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El esloveno Tadej Pogacar (UAE), triple vencedor del Tour de Flandes, admitió que su triunfo "fue durísimo desde el principio", pero señaló que una vez logrado, supuso una inyección de moral para intentar estrenarse en la París-Roubaix, su gran reto.
"Fue durísimo desde el principio, una carrera de locos, no sé muy bien qué decir. Todo fue cuestión de esperar, pero siempre había que seguir pisando los pedales", señaló en meta Pogacar después de librar otro gran duelo con el neerlandés Mathieu van der Poel.
Ganador anteriormente de la Strade Bianche y la Milán San Remo, Pogacar afirmó que si compite es para ganar.
"No suelo competir mucho. Si lo hago, siento la presión de ganar. Hasta ahora, todo me ha salido a la perfección", afirmó.
Pogacar se distanció de Remco Evenepoel en el Paterberg junto a Mathieu van der Poel. El campeón del mundo buscaba principalmente impedir que el campeón olímpico lo alcanzara.
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"Sí, ya no lo quería en el grupo. Sé lo resistente que es Remco. Siempre puede ganarte al final", aseguró.
La próxima semana, Pogacar podrá buscar su cuarta victoria de la temporada, su tercer 'monumento' del año en la París Roubaix.
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"No puedo evitar sentirme satisfecho y sin duda estaré motivado para la próxima semana. Disfrutaré de los adoquines", concluyó.