Son muchos los casos de futbolistas del exterior que vinieron a jugar en la liga colombiana y que después de colgar los guayos, se quedaron a vivir en nuestro país. Uno de ellos es Ómar Sebastián Pérez, quien llegó para defender la camiseta de Junior de Barranquilla y después visitió los colores de Medellín, se convirtió en ídolo de Santa Fe y pasó por Real Cartagena y Patriotas de Boyacá.
Después de retirarse en la temporada 2019, el volante surgido en Boca Juniors echó raíces en Chía, cercano a Bogotá, puso a funcionar su academia OP10 y un restaurante llamado 'Santiago del Estero', en honor a su tierra natal.
'El Pelado' Pérez fue el invitado al 'Anecdotario' de Gol Caracol y en ese repaso de su carrera deportiva, hubo un espacio para evocar el momento en el que recibió la llamada de los directivos de Junior.
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"Tomé la opción porque era trabajo, una nueva experiencia, la primera vez que salía de mi país, y me pregunté porqué no, todo se dio, una etapa muy linda en la que hubo predisposición de Antonio (Char) y el apoyo del técnico que era (Miguel) 'Zurdo' López", explicó el argentino en primera instancia.
Pero la negociación no fue fácil, ya que para ese entonces ya se hablaba desde territorio argentino de sus lesiones. "Eso fue famoso porque firmé por partido jugado, pero uno entiende la posición del club de no contratar a una persona con lesión crónica. Todo se presentó de esa forma y le da más sabor al tema de venir a Colombia", agregó el hombre de 45 años y que también le prestó sus servicios a Banfield de su país y a Jaguares, de México.
Esa puerta y experiencia inicial en el fútbol colombiano tuvo prontos frutos. "Lo bueno fue que fuimos campeones (2004 II), Junior es una parte muy linda de mi vida, lo disfruto mucho, aún me lo recuerdan, lo tengo en el corazón y creo que no me equivoqué, salí ganando porque hoy, 20 años después, sigo acá en Colombia".
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¿En qué Junior jugó Ómar Pérez?
"En Junior era un equipo joven, caímos en un espacio en el que no había egos, personas que quisieran demostrar más de lo que son, con nombres como los de Arzuaga, Peñalosa, Amaya, son muchos. También estaba Macnelly Torres, jugadores que dejaron huella y al final, en diciembre fuimos campeones".
¿Qué tal la hinchada de Junior?
"Una gran hinchada. Pasa que en una ciudad de tantos habitantes, para un solo club, es cielo o es infierno. Si sos campeon, sos Dios; sino sos el diablo, eso es parte del folclore. Cuando no se queda campeón, eres una persona diferente. Ganar es llegar a una posición, donde todos te conocen, si no ganas título, de una vez eres mal jugador, Barranquilla es complicado".