Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Kilian Virviescas escribió su historia en el fútbol profesional. No solamente jugó en clubes de Colombia como América, Patriotas, Santa Fe y Envigado; también trascendió fronteras al defender las camisetas de River Plate, San Lorenzo y Gimnasia y Esgrima de La Plata, de Argentina; La Serena, de Chile; Alianza Lima, de Perú; y Sao Caetano, de Brasil.
Y en nuestro Anecdotario de Gol Caracol, el volante o lateral izquierdo bogotano hizo un repaso por su carrera deportiva, pero también dedicó unos minutos para hablar del accidente cerebrovascular que sufrió en la ciudad de Ibagué, en el mes de julio de 2019, y que significó el gran susto de su vida.
"Se me alcanzó a dañar el 30 por ciento del cerebro, pero es una zona que no usamos. Eso fue muy difícil, al principio no podía mover la mano izquierda, el pie tampoco. Y en lo primero en lo que pensé, fue en que por eso no podría volver a jugar fútbol, a estar en las recochas con los amigos. Le doy gracias a Dios que pude mejorar, que puedo jugar las recochitas", explicó Virviescas con respecto a ese episodio que lo llevó de urgencias a una clínica en la capital del Tolima.
Hoy con 45 años, el buen 'Kili', como lo conocen sus más cercanos, devolvió el casete para hablar del día de ese percance de salud. "Se estaba jugando la Copa América, iban a jugar el clásico sudamericano, en el negocio V&V teníamos la transmisión del partido. Le dije a mí papá que se quedara porque se iba a ir, él se sentó adelante, me dijo algo y yo no le respondía. Me dijo; "este huevón no me pone atención", pero ya ahí estaba mal, no reaccionaba. Se dieron cuenta de una, me montaron en un carro y me llevaron a la clínica. Mi papá peleó con todo mundo para que me atendieran, les dijo que me estaba dando un derrame, estando en una camilla no sentía el lado izquierdo, entré en pánico. Lloré, tenía intranquilidad, me pusieron un anticoagulante y eso me estabilizó, gracias a Dios", dijo el jugador surgido en el Club Maracaneiros, de Bogotá.
Publicidad
Con ese panorama, comenzaron los exámenes de rigor, especialistas de Ibague lo valoraron e incluso en esa búsqueda de las causas del ACV llegaron a la conclusión que otras oportunidades Virviescas presentó síntomas relacionados con el problema. "Los médicos me preguntaron que si antes había sentido algo similar y yo piense y piense. Y sí, estando en Chile sufrí algo similar, pero no me caí y con Tolima también. Se tuvo que hacer un cateterismo y hasta el día de hoy estamos bien", agregó el bogotano.
Desde ese 2019 y hasta la fecha, Kilian Virviescas se encuentra medicado y cada seis meses debe cumplir con chequeos y los exámenes de rigor, con el fin de evitar sorpresas. Y bueno, cada fin de semana se calza los guayos para divertirse junto a sus amigos, muchos de ellos que pasaron por el profesionalismo, porque el balón tiene imán, no lo puede dejar.
Publicidad