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Mathieu van der Poel ha escrito su historia en el mundo del ciclismo con sus grandes actuaciones en las clásicas y prueba de ello es que actualmente es tricampeón consecutivo de la París Roubaix, uno de los cinco 'monumentos' de este deporte. Este domingo 12 de abril llegó como el principal favorito, pero un percance inesperado lo puso a sudar más de la cuenta.
A 94 kílómetros de la meta, el neerlandés tuvo problemas con su bicicleta y de inmediato su compañero Jasper Philipsen le cedió su caballito de acero. No osbtante, no pudo arrancar del todo, se bajó a los pocos metros e intentó el mismo cambiar una de las llantas.
Van der Poel duró parado varios segundos hasta que llegó la asistencia del Alpecin Deceuninck, su equipo. El neerlandés remotó la carrera, pero para ese momento ya perdía dos minutos con candidatos como Tadej Pogacar, Wout van Aert y Mads Pedersen.