de la joven promesa española se espera que pueda aparecer en la gran final del próximo domingo, sea con goles, asistencias o ese desborde que bien se le conoce, en campo rival.