Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
"Ya no sabemos dónde encontrar la paz, ni en un evento deportivo", lamenta Norma Barrón, una madre buscadora de desaparecidos y promotora de un pequeña liga de fútbol mexicana, que fue atacada el domingo con saldo de 11 muertos.
Según las primeras investigaciones, un ajuste de cuentas entre dos poderosas bandas criminales fue el móvil de este asalto que deja sumido en el luto y el enojo a la comunidad de Loma de Flores, en el municipio de Salamanca, estado de Guanajuato (centro).
La tarde llegaba a su fin y en las canchas de fútbol de este poblado, de unos 2.000 habitantes, concluía el primer partido de la final de la Liga Llanera, promovida como una forma de alejar a los jóvenes de las drogas y el crimen.
Intempestivamente llegaron al menos tres camionetas con hombres armados con rifles de asalto, relató a la AFP Barrón, quien encabeza el colectivo de búsqueda de desaparecidos Una luz en el camino.
🚨⚽🔫 Tras la masacre en Loma de Flores, Salamanca, autoridades de salud informaron que cuatro personas permanecen hospitalizadas con pronóstico reservado.
— Milenio León (@milenio_leon) January 26, 2026
🏥 La Secretaría de Salud de Guanajuato confirmó que continúan bajo atención médica especializada.
El ataque dejó 11… pic.twitter.com/Ip7kbsM13A
Publicidad
Esta activista se encontraba en Oaxaca (sur) entregando el cuerpo de una persona que localizaron y por ello no acudió al partido, pero en cuanto empezó el tiroteo su hijo, presente en el lugar, la llamó.
"Espantado me dice: 'Están atacado a las personas hay varios muertos, estamos resguardados'", recuerda Barrón entrevistada en las canchas donde todavía se observan rastros de sangre en el pasto, ropas de jugadores y velas encendidas en memoria de las víctimas.
Publicidad
Autoridades locales y federales han confirmado 11 muertos y 10 heridos de bala, entre ellos una mujer y un menor de edad.
Vecinos y familiares de las víctimas, cuyo temor e indignación es perceptible, aseguraron que el tiroteo duró entre 15 y 20 minutos.
En las cercanías quedaron además abandonados media docena de automóviles de personas que salieron despavoridas.
Entre los muertos destacan al menos cinco elementos de una empresa de seguridad que se dedicaba a vigilar el lugar y a revisar que los asistentes no estuvieran armados.
Según una fuente de seguridad federal, que pidió no ser identificada por no estar autorizada a declarar, estos guardias fueron el blanco directo del ataque por trabajar en una empresa presuntamente ligada al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Publicidad
Los agresores, añadió, serían del cártel Santa Rosa de Lima, rival del CJNG y que controla el robo de combustible, la venta de droga al menudeo y la extorsión en el estado.
En la zona, se encontraron también mensajes en cartulinas que hacen referencia a una disputa entre estos grupos criminales.
Publicidad
David Saucedo, consultor en seguridad, explicó a la AFP que el ataque estaría enmarcado en una disputa por el control de zonas entre ambas bandas criminales, así como para llamar la atención de las autoridades para que refuercen el despliegue de seguridad en el estado.
"Hay una clara intención del cártel Santa Rosa de Lima de provocar que fuerzas federales y estatales lleguen a la región y obstaculicen la actividad delictiva del cártel Jalisco", dijo Saucedo, quien tampoco descarta que se busque un "impacto" internacional a unos meses de que en México arranque el Mundial de fútbol 2026.