Colofón de una revolución, River Plate desplazó a Flamengo y Palmeiras como gran comprador del fútbol sudamericano en el más reciente mercado de transferencias y arrojó el guante a los grandes de Brasil, amo y señor de las últimas siete Libertadores. El resto de Sudamérica está a años luz, aunque en el fútbol colombiano destacaron las repatriaciones de James Rodríguez (Atlético Nacional), Juan Guillermo Cuadrado (Millonarios) y Juan Fernando Quintero (Deportivo Independiente Medellín).
El club argentino ganó el pulso al Flamengo en el fichaje de Thiago Almada, campeón mundial con Argentina en Catar 2022 y subcampeón en Norteamérica 2026.
El excentrocampista del Atlético de Madrid protagonizó el mayor traspaso de esta ventana en la región y el mayor en la historia del balompié argentino, estimado en 20 millones de euros por la web especializada 'Transfermarkt'.
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River sumó también a Ángel Correa y jugadores de renombre como el colombiano Rafael Santos Borré, desde el Inter de Porto Alegre, y Lucas Beltrán, cedido por la Fiorentina. Nicolás Otamendi, otro campeón mundial, llegó libre.
Reconstruyó su plantel con una inversión de 52,4 millones de euros en total, pese a que no participó en la actual Libertadores.
En Brasil el club que más invirtió en este periodo, finalizado el viernes, fue Cruzeiro: 23,8 millones.
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Ello después de que en enero el Flamengo adquiriera por 42 millones de euros a Lucas Paquetá, un récord en Sudamérica.
Otras compras hicieron explotar mercados previos, como las de Samuel Lino (Flamengo), Gerson (Cruzeiro) o Vitor Roque y Jhon Arias (Palmeiras).
Llegaron a costo cero, pero con salarios por encima del millón de euros anuales, según la prensa local.
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- River con superávit -
River Plate "busca reposicionarse como potencia continental, el equipo capaz de competir con los clubes de Brasil", dijo a la AFP Thiago Freitas, director de operaciones en Brasil de la agencia de representación Roc Nation.
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Los 'millonarios' fueron el último equipo no brasileño en ganar la Libertadores, en 2018.
En años de crisis en Argentina, que obligaron a buscar alternativas de ingresos, Freitas considera que River ganó una apuesta al invertir en la reforma del estadio Monumental de Buenos Aires.
Pasó de unos 65.000 a 85.000 espectadores y se convirtió en el mayor estadio de Sudamérica.
Eso disparó los ingresos en los días de partido y multiplicó la celebración de otros eventos.
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Cuando la tendencia de los grandes clubes es construir recintos con mayores lujos, pero menor capacidad, River siguió "el camino opuesto" y obtuvo un volumen de ingresos extraordinarios inédito para un equipo argentino, dice Freitas.
El club reportó un superávit de más 35 millones de euros en 2025.
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Cerró además un acuerdo por cerca de 100 millones de euros con la multinacional de entretenimiento Live Nation para organizar espectáculos en el recinto, cuya capacidad aumentará de nuevo, hasta 101.000 espectadores.
La inversión, sin embargo, no se ha visto reflejada en la cancha. River cayó en octavos de final de la Sudamericana y es séptimo en su grupo en el Torneo Clausura argentino.