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Eudalio Arriaga fue un delantero que jugó en clubes como Envigado, Deportes Quindío y Junior de Barranquilla, entre otros. Y en el cuadro 'tiburón', el antioqueño dejó buenos recuerdos por su habilidad, potencia y velocidad en el juego de banda y además de eso, también se caracterizó por ser todo un personaje en el camerino que le correspondió para ese entonces, con figuras como Iván Valenciano, Jorge Bolaño, José María Pazo, el brasileño Marquiño y Orlando 'el Fantástico' Ballesteros, entre otros.
Para arribar al cuadro barranquillero el que dio el aval fue el entrenador argentino Miguel Ángel 'Zurdo' López, con quien tuvo momentos cargados de anécdotas y risas que compartió en una extensa entrevista con Gol Caracol.
"El 'profe' 'Zurdo' tenía sus apuntes a cada nada. A mí, por ejemplo, me decía: "'morenito' no chupes tanta Águila (cerveza), te mata el calor, eh. Acá no se puede tomar tanto". Cuando me decía eso, yo le respondía: "yo no tomo 'Aguila' y entonces ahí salía: entonces es Costeñita. Yo con el 'Zurdo, estoy muy agradecido, porque me dio la oportunidad de estar en Junior", relató Arriaga, en medio de risas.
Pero los dichos del argentino, quien falleció el 7 de julio de 2025 en la capital del Atlántico, no solamente eran para el bueno de Eudalio.
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Otros compañeros también quedaban sorprendidos con sus mensajes. "Con Orlando, con el 'Fantasma porque yo le digo que no es el 'Fantástico", también el 'Zurdo' nos hizo reír un día en un partido. A él le dijo: "morenito, ¿qué pasa?". Orlando le dijo de una: 'profe' que una mala tarde la tenía cualquiera. De una, fue y le dijo: "estas cogiendo eso todos los domingos (día de los juegos), ¿por qué no cogés eso para otro día".
Arriaga, hoy radicado en Medellín y trabajando con talentos jóvenes, de igual forma destacó la manera en la que lo recibieron en el Junior. "Me arroparon los capos del camerino, encabezados por Iván Valenciano. Y recuerdo que Jorge Bolaño me trató muy bien. Me recibió, me dio la bienvenida y le dijo a José María Pazo: "bueno, ya no me puedes molestar tanto, porque aquí llegó un 'morrocoyo' grande. Ahí, nos reímos todos".