La polémica del partido entre Atlético Bucaramanga y Deportivo Cali continúa luego de los incidentes registrados en los minutos finales, cuando Pablo Peirano ingresó al terreno de juego en medio de la confusión y posteriormente fue señalado por Rafael Dudamel, entrenador del conjunto azucarero, de haber agredido al futbolista Gustavo Cuéllar.
El técnico del Bucaramanga habló en 'Win Sports' y rechazó las acusaciones de su colega, al considerar que sus declaraciones buscan responsabilizarlo por una situación que, según explicó, se originó por la falta de control en el terreno de juego.
“Rafael Dudamel me ensucia a mí, al Bucaramanga y no nos parece justo. Me sorprende que él pida una sanción máxima, cuando todos los entrenadores podemos ingresar a una cancha y no los hinchas”, afirmó Peirano.
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El entrenador uruguayo explicó que su ingreso al campo se produjo como una reacción ante la situación que se estaba presentando y aseguró que los árbitros no tenían el control de lo que ocurría en ese momento.
“Los jueces estaban bloqueados, no había control de nada y después del reclamo que le hago al árbitro se formó otra etapa. Mi acción fue de manera intuitiva de ingresar al campo para parar el juego; si no nos cuidamos entre nosotros los futbolistas, ¿quién nos va a cuidar? Tenían que salir ellos a defendernos y eso no pasó, porque el momento que viven es malo y quieren culparnos a nosotros”, manifestó.
Peirano también anticipó que el Bucaramanga tomará medidas frente a las declaraciones de Dudamel y puso el foco en el ingreso de personas al terreno de juego durante el encuentro.
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“Con el club vamos a hacer una sanción de las declaraciones de Rafael Dudamel. La gente entra a las canchas y no pasa nada; no hay que esperar que un hincha entre a agredir a algún jugador para que se tomen determinaciones”, sostuvo.
Sobre el desarrollo del partido, el entrenador del cuadro santandereano consideró que la discusión posterior al compromiso terminó desviando la atención de lo sucedido futbolísticamente. Peirano aseguró que su equipo fue superior y cuestionó la postura del Cali.
“La desesperación de ellos hace que quieran reclamar algo fuera de la cancha. Eso no habla del partido, habla de lo que pasó afuera; ellos remataron solo dos veces al arco, nosotros estuvimos en el partido y fuimos muy superiores; eso ellos no lo van a mencionar, cambia el foco completamente. Él (Dudamel) sabe que los puntos se le van a ir porque es lógico que si hay 30 personas en una cancha no se pueda jugar. Yo no pedí que suspendiera el partido, lo que pedía era que lo parara”, señaló.
Finalmente, Peirano aseguró que tanto él como su equipo no tuvieron conocimiento de que el árbitro central había dado por terminado el compromiso, una situación que también forma parte de la controversia alrededor del cierre del partido.
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“Nosotros nunca nos dimos cuenta de que el juez central dio por finalizado el partido; yo nunca escuché el silbato ni la mano arriba del árbitro, ni el cuarto árbitro nos dijo que el juego terminó”, concluyó.