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Lionel Messi y su Inter Miami estrenaron el sábado su estrella de campeón de la MLS con una contundente derrota 3-0 ante Los Angeles FC (LAFC) frente a 75.673 espectadores.
La multitud, segunda mayor en la historia de la liga norteamericana, disfrutó a lo grande de esta declaración de intenciones del LAFC, dispuesto a desafiar el gran favoritismo del Inter para revalidar el título.
Del esperado primer duelo entre Messi y Son Heung-min en la liga norteamericana salió vencedor el surcoreano, que asistió el primer gol del venezolano David Martínez en la primera parte, antes de que Denis Bouanga y Nathan Ordaz sentenciaran el triunfo en la recta final.
El juego, plato fuerte de la jornada inaugural, se trasladó al emblemático Memorial Coliseum de Los Ángeles para responder a una enorme demanda por ver a las dos figuras más populares de la MLS.
En declaraciones a la prensa, el comisionado Don Garber presumió de que la liga podría haber agotado las entradas del estadio habitual del LAFC "cinco veces".
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Con Messi como titular, algo fuera de ritmo tras su reciente lesión muscular, Miami trató de imponer su juego de posesión frente a un LAFC enfocado especialmente en el contragolpe.
El astro argentino, arrancando una nueva era sin sus socios Sergio Busquets y Jordi Alba, fue marcado con efectividad y no llegó a disparar entre los tres palos.
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A lo largo de la noche dejó numerosos gestos de frustración con el arbitraje y por varios golpes y encontronazos con rivales,
"Simplemente nos preparamos para el mejor Messi, y cuando te preparas para el mejor Messi cerca del área, tienes que tener varios hombres a su alrededor", explicó el nuevo entrenador del LAFC, Marc Dos Santos.
"Nos han ganado bien pero me da la sensación de que es un resultado algo mentiroso. En el desarrollo del partido no hubo esa diferencia", afirmó Javier Mascherano restando gravedad al tropiezo de su Inter.
"Iniciamos bien el juego, teníamos el pleno control (...) Pero Los Ángeles hizo la diferencia en las transiciones", señaló.
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Después del encuentro, los equipos se marcharnon a los camerinos, sin embargo, Messi salió muy enojado con el arbitraje e intento filtrarse en el lugar donde se cambian los árbitros. Fue tal su furia, que Luis Suárez tuvo que ir por él y frenarlo para que el hecho no pasara a mayores.
Este incidente después del partido seguramente será investigado por la MLS.
— José Armando (@Jarm21) February 22, 2026
Lionel Messi estaba muy molesto y fue Luis Suárez quien debió contenerlo.
Intentó ir por el mismo acceso de los árbitros.
📹: @gioxguerrero
pic.twitter.com/rArOS72rIm
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