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El más reciente fichaje de James Rodríguez por el Minnesota United no solo ha generado expectativa en la MLS, también abrió un espacio para la reflexión. En conversación con 'The Athletic', el capitán de la Selección Colombia habló sobre lo que significa vestir la camiseta tricolor y la presión que conlleva ser referente de todo un país.
“Cuando juegas por tu país, es una sensación completamente distinta. Vas al estadio y ves todas las camisetas amarillas, reconoces a la gente que quiere verte jugar, ves que no solo es allí, sino en sus casas, en los pueblos. En Colombia, la gente corre literalmente al televisor solo para ver jugar a Colombia”, expresó el mediocampista cucuteño, dejando claro que la dimensión emocional de la selección supera cualquier experiencia a nivel de clubes.
Las palabras de James no son casualidad. Sus números con la selección respaldan ese peso simbólico. En total, suma 122 partidos internacionales, con 31 goles y 41 asistencias, participando en Eliminatorias, Copa América, amistosos y Copas del Mundo. Solo en Clasificatorias Mundialistas ha disputado 56 encuentros, marcando 14 goles y dando 14 asistencias. En la Copa del Mundo registra 8 partidos y 6 goles, una cifra que lo consolidó como máximo artillero del torneo en Brasil 2014. Además, en Copa América acumula 20 presentaciones, 3 goles y 9 asistencias.
Pero más allá de las estadísticas, James también se refirió a la presión que enfrentan las nuevas generaciones cuando son comparadas con ídolos históricos. “La gente dice: ‘El nuevo Faustino Asprilla’, ‘El nuevo Radamel Falcao’, ‘El nuevo James’. Llegan, juegan un par de partidos, y luego, quizás, la presión, o todo ese tipo de cosas, simplemente no la manejan bien. Así que, estar con la selección, representar a un país durante tanto tiempo, no es fácil. Es la presión que uno lleva consigo”.
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El ’10’ entiende mejor que nadie lo que implica cargar con esas expectativas. Desde su irrupción en 2014, pasó de promesa a símbolo nacional. Cada convocatoria, cada partido y cada declaración suya tienen repercusión inmediata en Colombia.