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No había sustancia ilícita en la orina de D.J. Cooper, pero sí una hormona que se produce por la gestación. Todo se trató de una farsa del jugador.
Cooper se preparaba para hacer parte de la selección nacional de Bosnia-Herzegovina en este deporte y fue sometido a un test antidopaje a mediados de 2018.
Recientemente se conoció que esta prueba reveló un estado de 'embarazo' debido a que el jugador envió una muestra de orina no de él sino de su esposa, en la cual hallaron gHC, algo típico del estado de gestación.
El intento de burla de Cooper le costó una sanción por dos años, es decir, solo podrá volver a las canchas hasta mediados de 2020.
El deportista disimuló la situación diciendo que se alejaba del deporte por motivos personales.