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Tributo a Rubén Darío

A manera de homenaje al padre del modernismo literario latinoamericano, a 155 años de su nacimiento, cuatro joyas de su libro 'Azul' bastan para iluminar su grandeza. El amor marca la literatura del gran poeta nicaragüense.

Azul Rubén Darío

El poeta al que le revoloteaba un pájaro azul dentro de la cabeza, la joven celosa por una emperatriz de porcelana, el pescador atribulado en su tristeza frente al mar y el rey burgués que dejó morir de frío a un poeta. Rubén Darío rompió el molde con estas y otras historias contenidas en su libro 'Azul', el clásico del modernismo latinoamericano. Para tentarlos con su lectura, les ofrezco un pequeño abrebocas.

Del cuento 'El rey burgués', que vivía en un palacio lleno de excentricidades y riquezas, les diré que no entendió al poeta que llegó a sus predios magníficos en busca de comida y abrigo.

¡Señor, el arte no está en los fríos envoltorios de mármol ni en los cuadros lamidos, (…) el arte no viste pantalones, ni habla en burgués, ni pone los puntos en todas las íes.

El rey dejó morir al poeta bajo la nieve, mientras disfrutaba sus banquetes de invierno.

Con el cuento 'El fardo' los endulzo con uno de los más bellos atardeceres de la literatura, que sirve de entrada a la triste historia de un pescador que perdió trágicamente a su hijo amado.

Allá lejos, en la línea como trazada con un lápiz azul, que separa las aguas y los cielos, se iba hundiendo el sol con sus polvos de oro y sus torbellinos de chispas purpuradas, como un gran disco de hierro candente.

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Solo les diré que el viejo contemplaba el ocaso, anclado en su larga pobreza y en el hijo perdido.

Sobre la historia de la emperatriz de la China les diré que su aparición en la vida de una joven y feliz pareja sembró los celos y la ira de Susette. Recaredo, el marido escultor, quedó atrapado en las formas de esa princesa celeste que había llegado de tan lejos.

… el artista soñador, después de dejar la pipa y los cinceles, llegaba frente a la emperatriz, con las manos cruzadas sobre el pecho, a hacer zalemas. Una, dos, diez, veinte veces la visitaba. Era una pasión.

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Y sobre el cuento 'El pájaro azul' que vivía en el cerebro de un poeta, solo les diré que se avecina una tragedia.

Cuatro historias de 'Azul' para que, los que aún no se han acercado a Rubén Darío, se dejen llevar por el tesoro de su literatura.

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