Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
El partido entre Medellín y Junior estuvo detenido por más de 15 minutos debido a la invasión de algunos hinchas, al parecer de los 'tiburones', por lo que el árbitro Andrés Rojas tuvo que pedir la pelota y esperar a que la policía controlara la situación.
Iban 79 minutos del juego en el estadio Atanasio Girardot, cuando en la transmisión se vio que varios seguidores terminaron cerca al banquillo de suplentes, y desde ese momento no se pudo seguir disputando el compromiso.
En redes sociales también se conocieron varios videos de los momentos de desorden en el escenario deportivo. De hecho, por algunos instantes todo el plantel del Junior entró a los camerinos, acompañados también por la terna arbitral. Después, tras controlar la situación, las autoridades dieron un parte de tranquilidad y se pudieron disputar los últimos minutos.