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El ciclista belga Wout Van Aert atribuyó su pinchazo el martes en el final del GP Samyn a un "posible sabotaje" por unos pedazos de cristales rotos que "de repente" aparecieron en la carretera, según declaró a la prensa de su país.
"En la última vuelta aparecieron de repente cristales en la carretera. No era algo expresamente dirigido contra mí, pero pasamos cinco o seis veces por ese lugar y entonces el asfalto estaba limpio", contó el líder del Visma-Lease a Bike.
"No comprendo cómo esos pedazos de cristales pudieron estar de repente ahí, si habíamos pasado por el lugar media hora antes. Parece un sabotaje", añadió el corredor belga, que fue finalmente 60º de la carrera, retrasado por ese pinchazo.
El organizador de la carrera atribuyó el incidente a la mala fortuna, en declaraciones a la televisión Sporza.
"Nadie más pinchó. No encontramos en un primer momento cristales, pero eso no significa que no los hubiera", precisó Philippe Liénart.
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"Basta un espectador que no tenga cuidado. Eso es un problema habitualmente en la París-Roubaix. Como organizador, no puedes hacer mucho con eso", añadió.
Van Aert regresaba el martes a la competición después de una lesión en un tobillo haciendo ciclocrós.
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Una gastroenteritis le había impedido disputar el sábado la Het Nieuwsblad, la carrera de apertura de la temporada ciclista en Bélgica.
Este sábado, Van Aert tiene pensado disputar las Strade Bianche, una clásica italiana que ya ganó en 2020.