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Después de lo ocurrido en el segundo semestre del 2025, donde Millonarios quedó eliminado en octavos de final de Copa BetPlay, tras perder con Envigado, y no clasificar a cuadrangulares de la Liga BetPlay II, aprendieron la lección. Por eso, para que no se repita dicha situación, tomaron la decisión de invertir y traer refuerzos que le sumen calidad al equipo, aportando dentro y fuera de las canchas.
En esta ocasión, "Millonarios informó que, luego de completar satisfactoriamente su proceso de exámenes médicos y documentación, el jugador Rodrigo Ureña firmó su contrato por dos años con la institución". De esa manera, ya son cinco futbolistas que arriban a esta institución, junto a los ya confirmados, en días atrás, Carlos Darwin Quintero, Mateo García, Sebastián Valencia y Julián Angulo.
"Rodrigo Ureña nació el 7 de marzo de 1993 en Conchalí, Chile, y desde su debut como profesional ha desarrollado una carrera sólida y constante en el fútbol sudamericano, destacándose por su paso por clubes como Unión Española, Universidad de Chile, América de Cali y Universitario de Deportes, club del que llega procedente", añadieron en el comunicado oficial que emitió el equipo capitalino.
Ahora, en la publicación que realizaron en su página web oficial, no se quedaron con solo ello y también aprovecharon para destacar sus virtudes. "El mediocampista se distingue por su orden táctico, intensidad en la recuperación, lectura del juego y su capacidad para equilibrar el equipo, cualidades que le permiten aportar solidez y dinamismo en la primera línea del medio campo", sentenciaron.
Allí en Chile nace el Cóndor… ✍️⛰️🪶🇨🇱
— Millonarios FC (@MillosFCoficial) January 4, 2026
▶️ https://t.co/pwjlqmk46W pic.twitter.com/GfwHTvoCHh
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Pero no fue todo. En redes sociales, se vio un video donde el volante chileno relata un discurso: "nace donde la tierra toca el cielo, en donde la piedra aprende a ser eterna; allí, en Chile, despierta el Cóndor, fuerte orgulloso y valiente. Creció entre vientos que nunca te perdonan, aprendió a volar sin miedo, porque quien nace alto, jamás aprende a rendirse, entonces mira hacia el horizonte y entiende su destino: volar más lejos, más alto, donde la historia lo espera. Por eso, cruza montañas, atraviesa cielos, abraza a una ciudad de altura y encuentra un corazón que late en azul. Aquí no termina mi vuelo, sino que recién comienza".