El 19 de agosto de 2022 marcó el inicio de una búsqueda desesperada para dos familias en el municipio de Yumbo, Valle del Cauca, tras la desaparición de Karen Canelo, de 21 años, y Rojas, de 17. Ambas jóvenes, quienes mantenían una estrecha amistad, salieron de sus hogares con destino a la ciudad de Cali, pero perdieron contacto total con sus seres queridos durante el transcurso de la tarde. La última señal de vida que dejaron fue una publicación en sus perfiles de Facebook, donde compartieron imágenes que permitieron a las autoridades establecer su ubicación inicial en la capital del departamento.Un día después de reportarse la ausencia de las jóvenes, el 20 de agosto, un descubrimiento accidental en el sector de Siloé, en la zona alta de Cali, cambió el rumbo de la investigación. Debido a la temporada de lluvias, la comunidad solicitó la intervención de la empresa de servicios públicos por una alcantarilla que presentaba obstrucciones constantes. Al proceder con la limpieza de la cañería, los operarios hallaron restos humanos que obligaron a la intervención inmediata de las unidades judiciales.Los restos hallados correspondían a Karen Canelo. La identificación fue posible gracias a las prendas de vestir que la joven llevaba el día de su desaparición, las cuales habían sido registradas en fotografías previas. Posteriormente, el 28 de agosto, el hallazgo de otros restos cerca de un cementerio permitió identificar a la segunda víctima, Elizabeth Rojas, gracias a un tatuaje en números romanos que tenía en su cuerpo.La investigación reveló que las jóvenes fueron vistas por última vez cuando ingresaban a la vivienda de Germán Evelio Yáñez, de 48 años, y de su hijo, Jhon Michael Lenis, de 26. Ambos fueron posteriormente capturados y condenados a 54 años y 6 meses de prisión por los delitos de feminicidio y desaparición forzada.Nueva confesión de expareja de implicadoRecientemente, en una entrevista en el pódcast 'Más allá del silencio', Angy Pérez, expareja de Jhon Michael Lenis, reveló escalofriantes detalles sobre lo ocurrido ese día y aseguró que fue obligada a desmembrar los cuerpos de las dos mujeres desaparecidas.La mujer afirmó que conoció a Lenis desde que tenía 14 años y que su relación fue “extensa y marcada por amenazas... Normalmente siempre se hacía lo que él decía”.Luego relató cómo habrían ocurrido los hechos ese 19 de agosto. Según contó, el joven le pidió que le ayudara a arreglar un celular. “Era un teléfono gris. Tenía de fondo la foto de una muchacha de piel blanca, cabello crespo, como sentada en un parque… Yo no le di importancia porque él compraba celulares y me pidió que lo desbloqueara”.“Si no lo hacía él atacaba a mi familia”Alrededor de las 9 de la noche, añadió, Lenis le pidió que subiera a la casa. “Vi un cuerpo en la sala. Yo le dije que por qué había hecho eso. Él me dijo que tenía que ayudarle a desaparecer eso, porque si yo no lo hacía él atacaba a mi familia”.Angy aseguró que, en medio del miedo, decidió escribirle a su hermana menor para decirle que, si le ocurría algo, estaba con Lenis. Además, relató que intentó alertarla enviándole una fotografía, pero la borró de inmediato por temor.“Me dijo que si no lo hacía mataba a mi bebé, a mi hermana y a mí. Él me dice que hay que sacar el cuerpo... En la casa ya tenía guantes, cinta, cortinas. Cogió uno de los cuerpos, envolvió en bolsas negras y destapó la alcantarilla y otras las llevamos a la góndola de basura”, relató.Asimismo, la joven afirmó que no reconocía a ninguna de las dos mujeres desaparecidas y que tampoco se atrevió a preguntarle qué había ocurrido. “Él solo me decía que tenía que ayudarle y repetía sus amenazas. Yo tenía miedo y solo pensaba en mi bebé, en que no le pasara nada”.Durante la investigación, Lenis admitió su responsabilidad y señaló a Angy Pérez como colaboradora. “Sí, ella estuvo conmigo, me ayudó a deshacerme de los cuerpos”, reconoció en el mismo medio anteriormente citado. No obstante, la mujer aseguró que su participación se dio bajo presión y por “miedo” a posibles represalias en su contra.Macabro hallazgoEl capitán Heliodoro Barrera, jefe de la Sijín de Cali, detalló el procedimiento inicial tras el descubrimiento de los restos. Al respecto, el oficial declaró en Séptimo Día: “Nos reportan el hallazgo de unos restos humanos que estaban al interior de esta alcantarilla”.En el lugar también fue encontrada una prenda azul que correspondía a una de las víctimas, Karen Canelo. Posteriormente, fueron hallados los restos de la segunda joven, Elizabeth Alejandra.Según la reconstrucción de los hechos y el análisis de las cámaras de seguridad del sistema de transporte MIO Cable, las dos jóvenes fueron vistas llegando a la estación Brisas de Mayo, en Siloé, aproximadamente a las 4:00 p. m. Después de ese momento, fueron vistas por última vez en la vivienda de los señalados.Operativo y capturaEl operativo de captura se llevó a cabo el 11 de octubre de 2022, tras obtener evidencias físicas mediante un allanamiento en la vivienda de los sospechosos. En el inmueble, los investigadores detectaron rastros de sangre en el suelo, en un lavamanos y en la tubería. Además, se halló una habitación donde faltaba una cortina, cuyo estampado coincidía con las telas utilizadas para envolver parte de los restos humanos encontrados.Jhon Michael Lenis y su padre fueron condenados por el doble crimen. Aunque Lenis intentó desvincular a su padre de los hechos, su versión no fue acogida, pues las autoridades sostienen que existen pruebas que lo comprometen. Según la investigación, los asesinatos habrían ocurrido entre la 1:30 p. m. y las 2:20 p. m. del 19 de agosto.
La realidad de 252 migrantes que buscaban refugio en los Estados Unidos dio un giro drástico cuando terminaron recluidos en el Centro de Confinamiento del Terrorismo, Cecot, de El Salvador, la megacárcel de Nayib Bukele. Entre ellos se encontraban Brayan Palencia, un colombo-venezolano de 26 años, y Luis Muñoz Pinto, un venezolano que residió seis años en Colombia antes de emprender su viaje a territorio estadounidense.Ya en libertad, el equipo de Los Informantes conoció sus testimonios sobre lo que vivieron en la cárcel más grande de Latinoamérica, donde pagan sus penas algunos de los criminales más peligrosos de pandillas como la Mara Salvatrucha o Barrio 18. Allí, según relataron, soportaron meses de tortura tras ser estigmatizados únicamente por sus tatuajes.¿Cómo terminaron en el Cecot?Brayan Palencia, quien trabajaba como latonero y conductor de aplicaciones en Colombia, decidió migrar motivado por el bienestar de su familia. La travesía para llegar a Estados Unidos no fue sencilla; duró tres días atravesando la selva del Darién junto a sus familiares. "Uno ya pensaba que no iba a salir, porque ya había muchos muertos, habían niños muertos. Eran muchos peligros en los ríos, porque habían ríos que estaban hondos y tocaba pasar por encima de los voladeros. Ahí el que no estuviera pendiente se iba para abajo y se mataba porque eso era pura piedra”, recordó.Tras superar la selva, el paso por México resultó igual de complejo debido a la presencia de carteles que exigían dinero constantemente. Finalmente, Brayan cruzó la frontera estadounidense y solicitó asilo político, estableciéndose temporalmente en Los Ángeles, California, el 21 de diciembre de 2024. Allí trabajó lavando platos y en aplicaciones de mensajería mientras esperaba su cita migratoria, sin imaginar que un tatuaje en su piel cambiaría su destino.Se presentó a su cita de migración y fue capturadoAl presentarse ante la funcionaria, ella observó un tatuaje en su mano. "Cuando me paré que puse la mano, me vio el tatuaje y como que se asustó, pues me dice: 'No, tranquilo, quédese, quieto sentado'". Segundos después, agentes de migración lo rodearon y lo inmovilizaron contra la pared.A pesar de no tener antecedentes penales en Venezuela, Colombia o Estados Unidos, fue acusado de pertenecer al Tren de Aragua, la organización terrorista venezolana, presuntamente por los tatuajes que tenía en su cuerpo. Estuvo detenido en California, luego en Texas, hasta que lo montaron en un avión junto a otros hombres venezolanos y se le negó la posibilidad de llamar a su familia.Deportación masiva bajo una ley del siglo XIXBrayan y Luis Muñoz pensaron que su destino era Caracas, que serían deportados, pero al aterrizar vieron decenas de hombres con uniformes oscuros y cascos, buses y patrullas. Habían llegado a El Salvador. Los sacaron del avión uno a uno, encorvados y a empujones. Ahí comenzó la pesadilla."Nos bajaron en la entrada, nos comenzaron a a bajar pegándonos, a darnos golpe y tal. Nos tiraron ahí esposados en un en un salón que había ahí. De una nos mandaron a quitar la ropa, nos quitaron todo, nos vestimos, nos pusieron la ropa esa del penal", relató Brayan.El gobierno de Estados Unidos aplicó una ley del siglo XIX que permite expulsar a “enemigos extranjeros” sin necesidad de probar delitos en un juicio. Bajo ese mecanismo, El Salvador aceptó recibir a 252 venezolanos deportados entre marzo y abril de 2025.Luis Muñoz, quien también fue capturado durante su trámite de asilo y tiene tatuajes, describe el momento del arribo al Cecot: “En ese momento creo que todos estábamos tan asustados que había un silencio enorme, que lo único que escuchaba era el murmullo de varios de mis compañeros llorando”.Además, aseguró que las palabras del director del Cecot, sentenciaron su estadía: “Ustedes están aquí por pertenecer a la banda activa del Tren de Aragua. Están condenados a más de 200 años. Yo mismo me voy a encargar de que no vuelvan a ver más nunca la luz del sol ni a comer ninguna proteína. Bienvenidos al infierno me dijo”. Desde ese instante, los migrantes fueron tratados como terroristas de alta peligrosidad.Condiciones infrahumanas y el régimen de silencioDentro del Cecot, las condiciones de vida son extremas. El complejo carece de ventanas y ventiladores, y las celdas están iluminadas por luz artificial las 24 horas, lo que impide distinguir el día de la noche."Estás en una celda donde no tienes una cama. Era un planchón de metal donde tenías que dormir, no tienes una cobija, una almohada, un colchón", detalló Luis. Además, la privacidad era nula para realizar las necesidades básicas, debiendo hacerlo "ahí mismo adelante todo el mundo ahí", contó Brayan.Según sus relatos, el régimen de silencio es absoluto; cualquier ruido o conversación es motivo de castigo para toda la celda. Si alguien incumplía las reglas, los guardias aplicaban golpes colectivos. Según Luis Muñoz, ante cualquier falta: "Golpean a todos y los llevan a un lugar donde le dicen 'La Isla', porque te aíslan de todos los demás. Es el aislamiento. Te llevan allá y entre 8, 10, 12 policías te golpean a un nivel de que solamente preferirías estar muerto a estar allí".Bryan Palencia fue enviado varias veces a ‘La Isla’, una celda de castigo compuesta solo por cemento y un pequeño agujero en el techo para un tubo de agua. Allí relató haber sufrido agresiones severas.Investigación de abusos y torturas en el CecotEstas prácticas no eran casos aislados. Juanita Goebertus, directora para las Américas de Human Rights Watch, señaló que su investigación documentó golpizas diarias por motivos tan básicos como pedir agua o atención médica. Gobertus detalló que los detenidos recibían "golpizas una y otra vez con puños, con palos, golpizas tan duras como que en un momento dado varios de los testimonios corroboran que una persona empezó a vomitar sangre y se estaba ahogando en su propia sangre sin recibir atención médica".Esta investigación verificó que el 97% de estos 252 deportados no tenían antecedentes por delitos violentos. Goebertus calificó como "francamente absurdo" el uso de tatuajes como prueba de pertenencia al Tren de Aragua, explicando que esta organización criminal no utiliza marcas en la piel como expresión de membresía, a diferencia de las pandillas locales salvadoreñas. Según la experta, se trata de "un pésimo argumento. Un tatuaje no prueba en ningún escenario pertenencia a una pandilla, ni mucho menos comisión de delitos violentos".Tras varios meses privados de la libertad, la pesadilla de este grupo terminó el 18 de julio de 2025, cuando fueron liberados como parte de un acuerdo de canje entre los gobiernos de Venezuela y Estados Unidos. Actualmente, ambos han regresado a Colombia, donde trabajan en aplicaciones de transporte y domicilios, intentando reconstruir sus vidas después de sobrevivir a lo que describen como un “infierno”. Sin embargo, las heridas que dejó el Cecot siguen y seguirán abiertas por mucho tiempo.Por ahora, el juez federal de distrito James Boasberg ordenó al gobierno facilitar el regreso a Estados Unidos a los migrantes venezolanos que fueron deportados al Cecot y que hoy se encuentren en terceros países, para que puedan tener un debido proceso y defender su caso ante la justicia.
La tecnología ha facilitado la vida cotidiana, pero también ha abierto la puerta a nuevas formas de delito. En Colombia, los ciberdelincuentes o ‘crackers’ utilizan engaños digitales, clonación de tarjetas, páginas falsas y plataformas de inversión fraudulentas para robar dinero e información personal en cuestión de segundos. Séptimo Día acompañó a las autoridades en un operativo contra un delincuente cibernético en Bogotá e investigó cómo operan estás redes.Los hechos ocurrieron el pasado 7 de febrero de 2026, en horas de la madrugada, cuando las autoridades colombianas lograron capturar a Juan Carlos Naranjo, conocido con el alias de ‘El Ilusionista’. Este hombre es señalado de liderar una modalidad de hurto informático en la que, haciéndose pasar por taxista, lograba vaciar las cuentas bancarias de sus víctimas en Bogotá.Las cámaras de Séptimo Día acompañaron el operativo que puso fin a una persecución de cuatro meses adelantada por unidades especializadas en delitos cibernéticos.¿Cómo engañaba ‘El Ilusionista’ a sus víctimas?Según las autoridades, el capturado utilizaba un taxi para merodear zonas de alta afluencia comercial y de vida nocturna. Al parecer, captaba pasajeros a quienes les decía que solo aceptaba pagos con tarjeta.Luz de Paredes, pensionada de 60 años y una de las víctimas, relató cómo fue abordada por el sospechoso en una tarde decembrina: "El taxi estaba en buen estado, como nuevo. La persona que paró se veía decente. Me dijo que sí me llevaba, pero siempre y cuando le pagara con tarjeta". La víctima añadió que el taxista parecía un hombre confiable, ya que era "bien hablado, muy pulcro en su presencia, tenía buenos modales”.Sin embargo, el engaño comenzaba al procesar el pago. El señalado empleaba datáfonos alterados tecnológicamente para capturar la información sensible de las tarjetas. Al respecto, la víctima describió el momento de la transacción: "Cuando fui a pagar, me sacó un datáfono... puse la tarjeta y obviamente al digitar la clave la tapé, no se le iba a dejar ver".Ante esto, el sujeto insistía en errores de conexión para obligar a la víctima a repetir el proceso: "Tenía dos aparatos electrónicos, todo estaba conectado ahí al equipo del taxi. Entonces me dijo que no había funcionado, entonces que otra vez volviera a digitarle la clave... Puse la clave tres veces en el mismo dispositivo”.Esta táctica no era aleatoria. El investigador Julián Celis, experto en delitos informáticos de la Policía, explicó que el dispositivo tenía una función oculta: "Él almacenaba las credenciales para posteriormente hacer los retiros".El "cambiazo" y la pérdida total del dineroOtra víctima identificada como Diana Duque, docente que visitaba la capital, sufrió la modalidad conocida como el cambiazo. Tras realizar el pago, el señalado le devolvió una tarjeta distinta a la suya sin que ella lo notara inicialmente."Me dijo: ‘Venga, intentamos de nuevo'. Yo la introduje, pero finalmente el tipo me hizo el cambiazo de tarjeta", recordó.Las consecuencias financieras para los afectados fueron devastadoras. Luz de Paredes denunció la pérdida de sus ahorros: "Me robó aproximadamente 22 millones y yo no tuve con qué hacer el mercado. Yo no tuve con qué comprar los regalos de Navidad. Me dejó con 30 mil pesos", afirmó.Las autoridades lograron establecer que, tras el robo, el capturado realizó compras masivas en tiempo récord. El abogado de la víctima, Jesús David Vargas, señaló que el sujeto compró ropa por 8 millones de pesos y electrodomésticos por otros 7 millones. “En 11 minutos le robó a mi cliente más de 20 millones de pesos en plena Navidad”, aseguró.Un operativo contra alias ‘El Ilusionista’La identificación de alias ‘El Ilusionista’ fue posible gracias a un meticuloso cotejo morfológico. Al utilizar las tarjetas robadas en cajeros electrónicos, su rostro quedó registrado en las cámaras de seguridad, lo que permitió a la Policía confirmar que no se trataba de los titulares de las cuentas."No fue fácil. Es una persona que se mueve por toda la ciudad de Bogotá y hace tiros en diferentes cajeros. Es una persona muy hábil para manejar, incluso intercambiar de vehículos, fingía ser taxista", manifestó el investigador del caso, quien tenía la misión de capturar al señalado.El operativo se llevó a cabo a las 5:20 de la mañana en una vivienda del norte de Bogotá. Durante el allanamiento, las unidades capturaron a Juan Carlos Naranjo y hallaron material probatorio contundente. "Se logró la incautación de 34 tarjetas de crédito y débito y tres celulares", confirmó el investigador Julián Celis.Además, en el parqueadero del edificio se encontró el taxi, el cual contenía en su interior dos datáfonos adicionales que, según la investigación, estaban "alterado para almacenar las claves".Juan Carlos Naranjo, alias ‘El Ilusionista’, fue puesto a disposición de la Fiscalía General de la Nación, enfrentando cargos por violación de datos personales en concurso con hurto por medios informáticos.Cifras impactantes de ciberataquesEstos casos demuestran la vulnerabilidad de los ciudadanos ante los ataques de ‘crackers’, término usado por la Policía para definir a criminales cibernéticos que utilizan la tecnología como herramienta de poder para el robo masivo de dinero.“El año anterior se registraron 13 mil incidentes informáticos por parte de los colombianos. Colombia registra el cuarto puesto después de Brasil, Perú y México con intentos de ciberataques”, afirmó el coronel Adrián Vega, jefe del Centro Cibernético de la Policía Nacional.La mitad de los ciberataques en el país, según los análisis de los investigadores, se concentran en Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla y Cartagena. “El año anterior logramos la captura de 375 ciberdelincuentes”, señaló Vega, quien además explicó que los delitos que más afectan a los colombianos son el acceso abusivo a sistemas informáticos, la violación de datos personales y el hurto por medios informáticos.En un mundo cada vez más digital, se recomienda consultar siempre información en sitios oficiales, revisar y activar todas las medidas de seguridad en dispositivos y aplicaciones y, ante cualquier sospecha, denunciar de inmediato ante las autoridades.
La historia de Anthony José Zambrano, medallista olímpico y ganador del Desafío Siglo XXI, está marcada por episodios de violencia y carencias que forjaron su carácter desde la infancia. El atleta, que alcanzó la gloria deportiva en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, reveló en Los Informantes detalles de un pasado doloroso: proteger a su madre lo llevó al límite de casi cometer un acto irremediable cuando apenas tenía 10 años.Zambrano creció en un entorno de extrema pobreza. Pasó parte de su infancia en La Guajira y posteriormente en Soledad. Su vida estuvo marcada por la ausencia de una figura paterna y por las dificultades económicas que enfrentaba junto a su madre.En medio de esa vulnerabilidad, el deportista recordó un suceso que marcó su infancia "Yo casi cometo una desgracia a los 10 años". Al explicar las razones de ese impulso, relató: "Porque mi padrastro le pegaba a mi mamá y un día en su cumpleaños le pegó. Me acuerdo que yo cogí un mata ganado donde no se me atraviesen, yo lo iba a puñalear para matarlo".El atleta también habló del destino que, según su relato, tuvo su padrastro: “Yo siempre he dicho cuando las personas que tratan de hacerle daño a Zambrano le va peor en la vida y esa persona murió como un perro, como un cerdo. Su mismo hijo le pegó un palazo en la frente".Una niñez marcada por el abandono y sacrificioLa trayectoria de Anthony Zambrano no solo estuvo marcada por la violencia, sino también al abandono paterno. Su padre nunca lo reconoció legalmente. "A él lo mataron cuando tenía como cinco o seis años, pero él nunca me quiso dar apellido. Él me negó y yo soy igualito a mi padre”, dijo. Los únicos recuerdos que conserva de él son escasos, destacando un presente particular: "Me regaló un gallo de pelea que era el mejor de él porque los guajiros, tú sabes que, son galleros a morir".Ante la ausencia de apoyo familiar, Zambrano y su madre se trasladaron a Soledad intentando escapar de las carencias. Allí, tuvo que asumir responsabilidades desde muy temprana edad. "Ella me dijo: 'Si nos vamos a mudar solos, tienes que defenderte solo, tienes que forjarte solo", recordó.A los ocho años, este deportista ya se enfrentaba a la dureza del trabajo informal para sobrevivir: "Yo con 8 años ya cocinaba, yo me iba solo para el colegio, recogía chatarra, cogía bolsas de cemento. Hacía milagros”.¿Cómo empezó en el mundo del deporte?El camino hacia el atletismo profesional comenzó en el colegio María Cano de Barranquilla, bajo la observación del entrenador Ezequiel Suárez. A los 12 años, la rebeldía de Zambrano se canalizaba en peleas con otros compañeros, pero su entrenador vio en él una fuerza distinta. Sin embargo, la falta de recursos seguía siendo un obstáculo."Me acuerdo que tenía unos zapaticos que le costaron a mi mamá 20 mil pesos. Yo le dije: ‘no voy a correr con estos zapatos porque si se me dañan, ¿qué más me pongo?’ Entonces, yo le dije: ‘Puedo correr descalzo, porque mi barrio, donde yo me crié, era pura tierra y barro".Tras ganar sus primeras competencias escolares, su carrera despegó internacionalmente, logrando podios en Panamericanos y Mundiales hasta llegar a la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. No obstante, las exigencias del alto rendimiento trajeron consigo lesiones graves y los Juegos Olímpicos de París 2024 fue solo una ilusión.Su paso por el Desafío Siglo XXILa decisión de participar en el Desafío Siglo XXI surgió como un nuevo reto personal para Zambrano tras un año de recuperación. "Tú eres bueno, tú eres híbrido, tú haces de todo", le dijeron antes de inscribirse. Entró a la competencia con la mentalidad que lo caracteriza en las pistas de atletismo: "Hice los papeles, hice todo para entrar y me aceptaron. Ya cuando me aceptaron, yo dije: ‘Vamos a toda. Vamos a tirarnos de cabeza y sin casco, lo que Dios quiera’”.Los finalistas del Desafío Siglo XXIEn esta competencia, Zambrano llegó a la final junto a José Manuel Maldonado, más conocido como Rata, un joven de 24 años nacido en Antioquia, y quien también posee una historia de superación ligada al trabajo duro. A diferencia de Zambrano, Rata creció en una familia campesina unida, donde su padre, administrador de una finca ganadera, se convirtió en su principal referente."Siempre he sido muy bajito, entonces me gustaba mucho jugar con el balón, que correr de un lado a otro con el balón y me dicen: ‘Parece una ratica’. Entonces el apodo surge de ese juego", relató Rata, en Los Informantes.Antes de que Rata participara en el reality, su realidad era la de un trabajador incansable en un taller de soldadura: "Yo era un operario soldadura. Yo me ganaba un mínimo y con ese mínimo le ayudaba a mis papás. Con eso me sustentaba las carreras para ir a las competencias".Gracias al deporte conoció el OCR (carrera de obstáculos), una disciplina que incluso lo llevó a competir en Europa.Los proyectos futuros de Zambrano y RataTanto Zambrano como Rata han transformado la visibilidad que les dio el reality en oportunidades de negocio. Zambrano, por ejemplo, ha incursionado en el emprendimiento con una línea de gorras y también ha mostrado interés por el comercio de bienes raíces: “Me gusta comerciar todo, carro, casa, de todo. Me gusta. Yo me rebusco". Además, mantiene su objetivo deportivo más ambicioso: repetir medalla en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.Por otro lado, Rata planea abrir un gimnasio en la ciudad de Pereira y competir por otra medalla para Colombia en el próximo latinoamericano de OCR en Brasil. A pesar de los distintos matices de sus historias, ambos atletas coinciden en algo: el deporte fue el camino para superar la pobreza y transformar sus vidas.
Noticia en desarrollo.
Uno de los golpes fuertes para jugadores, directivos e hinchas en general del fútbol colombiano se presentó el 13 de abril de 2021 cuando murió el legendario Freddy Rincón, de recordado paso por la Selección Colombia de mayores, Santa Fe, América, Real Madrid, Nápoles y Corinthians, entre otros. El deceso del famoso mediocampista nacido en la ciudad de Buenaventura se dio luego de un accidente de tránsito, entre una camioneta que él conducía y un bus del sistema de transporte público MIO, en una céntrica calle de Cali.Más allá del impacto que esto generó en diferentes ámbitos, ante la justicia se abrió un caso con el fin de determinar la culpabilidad del siniestro vial. Y en ese aspecto, el diario 'El País' publicó este jueves una novedad significativa en el mencionado proceso, en el que inicialmente se había indicado que el exjugador resultó ser el responsable del hecho.Una sentencia proferida en las últimas horas revocó la decisión inicial, según explicó el medio citando palabras del apoderado de los familiares del deportista.“Esta decisión nos cambia un poco la mirada en lo que fue la muerte de Freddy Rincón. Debo explicar que es un giro en el caso porque en primera instancia el juez civil del circuito había negado las pretensiones de los familiares y había indicado que el único responsable era el señor Freddy Rincón por haberse pasado el semáforo en rojo”, explicó el jurista Felipe Hurtado.Además de eso, se aclaró que las que llevaron el caso hasta los tribunales fueron las sobrinas del 'Coloso' y no los hijos. "Sobrinas muy cercanas, que estuvieron en todo el proceso de crecimiento y desarrollo como futbolista de Freddy Rincón. (...) En este caso no están los hijos ni los demás familiares del señor Freddy", complementó Hurtado.Cabe indicar que la contraparte en este proceso es la empresa Blanco y Negro Masivo S.A., propietaria del bus del MIO que chocó la camioneta en la que Rincón iba al volante, y que no ha hecho un pronunciamiento público al respecto.
Nairo Quintana ha tenido un inicio de temporada bastante agitado. Todo empezó el 23 de enero con la Clásica Campo de Murviedro, donde finalizó de 16; posteriormente, dijo presente en el Gran Premio Castellón - Ruta de la Cerámica, cruzando la meta de 41; y su travesía por España culminó con la Clásica Comunidad Valenciana - Gran Premio Valencia, siendo 72.Después fue el turno del Tour de Omán, que constó de cinco etapas y donde se hizo con la séptima posición de la clasificación general, detrás de Christian Scaroni, Cristián Rodríguez, Adam Yates, Mauro Schmid, Paul Double y Sebastian Berwick. Por último, 'el Cóndor' participó en el UAE Tour, haciéndose con el puesto 34, justo antes de ir a la Tirreno Adriático.Justamente, en la competencia disputada en territorio italiano, fue 126 en la etapa 1, que fue una contrarreloj individual, quedando a un minuto y 40 segundos del ganador, Filippo Ganna. Luego, en la segunda jornada, arribó un minuto y 27 segundos detrás de Mathieu van der Poel. Para finalizar, en la tercera fracción, quedó de 72, pero con el mismo tiempo del vencedor.Ahora, este jueves 12 de marzo, Nairo Quintana se enfrentó a 213 kilómetros, entre Tagliacozzo y Martinsicuro, enfrentándose a varios ascensos y un puerto fuera de categoría. Allí, quien se llevó la victoria del día fue Mathieu van der Poel (Alpecin-Premier Tech), con un registro de 4H 51' 40'', mientras que Giulio Pellizzari (Red Bull - BORA - hansgrohe) y Tobias Halland Johannessen (Uno-X Mobility) completaron el podio.Respecto a la clasificación general, quien ahora porta la camiseta de líder es Giulio Pellizzari (Red Bull - BORA - hansgrohe), destronando a Isaac del Toro (UAE Team Emirates - XRG), con un tiempo total de 15h 27' 00'', a falta de tres etapas para que se baje el telón de la Tirreno Adriático. En el caso de Nairo Quintana, fue puesto 40, a 26 segundos del vencedor, por lo que en la general subió 17 plazas hasta la 44, a 3' 06'' del italiano.
Entre 2021 y 2022, cinco patrulleros de la Policía Fiscal y Aduanera (Polfa) en Medellín, Antioquia, habrían abusado del poder que les otorgaban sus funciones como servidores públicos. Casi cuatro años después, la Fiscalía General de la Nación acusó formalmente a los otrora uniformados como presuntos responsables del delito de concusión.Se trata de los expatrulleros Jhon Dairo Holguín Gaviria, Guillermo de Jesús Aguiar Sánchez, Yair Alvernia Guerrero, Wilham Eduardo Peña Rico y Yessica Marcela Mesa Cárdenas. La acusación formal contra estos cinco colombianos fue presentada ante un juez de conocimiento.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)De acuerdo con la investigación, entre el 23 de agosto de 2021 y el 30 de agosto de 2022, los entonces uniformados le exigían dinero a comerciantes del sector El Hueco, en Medellín, a cambio de no decomisarles supuestas mercancías de contrabando.Wadith Manzur se entrega en la Fiscalía por orden de captura de la Corte Suprema en su contraLa información recopilada por un fiscal de la Unidad de Delitos contra la Administración Pública indica que los patrulleros pedían entre 4 y 40 millones de pesos a sus víctimas. Actuaban con el uniforme puesto o como civiles y recibían el dinero en los baños de establecimientos comerciales, lejos de los ojos de posibles testigos y cámaras de seguridad.La Fiscalía General de la Nación informó que la expatrullera Yessica Marcela Mesa se encuentra prófuga de la justicia. Mesa es una policía retirada que previamente había sido detenida durante un procedimiento adelantado por las autoridades.El Elefante Blanco, el nuevo congresista que se disfraza para denunciar obras: esta es su historiaEl caso fue divulgado por el ministro de Defensa, el general (r) Pedro Arnulfo Sánchez, desde el año pasado. En un trino, Sánchez detalló que a cambio de las millonarias sumas, los uniformados omitían controles y manipulaban grabaciones y registros para borrar cualquier rastro de su actividad. “Un peritaje contable reveló un incremento patrimonial injustificado de 100 a 120 millones de pesos en 2022”, señaló el ministro en su momento.A su vez, explicó que uno de los expolicías estaría en Emiratos Árabes Unidos favoreciendo el contrabando, por lo que se emitió una circular azul de Interpol para lograr su ubicación y eventual captura internacional.María Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CAROL¿Tiene una historia que contar?Escríbanos a mprodrir@caracoltv.com.co
Apasionante jornada de la Tirreno Adriático 2026. Este jueves 12 de marzo, entre Tagliacozzo y Martinsicuro, se llevó a cabo la etapa 4, que contó con un recorrido de 213 kilómetros y una serie de ascensos, que incluyeron uno fuera de categoría. No obstante, el tramo final fue llano y, por eso, se definió al esprint, donde el ganador fue Mathieu van der Poel (Alpecin-Premier Tech), con un tiempo de 4h 51' 40''.Entre los favoritos hubo sorpresas, hasta el punto de que se presentaron varios cambios en la clasificación general, empezando porque hay nuevo líder. Ahora, Giulio Pellizzari (Red Bull - BORA - hansgrohe), con un tiempo de 15h 27' 00'', se hizo con el primer puesto, seguido de Isaac del Toro (UAE Team Emirates - XRG), que bajó una plaza, a 2'', y Primož Roglič es tercero, a 21 segundos de su compañero.Pero no fueron los únicos movimientos que hubo. De hecho, las noticias para Colombia no son las mejores, ya que Santiago Buitrago (Bahrain Victorious) salió del top 10. El bogotano no aguantó el ritmo del pelotón, cedió terreno y eso generó que cayera hasta el puesto 13, a 54 segundos del italiano. Recordemos que el telón de la Tirreno Adriático se bajará el próximo domingo 15 de marzo.Clasificación general de la Tirreno Adriático 2026, tras la etapa 41. Giulio Pellizzari (Red Bull - BORA - hansgrohe) - 15h 27' 00''2. Isaac del Toro (UAE Team Emirates - XRG) - a 2''3. Primož Roglič (Red Bull - BORA - hansgrohe) - a 21''4. Matteo Jorgenson (Team Visma | Lease a Bike) - a 34''5. Ben Healy (EF Education - EasyPost) - a 39''6. Andrea Vendrame (Team Jayco AlUla) - a 42''7. Magnus Sheffield (INEOS Grenadiers) - a 42''8. Giulio Ciccone (Lidl - Trek) - a 44''9. Alan Hatherly (Team Jayco AlUla) - a 46''10. Antonio Tiberi (Bahrain - Victorious) - a 49''