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La fortuna de Neymar Jr. es el resultado de una carrera deportiva extraordinaria, contratos históricos y una sólida estrategia comercial que se mantiene vigente incluso en su actual etapa con el Santos de Brasil. Aunque hoy su salario es muy inferior al que percibió en Europa y Arabia Saudita, el brasileño sigue siendo uno de los futbolistas más ricos del planeta.
Neymar ha invertido buena parte de sus ingresos en bienes raíces. En Brasil, su propiedad más emblemática está ubicada en Mangaratiba, Río de Janeiro, un complejo valuado en más de USD 10 millones, que cuenta con mansión principal, helipuerto, muelle privado, lago artificial, canchas deportivas y casas para invitados.
También posee inmuebles en Santos y São Paulo, además de haber sido dueño de una lujosa mansión en Barcelona y una residencia de alto valor en París, adquiridas durante sus etapas en el FC Barcelona y el PSG. Estas propiedades, sumadas, representarían una inversión inmobiliaria cercana a los USD 30 millones.
El gran pilar de la fortuna de Neymar son los patrocinios. Actualmente, su contrato más importante es con Puma, marca que lo tiene como una de sus principales figuras globales. A esto se suman acuerdos con Red Bull, Blaze, PokerStars, Replay y Beats, entre otros.
De acuerdo con estimaciones de la prensa internacional, Neymar genera entre 25 y 30 millones dólares anuales solo por derechos de imagen, cifra que supera ampliamente su salario deportivo actual.
En su regreso al Santos FC, Neymar aceptó un contrato muy alejado de los estándares europeos. Según medios brasileños, su salario ronda entre 3.000 y 500.000 dólares mensuales, una cifra modesta para su historial, pero compensada con acuerdos comerciales y participación en ingresos por marketing, venta de camisetas y patrocinadores vinculados a su imagen.
Sumando salarios históricos, patrocinios e inversiones, la fortuna de Neymar se estima entre 250 y 300 millones de dólares, consolidándose como uno de los futbolistas más influyentes y rentables de la historia.
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