Benfica se dispone a abrir una nueva etapa deportiva tras la salida de José Mourinho rumbo al Real Madrid, una operación que la prensa portuguesa presenta como inminente y que permitirá al club lisboeta activar el relevo previamente preparado con Marco Silva, uno de los entrenadores portugueses con mejor cartel internacional.
La victoria de Florentino Pérez en las elecciones presidenciales del Real Madrid celebradas este domingo ha despejado el principal obstáculo para el regreso de Mourinho al Santiago Bernabéu, según coinciden este lunes los diarios deportivos portugueses.
El técnico de Setúbal, que dirigió al conjunto blanco entre 2010 y 2013, afrontaría así una segunda etapa en Madrid trece años después de su salida. Según A Bola, el Real Madrid abonará los quince millones de euros fijados en la cláusula de rescisión incluida en el contrato del entrenador con el Benfica.
La operación pone fin a semanas de incertidumbre en Lisboa, donde el futuro del banquillo benfiquista quedó vinculado a las elecciones madridistas. El pasado fin de semana, varios medios portugueses describían la situación como un auténtico rompecabezas para la dirección encabezada por Rui Costa: Mourinho tenía prácticamente acordado su regreso a España, mientras el Benfica avanzaba paralelamente en la contratación de Marco Silva.
La solución llegó con el resultado electoral en Madrid. A Bola asegura este lunes que los anuncios oficiales de ambas operaciones son inminentes y que el Benfica ya trabaja internamente con el escenario de la llegada de Marco Silva, de 48 años, tras una década de experiencia en el extranjero.
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El técnico portugués regresa a su país después de dirigir al Olympiacos griego y de acumular experiencia en la Premier League al frente de Hull City, Watford, Everton y, más recientemente, Fulham. Su perfil representa una apuesta por un entrenador de una generación posterior a Mourinho, con una propuesta futbolística asociada a la posesión, la presión alta y el desarrollo de jugadores.
Para el Benfica, la transición presenta además una lectura económica favorable. La entidad encarnada ingresará una cantidad relevante por la salida de su entrenador y podrá iniciar un nuevo ciclo con un técnico que figuraba desde hace semanas como primera opción para sucederle. La prensa deportiva portuguesa interpreta que el club ha conseguido convertir una posible crisis de planificación en una transición ordenada.
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La marcha de Mourinho pone fin a una etapa breve pero intensa en el Estádio da Luz. Su figura volvió a situar al Benfica en el centro de la atención mediática internacional y devolvió al técnico portugués al primer plano del fútbol europeo. Ahora, el desafío pasa a ser distinto: reconstruir un proyecto ganador con Marco Silva al frente mientras Mourinho emprende el reto de devolver al Real Madrid a la cima continental.
A la espera de las comunicaciones oficiales de ambos clubes, Portugal asiste al cierre de uno de los grandes culebrones futbolísticos de las últimas semanas, una operación que conecta a dos de las instituciones más emblemáticas del fútbol europeo y que puede redefinir el futuro inmediato tanto del Benfica como del Real Madrid.