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El presente de Juan Guillermo Cuadrado en el Pisa ha pasado de la ilusión a la incertidumbre en cuestión de semanas. Lo que comenzó como una apuesta valiente por mantenerse en la élite del fútbol italiano y pelear por un cupo en el Mundial de 2026, hoy se ha transformado en un preocupante silencio deportivo. El experimentado lateral y extremo colombiano está por cumplir dos meses sin ver acción oficial, una ausencia que enciende las alarmas tanto en la región de la Toscana como en sus seguidores.
Desde su último partido el pasado 7 de noviembre contra Cremonese, donde su equipo consiguió una victoria por la mínima, el 'panita' no ha vuelto a pisar el césped. Una inoportuna distensión leve en el bíceps femoral izquierdo lo ha mantenido al margen de las convocatorias, sumando ya 58 días de inactividad. A pesar de los esfuerzos del cuerpo médico, la recuperación ha sido más lenta de lo esperado para un jugador que, a sus 37 años, debe gestionar con extrema precisión las cargas físicas.
La confirmación de la gravedad del asunto llegó por boca de su entrenador, el exgoleador Alberto Gilardino. En una conferencia de prensa reciente, el técnico fue tajante al ser consultado por el colombiano: "Cuadrado, por otro lado, aún está lejos de volver a la cancha. Se realizarán evaluaciones en las próximas semanas". Estas palabras cayeron como un balde de agua fría para la afición del Pisa, que veía en el exjugador de la Juventus al líder necesario para sacar al equipo de los puestos de peligro en la Serie A.
En lo que va de la temporada 2025/26, Cuadrado apenas ha podido disputar 12 encuentros. Su llegada en el mercado de verano, tras finalizar su vínculo con el Atalanta, fue vista como el gran golpe mediático y deportivo de un club recién ascendido. Sin embargo, los problemas físicos, que ya lo habían castigado en su etapa con el Inter de Milán, han vuelto a ser el principal obstáculo.
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Para Juan Guillermo, este parón llega en el peor momento posible. Con la Copa del Mundo 2026 en el horizonte, la falta de ritmo competitivo lo aleja de los planes de Néstor Lorenzo. El seleccionador de la 'tricolor' ha priorizado la continuidad y la frescura física, dos aspectos que hoy Cuadrado no puede garantizar.
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Según las palabras de su entrenador, se le realizarán nuevas evaluaciones médicas pronto para determinar si existe una fecha de retorno clara. Por ahora, el nacido en Necoclí (Antioquia) deberá seguir trabajando en solitario, con la mirada puesta en una recuperación que le permita volver a las canchas de la mejor manera y lograr la salvación de su club en la liga italiana.