Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
A medida que el tiempo pasa y la carrera de Luis Díaz crece, más historias de su vida salen a relucir. En esta ocasión, Gol Caracol habló en exclusiva con Wilfrido Canoles, quien, a pesar de que no llegó a ser futbolista profesional, compartió con el guajiro en el Barranquilla Fútbol Club por varios años. Allí, vivieron toda clase de situaciones, entre anécdotas, alegrías, tristezas y más, pero lo más importante es que quedó una amistad que aún perdura.
En esta charla, reveló detalles inéditos de 'Lucho', quien, en la actualidad, es figura del Bayern Múnich, siendo considerado uno de los mejores jugadores del mundo, gracias a su goles, asistencias y alto rendimiento. Una de las historias que llamó la atención tuvo que ver con dos futbolistas del Junior de Barranquilla que le encantaban a Luis Díaz. De hecho, eran la razón por la que iba, de manera frecuente, al estadio Metropolitano Roberto Meléndez.
¿Cómo empezó la amistad con Luis Díaz?
"La amistad que él y yo teníamos, en ese entonces, era más que todo en el ámbito futbolístico. No éramos de darnos muchos consejos porque no coincidíamos en nuestros ámbitos. Yo estaba en un mundo de joda y fiesta, mientras que él andaba enfocado, con las cosas claras. Estábamos en el mismo equipo y todo, pero con pensamientos diferentes. Las veces que más coincidíamos era en los entrenamientos y cuando íbamos al estadio".
¿Cómo se fortaleció ese vínculo?
"Había algo que nos unía y era que nos divertíamos en la cancha y afuera también la pasábamos bien. Por otro lado, nos gustaba mucho ir al estadio. Como él no tenía tantos planes en la ciudad de Barranquilla, ya que todo era nuevo para su vida, le gustaba ir a ver al Junior. Veíamos a varios jugadores que, en la actualidad, ya tienen su edad, pero que, en ese entonces, eran unos magos. A raíz de que compartíamos esas idas al estadio, se fortaleció el vínculo con Luis".
Publicidad
¿A qué jugador admiraban?
"Tengo dos. Literalmente, nos reíamos viéndolos por lo buenos que eran: Vladimir Hernández y Macnelly Torres. Eran un espectáculo en ese Junior y nosotros nos reíamos y gozábamos con ellos y su calidad".
¿Siguen en contacto?
"La verdad ya no hablamos tan seguido, pero yo sí le escribo de vez en cuando, como fan de él y alguien que se siente orgulloso de lo que ha hecho. Le tiro buenas vibras, diciéndole que me gusta como le está yendo, que es chévere todo, en fin. Lo que más me sorprende es que él, en su humildad y en medio de todas esas cosas que vive en el día a día, ve los mensajes y me contesta. Eso me marca mucho y llena porque es increíble que se siga acordando de uno y todo".
Publicidad