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David 'Cachaza' Hernández fue un recordado futbolista, que jugó en clubes como el desaparecido Cortuluá, Deportes Quindío, Deportivo Pereira y Santa Fe, entre otros. Y precisamente en el cuadro 'cardenal', en donde estuvo los años 1998 y 1999, dejó gratos recuerdos dentro de la hinchada, que le cogió un cariño y admiración especial por su espíritu de lucha, capacidad atlética y esa garra que tanto gusta en el tradicional equipo bogotano.
En nuestra sección el 'Anecdotario', el caldense de 56 años recordó ese paso por los 'cardenales', que al final marcó su vida en las canchas y aún pese al correr del tiempo, sigue en la memoria de los seguidores del primer campeón del fútbol colombiano.
"En la capital no es fácil jugar, sostenerse tampoco, hay que mantener un nivel porque siempre te van a ver muchos espectadores. Ver El Campín con tanta gente me daba susto, pero a la vez alegría. Y dentro de mí, me decía: 'tengo que ser el mejor'. Al igual que en todos los equipos, en Santa Fe entregué todo y dejé muchos hinchas que me admiran y también amigos por siempre", dijo el popular 'Cachaza' cuando se puso sobre la mesa el tema del rojo capitalino.
En el club tuvo entrenadores como José Iber Grueso, Juan José Peláez, Fernando 'Pecoso' Castro, Slodoban Zecevic, entre otros, a los que les aprendió y aprovechó las enseñanzas, en la búsqueda de ser un mejor jugador.
En esa etapa en Santa Fe, fueron varios los clásicos que jugó y en los que los seguidores albiazules tenían que ver con él, le gritaban, lo insultaban y hasta coreaban en su contra.
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"Yo a la hinchada de Millonarios siempre la respetaba. Es normal que le griten a uno los seguidores rivales, me decían palabras no buenas, yo los aplaudía. Me animaba eso, me decía: 'tengo que correr todo'. Y así era, pero yo admiro a la hinchada de Millonarios", explicó el antiguo extremo o atacante.
En El Campín retumbaba el "Cachaza, HP, Cachaza HP, Cachaza HP". "Ese era el coro celestial, pero yo no tenía un gesto malo, los miraba y ya. Le cuento que un día, después de un clásico yo estaba en las afueras del estadio, se me arrimaron dos seguidores de Millonarios. Yo no soy peleón, pero lo que me sorprendió fue que me saludaron, me dijeron que era buen jugador y entre risas, que era una lástima que fuera de Santa Fe. Yo solamente agradecí las palabras y me fui", detalló Hernández.
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Ese apartado de la entrevista se fue agotando y antes de abordar otros temas; David Hernández dejó una sentencia y unas palabras salidas del corazón. "Ver pancartas con el nombre de uno, el apoyo, ver gente gritando tú apodo y todo eso era lindo, me daban ganas de llorar. A la hinchada de Santa Fe la quiero muchísimo, nunca dejaré de quererla", finalizó.