Cafeteros y Gobierno no ceden ni un grano

Los primeros piden la renuncia del presidente de Fedecafé y "solucionar ya" sus demandas. El Ejecutivo insiste en que hay infiltrados de FARC.

"Pasamos aquí la noche, en cambuches y carpas, esperando a ver si el Gobierno resuelve o no resuelve nada", afirmó el coordinador del Movimiento por la Defensa y la Dignidad Cafetera.

"No hay tiempo para negociar meses y meses. Las familias tienen un coste de producción mayor a las ganancias, no pueden pagar a los jornaleros y además están sufriendo embargos. Debe haber una solución ya", exigió.

Gutiérrez, quien cifró en 50.000 los cultivadores que siguen la protesta, indicó que el lunes fueron 70.000, cuando se registraron además de bloqueos de vías, fuertes enfrentamientos entre los manifestantes y la fuerza pública, que dejaron al menos 77 heridos.

"El movimiento sigue aunque estamos afectados por el uso desmedido de la fuerza que hizo ayer el Gobierno", señaló.

Para el portavoz de los cafetaleros, que dirige a los campesinos de la vereda de Irra, en Caldas, uno de los tres departamentos del Eje Cafetero, "no hay explicación para meter cuatro tanquetas en un recinto para sacar a 2.000 personas de un sitio".

El presidente Juan Manuel Santos calificó el paro como "injusto" y, aunque el mensaje del Gobierno fue de "respeto" a la movilización, dejó claro que no aceptarán "vías de hecho".

El ministro de Agricultura, Juan Camilo Restrepo, incluso dijo que detrás de estas protestas y de las revueltas están las Fuerzas Revolucionarias de Colombia (FARC).

"Las FARC están involucradas, están atizando, se están incorporando y están mandando consignas para exacerbar los ánimos", dijo.

Gutiérrez consideró que esa acusación del Gobierno busca "dejar a un lado los problemas de fondo" y recordó que es el Ejecutivo el que está sentado en una mesa de negociaciones con la guerrilla en los diálogos de paz de La Habana y no los productores de café.

Además, rechazó la intención del Gobierno de dialogar solo con la Federación Nacional de Cafeteros (FNC), organización que Gutiérrez calificó como "una especie de Ministerio del Café", por considerar que "no representa a la mayoría de los caficultores".

Al menos 536.000 familias colombianas viven del café que cultivan en sus pequeñas fincas, lo que se traduce en al menos dos millones de productores, a los que se suman otros dos millones de "obreros agrícolas", explicó Gutiérrez.

La protesta de los cafeteros se fundamenta en el bajo precio del grano, de 515.000 pesos en los últimos días (unos 285 dólares), inferior a los costes de producción de unos 700.000 (unos 388 dólares).

Esto se une a la apreciación del peso colombiano frente al dólar, a las intensas lluvias desde 2010 y a las plagas de roya y araña roja, lo que ha empobrecido paulatinamente a los caficultores y ha reducido la producción a cotas mínimas.

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