Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Orlando Berrío se formó y creció jugando en las filas de Atlético Nacional. Siendo un adolescente viajó desde Cartagena a Medellín en la búsqueda de coronar su sueño de ser futbolista profesional, meta que logró con los 'verdolagas' en la temporada 2009. Sin embargo, para el atacante no todo fue color de rosa y tuvo un momento en el que lo cedieron para que tuviera minutos y rodaje. Así, en 2012 fue a Millonarios, en una experiencia que aún recuerda con resquemor.
De ese tema, Berrío, ya retirado y dedicado a negocios particulares, habló en el Anecdotario con total sinceridad y claridad. "Yo salí de Nacional y tuve dos posibilidades. Una, de ir a Millonarios y de otro club de acá. Al final, de Millonarios se movieron más rápido, el profesor Richard Páez influyo, fui con ilusión de que podía hacer un buen papel, pero desde que llegué me sentí atacado. No tuve en cuenta el tema de la rivalidad de los dos clubes", expresó inicialmente.
¿Por qué habla de rechazo?
"Siento rechazo de los hinchas desde que se dio el paso. En Millonarios no me fue bien, me fue mal y de golpe quería callar bocas. Eso, al final te juega en contra. Varias personas me decían: "eres hincha de Nacional, qué haces acá". Era joven y no estaba preparado para eso. A los seis meses digo que me iba y fue lo mejor para todos, no me sentía bien, la mayoría no quería que estuviera allá. Entonces no había caso".
¿Qué otra manifestaciones malas recibió?
"Me silbaban desde que mencionaban mi nombre en los altavoces del estadio. Todos sentimos de diferente manera y a mí todo eso me molestó, principalmente que no me dieran la oportunidad. Incluso, en el aeropuerto una persona ya me hacía comentarios en contra, cuando no había ni firmado. Claro, al jugador hay que exigirle, pero exigirle en la cancha. Fue un momento duro, pero positivo, me ayudó a valorar el lugar en donde yo estaba".
Publicidad
¿Y ahí qué decisión tomó?
"Ahí me salió lo de Patriotas. Yo reflexioné y allá me tenía que esforzar más, entrenar doble, triple o lo que fuera. Allá me tocó compartir con 'Chalo' Martínez, él venía de Europa, tenía ese bagaje, entrenaba juicioso y me le pegué a él. Íbamos al gimnasio y al final, salvamos el descenso. Me fui de allá, no nos estaban pagando y vuelvo a Nacional. Tenía la posibilidad de irme a Bloming, de Bolivia, y en Nacional estaba el 'profe' Osorio (Juan Carlos). Él me dijo que entrenara, que me quería ver, pero pues yo no quería quedarme. Después de varios días, Osorio me dijo que quería que me quedara, que fuera a hablar con el presidente (De la Cuesta). Ante eso, llamé a mi papá y me tocó el orgullo. En medio de todo eso, me terminé quedando en Nacional y ahí luego vino toda la historia que hicimos".
Publicidad