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La selección italiana está a un paso de volver al Mundial, cita que no disputa desde 2014. Y está también al borde de caer de nuevo a los infiernos, de perderse su tercera Copa del Mundo consecutiva. En esa bifurcación, con Bosnia y Herzegovina en el horizonte, se encuentra la 'Azzurra'. A una victoria de la redención, a una derrota del gran fracaso.
Ganadora de cuatro Mundiales y aún así el de Bosnia, es uno de los partidos más importantes de su historia. Porque 12 años son demasiados para Italia, que no juega unos octavos de este torneo desde 2006, año en el que levantó su última Copa del Mundo. Sería el tercer mundial consecutivo sin Italia. Antes, solo el de 1958 se disputó sin este país por motivos deportivos. El de 1930, el primero de todos, fue por razones extradeportivas.
En aquel equipo campeón de 2006 estaba Gennaro Gattuso, el actual seleccionador. Su llegada, hace menos de un año, no ha supuesto una mejora tremenda en el juego de un combinado que exhibe muchas dudas cada vez que salta al terreno de juego. No ha tenido tiempo. Pero sí ha devuelto cierto empaque para poder manejar mejor las situaciones de presión.
Y eso, en realidad, es lo más importante para este grupo. Porque la presión a la que está sometido cada vez que se enfunda la camiseta es lo que más afecta a su rendimiento. El equipo cuenta con algunos nombres de primer nivel, acostumbrado a grandes partidos. Gianlui Donnarumma en portería; Alessandro Bastoni y Ricardo Calafiori en defensa; Nicolò Barella y Sandro Tonali en el centro del campo.
Sin embargo, el desafío es casi como si fuera un partido de Italia contra sí misma. El recuerdo de las repescas ante Suecia para el Mundial de Rusia 2018 y ante Macedonia del Norte para el Mundial de Qatar 2022, ambas perdidas, está muy vivo. Ni siquiera el haber ganado la Eurocopa en 2021 significó un refuerzo de confianza. La vorágine por los dos desastres precedentes sigue muy vigente.
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Si bien es cierto que la victoria en la semifinal de la repesca, ante Irlanda del Norte (2-0), regaló confianza al equipo, nadie en el vestuario olvida que la selección británica era un equipo plagado de jugadores de segunda división inglesa. Y que ahora, la final, será lejos de casa.
Porta el cartel de favorito Italia ante Bosnia. Eso seguro. Pero llega al duelo también entre polémica, después de que varios jugadores fueran pillados celebrando el pase de los balcánicos frente al de Gales. La reacción encendió a los bosnios, que además contarán con todo el público a su favor. Condicionantes que reducen la distancia futbolística entre ambos equipos.
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Un viejo conocido del 'calcio', Edin Dzeko, jugador del Shalke alemán (segunda división) y ex de Roma, Inter y Fiorentina, lidera a Bosnia, un país que busca su segunda participación mundialista de su historia. La primera y única, curiosamente, en 2014. Ambos equipos llevan 12 años sin jugar un Mundial.
Fecha: martes 31 de marzo de 2026.
Hora: 1:45 p.m. (hora Colombia).
Estadio: Estadio Bilino Polje, Zenica (Bosnia y Herzegovina).
Transmisión: Disney+ y ESPN.
Los precedentes también favorecen a la 'Nazionale'. En los siete enfrentamientos que preceden: cinco victorias, un empate y una derrota, cosechada en 1996, en el primer duelo entre ambos países.
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Solo dos dudas maneja Gattuso para el once. Puede repetir el que colocó ante Irlanda del Norte o introducir a Cristante en el lugar de Locatelli en el centro del campo; y a Pio Esposito en el puesto de Retegui para acompañar a Kean en la delantera. Todos disponibles para el gran duelo que puede marcar el devenir de los próximos años del fútbol italiano. Redeción o infierno.