La Selección Colombia ya calienta motores para el Mundial 2026 de Estados Unidos, México y Canadá, y uno de los nombres que siempre se lleva las miradas en la concentración es el del experimentado David Ospina, quien fue uno de los jugadores que atendió a la prensa este martes en la previa al entrenamiento en el estadio de Techo. El histórico guardameta antioqueño, confirmado dentro de la lista definitiva de 26 convocados, afrontará su tercera cita mundialista con la jerarquía que lo caracteriza, pero con el hambre de gloria de un debutante.
Antes de iniciar una nueva sesión de entrenamientos bajo las órdenes del cuerpo técnico que lidera Néstor Lorenzo, el arquero compartió sus sensaciones sobre este nuevo reto y las claves para encarar el certamen en el que el seleccionado colombiano quedó encuadrado en el grupo K junto a Uzbekistán, RD Congo y Portugal.
A sus 37 años, y habiendo sido pieza clave en los mundiales de Brasil 2014 y Rusia 2018, Ospina Ramírez dejó en claro que vestir la camiseta tricolor en el torneo más importante del planeta sigue generando el mismo impacto emocional que en sus inicios.
"Felicidad, orgullo... es mi tercer mundial con las mismas ganas que se afrontó el primero en Brasil, y esperamos hacer cosas importantes", afirmó con seguridad el portero.
El antioqueño enfatizó en que el grupo se encuentra en un punto óptimo de maduración y que existe una confianza ciega en el proceso metodológico actual. La meta colectiva, según sus palabras, trasciende lo netamente deportivo:
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"Las ganas están igual o más. Sabemos el cuerpo técnico que tenemos y esperamos darle una felicidad a nuestro país que tanto lo necesita", agregó el exjugador de Niza, de Francia; Arsenal, de Inglaterra; y Nápoles, de Italia.
Más allá del plano motivacional, el referente de la Selección Colombia analizó los factores climáticos y futbolísticos que determinarán el éxito del equipo en el torneo. Para Ospina, la gestión del desgaste físico y la inteligencia táctica serán los pilares fundamentales sobre el terreno de juego.
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- Sostener el ritmo: "Para esta clase de clima hay que mantener un equilibrio importante y paciencia para mantener la pelota", advirtió el guardameta, consciente de que la posesión inteligente será vital para mitigar los efectos del entorno.
- Presión alta: Asimismo, el arquero señaló cuál debe ser la postura del equipo cuando no se tenga el esférico: "Debemos ser muy intensos para recuperarla".
Con la veteranía de mil batallas y el espíritu renovado, David Ospina se perfila como uno de los líderes del camerino de Colombia, en pro de un gran Mundial en Estados Unidos, México y Canadá.