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Álvaro Montero vive un inicio del 2026 con Vélez Sarsfield bastante bueno y extraordinario. El arquero guajiro se quedó con el puesto de titular en la escuadra que dirige Guillermo Barros Schelotto, ganándole el pulso a Tomás Marchiori, quien el año anterior era el dueño de ese lugar.
El exguardameta de Millonarios y con proceso en la Selección Colombia habló en las últimas horas de su actualidad en el fútbol argentino, de cómo ha sido precisamente esa competencia con Marchiori y de lo que significa defender el pórtico de una institución como el cuadro de Liniers.
"Es una gran responsabilidad estar defendiendo el arco de Vélez. (Marchiori) es una súper buena persona y un arquero fantástico, que viene haciendo las cosas muy bien, se ha ganado su espacio en el club y su reconocimiento, y para mí lo tiene muy merecido. Te puedo decir que siento admiración, tiene unas condiciones bárbaras", sostuvo Montero Perales en declaraciones que replica la cuenta en 'X' de 'Sábado Vélez'.
A renglón seguido, Montero Perales indicó que tanto su labor como la de Marchiori es darle seguridad en el fondo al club, y por supuesto, que ambos se ayudan el uno al otro.
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"Al que le toque jugar, tiene que representar al arco de Vélez de la mejor manera e intentar con esa misma responsabilidad hacer el sentir del hincha, que es darle seguridad al equipo desde tu posición. Entonces pienso que tenemos que seguir mejorando y aprendiendo uno del otro, y aportando cada uno desde el lugar que le toca en cada momento", agregó el golero de 30 años.
Por último, el oriundo de El Molino (La Guajira) dejó un frase que llamó la atención y todo tuvo que ver con Barros Schelotto. La decisión de elegir a cada una de las piezas para los lugares en el campo de juego. Álvaro David dijo que siempre ha confiado en su trabajo y que está listo para cuando el DT lo requiera bajo los tres palos.
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"El objetivo de nosotros los arqueros es brindarle confianza y garantías a un grupo que tiene marcados una serie de objetivos claros, y sin importar el nombre que está en el arco, buscar cumplirlo de la mejor manera. Ser entrenador es jodido, es bastante complicado, tienes que tomar decisiones incómodas, pero yo siempre he confiado y sido fiel a trabajar muy bien y prepararme para estar listo, sin importar si me tocaba o no jugar. El fútbol son momentos y nunca sabes cuándo puede ser tu oportunidad", concluyó.