Gustavo Puerta llegó para quedarse en la Selección Colombia. Pocos minutos con la camiseta de 'la tricolor' le bastaron para convencer a Néstor Lorenzo y, de paso, hacerse con un lugar en la convocatoria para el Mundial 2026. Lejos de conformarse con ello, se convirtió en titular indiscutido y se ganó el rótulo de ser la revelación del combinado patrio en el certamen. Sin embargo, lo conseguido no es casualidad y así lo contó una persona muy cercana.
Diego Stefanetti era el asistente técnico del Bogotá F.C. en 2021, cuando el joven mediocampista llegó a la institución. Desde ese momento, se convirtió en una persona importante en su vida. Más que su mentor, guía o entrenador, es como su 'padre'. Así lo contó en entrevista exclusiva con Gol Caracol, donde reveló la historia del nacido en La Victoria, Valle del Cauca, que ha jugador en el club capitalino, Bayer Leverkusen, Núremberg, Hull City y Racing de Santander.
¿Qué recuerda de ese primer día que vio a Gustavo Puerta?
"La primera imagen que tengo y lo primero que recuerdo de él es su carácter porque la técnica, obviamente, era buena. Era un chico que había que trabajar, lo cual es normal por su edad, pero lo que nos deslumbro fue su carácter, más viniendo de un chico con el biotipo de Gustavo, que no era el característico de un club como Bogotá F.C. Nos llamó la atención e hizo que le pusiéramos el ojo y lo empezáramos a trabajar. Llegó a la institución, cuando tenía menos de 20 años y eso hizo que lo ficharamos para poderlo usar en el primer equipo".
Todos vemos cómo es él en la cancha, pero, ¿Cómo es afuera de los terrenos de juego?
"Es un chico increíble, una persona familiar, humilde y demasiado gracioso, divertido. Tiene personalidad en la cancha y que te hace pasar un buen rato afuera del campo".
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Cree que con tantos elogios y por su edad, ¿Pueda llegar a desubicarse?
"No, para nada. Gustavo tiene una cabeza y mentalidad bárbaras. De hecho, fue otra de las cosas que nos llamó la atención, poderosamente. Es un futbolista que asimila bien los conceptos, iba por más, buscaba cómo aprender y crecer, y eso se veía en cada entrenamiento. Nosotros lo subimos, llevándolo al primer equipo y al ver cómo se desenvolvía, enseguida lo sacamos de la casa hogar para que tuviera un contrato profesional, otro marco de formación, de descanso, de alimentación, más acorde a un ambiente profesional. Me lo llevé a vivir conmigo hasta que lo pusimos en un apartamento con unos chicos que habíamos traído de Argentina. Pero cuando convivimos, Gustavo es una persona increíble, ubicada y, por eso, no me sorprende nada. Tengo la certeza de que lo que vive y su presente, no lo va a desubicar, sino que, por el contrario, lo hará ir por más y será un trampolín para despegar y mostrar su potencial. Él es un jugador de Selección y desde el primer día se notó. El primer contacto con el fútbol fue la 'tricolor' Sub-20, antes de estar fichado por el club; antes de consolidarse en la primera división, ya era capitán de la Sub-20; antes de dar este paso tanto en Hull City como en Racing de Santander, ya estaba consolidándose en la mayor. Es un chico que nace, crece y muestra su mejor versión en la Selección y eso lo va a catapultar a cualquier lugar".
¿Qué siente al ver que juega su primer Mundial de mayores y es titular?
"Siento orgullo, es como un hijo. Un chico humilde, con una familia increíble, con una personalidad bárbara y un presente soñado porque le pasó todo rápido, con una huella en la Selección que hace que, en la actualidad, se ponga la camiseta de su país y lo haga con una naturalidad, como si estuviera dando sus primeros pasos en Bogotá F.C.".
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¿Qué le ha dicho Gustavo en estos días de Mundial?
"Trato de molestarlo poco. Sí hablamos bastante, es verdad; de hecho, el día del padre, me escribe, igual para el cumpleaños de cada uno, o si se presenta un acontecimiento relevante, en fin. Cuando yo tomó las riendas de algún club o él va a dar un paso, nos contactamos. Y bueno, cuando viene a Colombia, de una me avisa y estamos pendientes. Ahorita en el Mundial, lo único que hago es acompañarlo, disfrutar y me envía un mensaje preguntando cómo estoy y no es más. Me siento orgulloso, como un papá. Siento como, de seguro, está don Gustavo, su padre, con él".
¿Dónde se imagina a Gustavo? ¿Hasta dónde cree que llegará?
"De entrada, él no tiene techo y seguirá creciendo muchísimo. El límite se lo pone él mismo, por lo tanto, estoy seguro de que se va a consolidar más. Lo veo jugando Champions League, con las camisetas de los equipos de primer nivel, ya que es un jugador hecho para eso, para esa clase de escenarios. Quiero y va pasar, siendo un valuarte y estandarte en la Selección Colombia. Nació para eso, está predestinado. Va a llegar hasta donde se proponga y esa es la mayor felicidad que puede tener alguien que compartió con él porque simplemente hice eso: compartir con él y acompañarlo".