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El clásico del fútbol portugués volvió a dejar emociones fuertes, tensión y consecuencias que van más allá del resultado. El FC Porto se clasificó a la semifinal de la Copa de Portugal tras vencer por 1-0 al Benfica en el Estadio do Dragão, pero el foco mediático en las horas posteriores no se centró únicamente en la eliminación de las “águilas”, sino en la preocupante lesión del colombiano Richard Ríos, una de las piezas que José Mourinho ha venido utilizando en su rotación.
El encuentro se resolvió temprano gracias a un gol del defensor polaco Jan Bednarek. Corría el minuto 16 cuando Gabriel Veiga ejecutó un tiro de esquina preciso que encontró la cabeza del central, quien remató con contundencia desde una posición cercana al punto penal para vencer al guardameta ucraniano Anatoly Trubin. A partir de ahí, el Porto supo administrar la ventaja ante un Benfica que, pese a generar múltiples ocasiones, volvió a quedarse corto en definición.
Sin embargo, el momento que encendió las alarmas llegó sobre el final de la primera parte. Richard Ríos, mediocampista colombiano del Benfica, sufrió una lesión en el brazo derecho tras un choque en el terreno de juego y tuvo que abandonar el campo en camilla al minuto 44. La escena fue impactante y obligó a Mourinho a realizar un cambio precipitado, alterando su plan de partido en un tramo clave del compromiso.
Durante la segunda mitad, el Benfica insistió con llegadas claras, especialmente a través del neerlandés Sidny Lopes y del portugués Tomás Araújo, pero la solidez defensiva del Porto y la seguridad del arquero ucraniano evitaron el empate. Aun así, el resultado pasó rápidamente a un segundo plano ante la incertidumbre que rodea el estado físico de Ríos.
De acuerdo con la información revelada por la prensa portuguesa, el panorama no es alentador en el corto plazo. El medio portugués aseguró que el colombiano se lesionó el hombro derecho en la acción con Gabriel Veiga y que tuvo que ser sustituido de inmediato. Aunque será reevaluado por el cuerpo médico, no se descarta la posibilidad de que deba pasar por el quirófano, lo que supondría una baja sensible para el Benfica en un tramo decisivo de la temporada.
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“Richard Ríos abordó el autobús con el brazo inmovilizado y hoy será sometido a exámenes para determinar si necesitará cirugía”, señaló 'Record', alimentando la preocupación tanto en el club como en el entorno del jugador. En Portugal no le quitan el ojo de encima a la evolución del colombiano, cuyo estado físico podría influir directamente en los planes de Mourinho y en la profundidad del plantel de cara a las próximas semanas.