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Oración para pedir que llueva en Colombia

En la Iglesia católica hay santos que le pueden ayudar a pedir por situaciones específicas. El patrón de la lluvia es San Isidro Labrador y aquí le contamos cuál es la oración que debe recitar con fe.

El patrón de la lluvia es San Isidro Labrador
El patrón de la lluvia es San Isidro Labrador
Unsplash

Las altas temperaturas propias del fenómeno de El Niño han exacerbado los incendios forestales que usualmente se presentan en el primer trimestre del año en Colombia. La crisis climática se ha hecho evidente en esta época.

Buscando una esperanza de que vengan tiempos mejores, quienes profesan la religión católica acuden a San Isidro Labrador, a quien se le etiqueta como el patrón de los agricultores. A él le rezan quienes trabajan la tierra para que los ayude con las cosechas y para que llueva, por eso se vuelve más relevante durante el fenómeno de El Niño.

Oración a San Isidro para que llueva en Colombia

Dios todopoderoso, que elevas a los humildes y confundes a los poderosos, te pedimos por intercesión de San Isidro Labrador, nos concedas humildad para esperarlo todo de ti y confiar siempre en tu palabra. San Isidro Labrador, ejemplo de vida entregada al Señor.

Te pedimos tu intercesión ante Dios, para recibir la lluvia en nuestros campos, y la protección de nuestras cosechas, para que de esta manera podamos obtener el pan nuestro de cada día para gloria de tu santo nombre. Dios padre, tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

Además, de San isidro también hay quienes le rezan a San Pablo VI para pedir la lluvia. Esta es la oración que debe recitar a este santo.

Oración a San Pablo VI para que llueva en Colombia

Dios padre nuestro, señor del cielo y de la tierra, tú eres para nosotros existencia, energía y vida. Tú has creado al hombre a tu imagen y semejanza para que, con su trabajo, haga fructificar las riquezas de la tierra, colaborando así a tu creación.

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Somos conscientes de nuestra miseria y debilidad. Nada podemos sin ti. Tú, padre bueno, que haces brillar el Sol sobre todos y haces caer la lluvia, ten compasión de cuanto sufre durante la sequía en estos días. Escucha con bondad las oraciones que tu Iglesia te dirige con confianza, como escuchaste las súplicas del Profeta Elías, que intercedía a favor de su Pueblo. Haz que caiga del cielo sobre la tierra árida, la lluvia tan deseada, para que renazcan los frutos y se salven los hombres y los animales.

Que la lluvia sea para nosotros el signo de tu gracia y bendición. Así, confortados por tu misericordia, te rendimos gracias por todo don de la Tierra y del cielo, con que tu espíritu satisfaga nuestra sed. Por Jesucristo, tu hijo, que nos ha revelado tu amor, fuente de agua viva que brota hasta la vida eterna. Amén”.

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