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Dayro Moreno no solo sigue dando de qué hablar por sus goles, sino también por su personalidad fuera de la cancha. El delantero de Once Caldas, referente del fútbol colombiano, sorprendió al revelar detalles íntimos de su vida, incluyendo el “regaño” más duro que ha recibido, nada menos que de su hija.
Estas declaraciones se dieron en el programa Se dice de mí, de Caracol Televisión, donde el atacante abrió su corazón y recordó lo que sintió al volver a ser tenido en cuenta en la Selección Colombia: “Cuando me llamaron, yo volví 20 años atrás, cuando ya empezaba a jugar fútbol. Nosotros viajamos para Pasto y, en el aeropuerto, todo el mundo… ‘si lo convocaron, si lo convocaron’. Había mucha expectativa”. Esa emoción también se traduce en su rendimiento, pues el goleador dejó claro que la edad no es un límite: “Aquí no juega la cédula, siempre lo demuestro. Uno, con humildad y calladito, se ve mejor para la gente que dice que tengo 40 años. Ahí tienen al cuarentón haciendo goles”.
Pero más allá del fútbol, uno de los aspectos que más llama la atención de Dayro es su estilo personal. El propio jugador lo reconoce sin rodeos: “Siempre me ha gustado ser diferente: oler rico, usar ropa distinta, hacerme las uñas… ser excéntrico, ser Dayro Moreno”. Esa forma de ser, sin embargo, no siempre pasa desapercibida en su entorno familiar.
Su hija, Salomé Moreno, contó entre risas cómo vive ese lado del delantero y dejó al descubierto una de las escenas más curiosas en casa: “Es una persona que se preocupa mucho por su apariencia, le gusta verse bien. A veces le digo: ‘Papá, ¿no puede salir con ese outfit?’, y él se ríe; a veces me hace caso, otras veces no”.
Salomé también destacó el compromiso del jugador consigo mismo: “Mi papá se hace más cosas para cuidarse que nosotras mismas. A veces lo llamo y está arreglándose las uñas o está en la cámara de bronceo o en dermatología”. Además, resaltó el amor que Dayro tiene por su club: “Mi papá ama al Once Caldas, como ama a nosotras, sus hijas”.
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En la cancha, Dayro mantiene intacta su ambición. “Aquí, donde me quiero retirar, todavía hay Dayro para rato. Lo estoy disfrutando. Quiero darle otra vuelta olímpica a este equipo y a la hinchada”, afirmó. Entre goles, récords y un estilo único, el delantero sigue demostrando que su esencia va mucho más allá del fútbol.