Tener vivienda propia es un sueño para millones de colombianos que por años ahorran recursos y luego de una cuidadosa búsqueda deciden invertirlos en el proyecto que más se acomode a sus necesidades y, además, que les dé confianza. Muchos de los que deciden hacer esta importante inversión se fijan en un importante detalle para dar su dinero, y es que el proyecto en cuestión cuente con una fiducia.Séptimo Día conoció las denuncias de cuatro personas que, entre 2021 y 2022, encontraron en el proyecto de vivienda Acanto, de la constructora Mevic, la posibilidad de cumplir su sueño de tener un apartamento propio. Para ellos, uno de los factores de valor de esta construcción, más allá de su buena ubicación en Bogotá, su oferta de zonas comunes y facilidad de pago,fue que contaba con el apoyo de Alianza Fiduciaria.¿Qué es una fiducia y para qué sirve en un proyecto de vivienda?Cuando las personas empiezan la búsqueda de un proyecto de vivienda, muchas consideran importante que este cuente con una fiduciaria adjunta. Daniel Ricardo Sarmiento Cristancho, experto en derecho comercial, financiero y gestión patrimonial, explicó por qué se necesita de una fiduciaria en un proyecto de vivienda y por qué esto debería darle confianza a los compradores.“Hay un constructor que no tiene dinero y necesita construir un proyecto inmobiliario, para hacerlo necesita celebrar un contrato con una fiducia para que le administre el dinero que los compradores que tienen interés en este proyecto le den”, señaló. Así las cosas, la fiduciaría tiene que administrar los recursos de los compradores, pero además, “tiene que informarle [al comprador] de forma clara, veraz y verificable todo lo relativo al proyecto y tiene que verificar que el constructor esté haciendo lo que tiene que hacer”.Tener esto claro es importante porque, en caso de que surjan problemas con la entrega o construcción del inmueble, el comprador tiene que saber a quién debe reclamar. En estos casos, la queja del futuro propietario deberá hacerse directamente a la fiduciaria y si esta no les da una respuesta favorable, entonces deben elevar su situación ante la Superintendencia Financiera.¿Qué está pasando con el proyecto Acanto en Bogotá? “Para mis hijos y para mí quería mi hogar propio”, señaló Angie Viviana Riaño, una bogotana de 35 años que en 2021 empezó una búsqueda por una vivienda propia y se decidió por el proyecto Acanto, en la localidad de Engativá. “Me gustó el precio, me gustó la distribución. Les di todos mis ahorros, vendí el vehículo que tenía y empezamos a pagar la cuota inicial con la expectativa de que el apartamento lo iban a entregar en 2023”.Lo mismo sucedió con Maryuri Cañón Cabrera, de 42 años, quien señaló que, en su momento, le pareció un proyecto “interesante y bien localizado”. Sin embargo, para ella hubo otro factor que la hizo decidirse por invertir en Acanto y fue ver que contaba con Alianza Fiduciaria. “Empiezo a averiguar y veo que está respaldado por una fiducia, así que cumplen con el proceso de entregar los recursos a través de una fiducia, y eso para mí era importante”.Tanto Angie Viviana Riaño como Maryuri Cañón iniciaron los pagos de la cuota inicial de sus apartamentos en la etapa 2 y 3 del proyecto Acanto, emocionadas por ver los avances de la etapa 1 y a la espera de seguir el proceso para su entrega en 2023, como se los habían prometido. Sin embargo, empezaron a preocuparse cuando pasaban por la zona y veían que nadie estaba trabajando en la obra y no se veía ningún avance en la construcción.Adrián Camilo Casas, de 41 años, también había invertido su dinero en el mismo proyecto y notaba la misma situación. “Era una inversión familiar, pensando en mi futuro y puse mi dinero en ese proyecto esperando una mejor calidad de vida... Ya no se veían obreros y empieza la preocupación”. Así como Claudia Merchán Herrera, de 52 años, quien está a la espera de que le respondan por su inversión de 90 millones de pesos en solo la cuota inicial.Todos ellos firmaron un contrato de compra con Alianza Fiduciaria por sus respectivos inmuebles en la etapa 2y 3 de Acanto. “Yo me comprometí a pagar 329 millones 185 mil pesos y a contraprestación yo recibía un apartamento y un parqueadero. Terminé de hacer mi último pago el 30 de junio en 2023 y el 100% de la cuota inicial ya está paga. Empecé a contactar diferentes personas del proyecto y nunca contestan”, detalló Maryuri Cañón.Al manifestar su preocupación por la obra pausada, Angie Riaño recibió una respuesta desconcertante por parte de la constructora. “Que no iba a seguir el negocio conmigo y que me iba a devolver el 100% de la cuota inicial porque, según ellos, yo había manifestado una inconformidad con el proyecto y que estaban dispuestos a pagarme una cláusula de desistimiento. Pero a la fecha no me han pagado nada”. Agregó que en ese momento le dijeron que le darían su dinero en un plazo de 20 días hábiles, pero han pasado más de dos años.Estas cuatro personas, que son solo unos de los muchos afectados por los incumplimientos de la constructora Mevic y Alianza Fiduciaria, presentaron reclamos ante la Superintendencia Financiera, pero siguen sin obtener respuestas claras. Según la entidad, que fue contactada por Séptimo Día, han recibido 324 demandas contra Alianza Fiduciaria entre enero de 2025 y mayo de 2026, casos en los que su labor es entrar como jueces y analizar las pruebas de ambas partes para determinar responsabilidades y si lo que el consumidor demanda es correcto o no.Rodrigo Borrero, asesor externo de la constructora Mevic, explicó que el motivo del retraso de las obras en la etapa 2 y 3 del proyecto Acanto es porque “se presentaron circunstancias ajenas, derivadas de los efectos de la pandemia, las protestas en Colombia, factores climáticos y el cambio de políticas", las cuales, según él, dejaron en evidencia "que el proyecto no iba a dar utilidades”. Además, aseguró que en el caso de Angie Viviana Riaño, “tiene entendido” que ya se le pagó su dinero.Finalmente, la constructora Mevic aseguró a este programa que en diciembre de este año esperan entregar los inmuebles adquiridos por Maryuri, Claudia y Adrián Camilo, así como los de otros propietarios y, de la misma manera, lograr una conciliación con Angie Viviana Riaño. Por otro lado, a lo largo de esta investigación, Séptimo Día estuvo intentando establecer contacto con Alianza Fiduciaria para obtener una respuesta sobre las denuncias de estos cuatro ciudadanos, pero nunca respondieron.
En Colombia y el mundo, desafortunadamente, cada día aparecen en las calles y en redes sociales nuevos carteles que alertan sobre la desaparición de niños, niñas y adolescentes, los cuales son buscados con desespero y angustia por parte de sus familiares. La situación empeora cuando estos menores son hallados sin vida y con signos de violencia porque para sus madres, incluso cuando se logra condenar a un culpable, el dolor y vacío que queda es indescriptible. Según Naciones Unidas, en el mundo cada 10 minutos una mujer o una niña es asesinada de manera violenta. En Colombia, según datos de Medicina Legal, en la última década cerca de 1.500 niñas murieron de forma violenta y más de 190 mil menores fueron valorados por violencia sexual, unos datos preocupantes sobre la sociedad en la que están creciendo los niños en el país. Tres madres le abrieron la puerta de sus casas a Los Informantes en diferentes lugares del país para contar la historia de sus hijas de 9, 12 y 15 años que un día salieron de casa y no volvieron. Aunque por el asesinato de sus pequeñas obtuvieron justicia legal, todas aseguran que no logran encontrar consuelo en la condena de un desconocido y que lo que les da verdadera paz es que sus hijas no sean olvidadas.Sofía Delgado Zúñiga, de 12 años / 12 de octubre de 2024En Villagorgona, Valle del Cauca, el nombre de Sofía Delgado representa para los habitantes uno de los episodios más oscuros de su historia y para el país uno de los feminicidios de niñas más indignantes de los últimos años. Leidy Zúñiga, su mamá, reconoció que "lo que más extraño es levantarme, saber que llega la hora del almuerzo, saber que llegaba la hora de llevarla a su colegio, su hora de salida. Dios nos la prestó por 12 años, siempre le digo eso a Dios, no le reprocho nada".Sofía acababa de cumplir 12 años, le gustaban los animales, patinar y soñaba con ser veterinaria. El 29 de septiembre de 2024, Sofía salió de su casa rumbo a comprar comida para su mascota y no regresó. Leidy pegó carteles con su foto, habló con los vecinos y denunció ante medios y autoridades, pero durante 18 días no supo nada de su hija; hasta que el 17 de octubre, la encontraron sin vida en un cañaduzal en zona rural de Candelaria, a pocos kilómetros de su casa. "Nosotros cuando buscábamos a Sofía sentíamos que la íbamos a encontrar, pensábamos que íbamos a estar con ella, pero no fue así".El responsable fue un vecino del sector, el cual fue capturado, confesó y fue condenado a 58 años de prisión. Aunque para Leidy Zúñiga la condena contra el responsable de la muerte de su "ángel" es justicia, señaló también que "ella está en el cielo, pero su recuerdo va a seguir para toda la vida, así pasen los años y los días, porque perder un hijo es una de las pruebas más difíciles que como madre podemos pasar”.Laura Valentina Páez Velandia, de 9 años / 21 de enero de 2025En Chiquinquirá, Boyacá, Miryam Lucero Velandia también sabe en carne propia el dolor que implica perder a una hija de esta manera. “El sueño de ella era crecer y poder tener un trabajo para que yo no sufriera tanto, para ayudarme”, expresó la mujer al recordar a la pequeña Laura Valentina de 9 años, quien el 16 de enero de 2025 salió de su casa para pasear a su perro y desapareció. Cinco días después de denunciar su desaparición, el cuerpo de la menor de edad fue hallado sin vida en el río Minero, en el límite de Boyacá y Santander. En este caso las autoridades también dieron con el responsable y fue condenado, algo que para Miryam es una medida importante para la protección de otros niños, pero difícilmente compensa el dolor que causó en su familia. “La única ventaja es que el man está en la cárcel y se han salvado más niños, pero justicia no. [Ella] era la mayor parte de mi vida”.Entrar a la casa de la mamá de Laura Valentina es como ver dos mundos distintos. Por un lado está el cuarto de la menor que parece congelado en el tiempo porque sigue intacto, con sus peluches, zapatos y uniforme del colegio, hasta la alcancía que la niña estaba llenando con la esperanza de comprarle un regalo de cumpleaños a su mamá. Pero fuera del cuarto de la menor lo que se ve en cada rincón de la casa son plantas y flores que Miryam cuida con amor. El motivo es uno solo, según explicó. “Así fuera a salir al potrero, ella siempre me regalaba una flor, ella misma me las daba, las echaba en agua y volvía y me las daba. Fue lo más lindo y hermoso que tuve en mi vida”.Emily Dayana Villalba Vergara, de 15 años / 12 de marzo de 2025Finalmente, en el municipio de Chocontá, en Cundinamarca, todos recuerdan con cariño a Emily Villalba, una joven de 15 años que soñaba con ser una música profesional y destacaba tocando en la banda sinfónica del municipio y de su colegio. Además de sus destacadas calificaciones, la adolescente se había convertido en el gran apoyo de su mamá Nury Yuliana Vergara, ayudándola incluso en sus clases universitarias para convertirse en enfermera.“Ella fue fundamental porque cuando yo iba a empezar [a estudiar] yo pensaba que la parte de sistemas me costaba, entonces Emily me daba moral, me echaba la mano”, recordó la mujer que ahora trabaja en un asilo como enfermera de adultos mayores y que logró cumplirle a su hija el sueño de verla graduada de enfermera, aunque la menor no pudo estar ahí para acompañarla. El 12 de marso de 2025, Emily regresaba a su su casa luego de un ensayo con la banda, pero nunca llegó a su hogar, generando preocupación en su entorno. Horas más tarde su cuerpo fue encontrado en una zona boscosa de la vereda Pueblo Viejo. Nury dice que, aunque el responsable de acabar con la vida de Emily está en la cárcel, su vida no volverá a ser la misma. "En términos legales pues de alguna manera sí [hubo justicia] porque el tipo fue capturado y condenado, pero ¿la vida de las víctimas qué? ¿Qué hay de la vida de las personas, que nos destruyeron la vida? Una criatura no es un número más, era una vida, era una vida con la que uno contaba, eran sueños, eran planes, eran proyectos”, reclamó. Agregó que, a pesar de lo ocurrido sigue trabajando para cumplirle la promesa a su hija de tener una casa propia y, en sus días más difíciles, aseguró que siente la presencia de Emily en una pequeña mariposa que siempre se posa en su ventana.La nueva ventana de la justicia Colombia acaba de lanzar la Alerta Rosa, un mecanismo de búsqueda inmediata para niños, niñas, adolescentes y mujeres desaparecidos, ya no hay que esperar 72 horas para denunciar. Si alguien desaparece puede comunicarse a estos números: Línea 123Líneas nacionales 122, 155 y 141También puede ir a la Fiscalía, a la Policía, al ICBF, las oficinas de la Defensoría del Pueblo o a una comisaría de familia
El crimen de Luis Alfonso Valencia, fundador de Arepas El Carriel, estremeció a los habitantes de Guaduas por la brutalidad con la que fue perpetrado. Lo que comenzó como la desesperada búsqueda de un empresario desaparecido terminó destapando una investigación que reveló un homicidio planeado y una traición que, según las autoridades, se habría gestado desde el círculo de confianza de la víctima.El Rastro reconstruyó este caso, ocurrido el 11 de noviembre de 2024, donde la aparente tranquilidad de una finca escondía una escena que cambiaría para siempre la vida de dos familias.El reconocido empresario, de 67 años, había dejado Bogotá ocho años antes para radicarse en el campo, con la esperanza de aliviar las afecciones pulmonares que padecía. Sin embargo, el retiro nunca estuvo en sus planes. Siguió dedicado a las labores de la finca y al cuidado de los animales.Su hijo, Leandro Valencia, lo recuerda como "un paisa de esos muy montañeros, de esos que se ganaban la vida pulso... fue una persona que todos los días se levantaba como si se quisiera comer el mundo".Un rastro de violenciaLa alerta se encendió cuando Valencia dejó de responder a las llamadas. Jairo Castellanos, amigo cercano del empresario, acudió a la finca y se encontró con una escena aterradora. Según su testimonio, "la casa estaba desordenada, la casa estaba saqueada totalmente, estaba patas arriba, todo". Los asaltantes no solo hurtaron objetos de valor; también rompieron techos y cortaron los muebles por debajo.Al ingresar las autoridades, el intendente Andrés Montoya, investigador de la Sijín, observó que "había varias cosas que estaban revolcadas como si hubiesen estado buscando algún elemento y en las mesas había unos vasos".La búsqueda en los alrededores de la propiedad llevó al hallazgo de dos cuerpos sin vida en una zona boscosa. Junto a Luis Alfonso Valencia se encontraba Rubén López, uno de sus trabajadores. El intendente Montoya detalló la crueldad del ataque: "Se ve que por lo menos a don Luis Alfonso le golpearon antes de causarle la muerte, ellos estaban amarrados de pies y manos".Las víctimas presentaban signos de tortura y heridas por proyectil de arma de fuego. En el sitio también fue hallada una trabajadora herida de gravedad, quien se convirtió en la única testigo presencial del hecho.El capataz bajo sospechaDesde el inicio, los investigadores sospecharon que el crimen no fue un simple hurto. La atención se centró rápidamente en Johan Daniel Pinzón, el capataz de la finca y hombre de confianza de Valencia. Pinzón vivía en la propiedad con su familia, pero tras el crimen desapareció misteriosamente. Aunque inicialmente se consideró que podía ser otra víctima, las pruebas técnicas comenzaron a desmentir esta versión.Un elemento fundamental fue el hallazgo de rastros físicos. Los peritos de la Sijín realizaron una inspección al interior de la casa, donde encontraron huellas dactilares de Pinzón en áreas donde él habitualmente no tenía permitido el ingreso.Según los investigadores, "era sospechoso porque él no tenía mucho acceso a la vivienda". Este indicio sugirió que el capataz participó activamente en el robo de la residencia.Pistas clave: huellas y cruce de llamadasLas autoridades comenzaron a rastrear los movimientos de Johan Daniel Pinzón. Tras los homicidios, el capataz cambió la tarjeta SIM de su teléfono celular, aunque continuó utilizando el mismo dispositivo, un detalle que llamó la atención de los investigadores.Al analizar los registros de llamadas, la Policía estableció que Pinzón se había comunicado con personas que estuvieron en el perímetro de la finca durante las horas previas y posteriores al crimen.Una interceptación telefónica fue la pieza que terminó de revelar el paradero del principal sospechoso. En la conversación, la pareja de Johan Daniel Pinzón le decía que había "cometido un error", mientras él aseguraba que debía abandonar la zona para evitar ser capturado por las autoridades.En ese momento, la única sobreviviente del ataque participó en un reconocimiento fotográfico. Según los investigadores, "nos confirma que Johan es la persona que está involucrada con el hurto y el homicidio".Última prueba y la captura de los señaladosLa investigación se extendió hasta el departamento del Tolima, siguiendo el rastro de una camioneta azul y una motocicleta hurtadas de la finca. Durante un operativo en Honda, la policía interceptó a varios hombres, entre ellos Sergio Andrés Gómez, quien intentó huir lanzándose por un caño. Al ser capturado, Gómez portaba un arma de fuego y un reloj Fossil de color café que intentó descartar al momento de la aprehensión.Al contactar a la familia Valencia para verificar la procedencia del objeto, el hijo de la víctima confirmó la pertenencia del accesorio: "Yo inmediatamente le digo que sí, que es el reloj de mi papá".Las autoridades identificaron a Gómez como el autor material de los disparos. Semanas después, Pinzón fue localizado en una vivienda en Ibagué, donde intentó escapar por los techos de una casa.Ante la contundencia de las pruebas recolectadas, que incluían testimonios, huellas, interceptaciones y objetos recuperados, tanto Johan Daniel Pinzón como Sergio Andrés Gómez decidieron allanarse a los cargos. El 16 de septiembre de 2025, fueron condenados por los delitos de homicidio agravado, tentativa de homicidio, secuestro y porte ilegal de armas.Aunque la fiscalía solicitaba inicialmente una pena de 56 años, la aceptación de cargos les permitió recibir una rebaja, quedando la sentencia final en 35 años de prisión. Para la familia del fundador de Arepas El Carriel, hay un cierre en el proceso, pero no la de una herida profunda por la traición de quien consideraban de su entorno.“Johan cumplió un papel de ganarse la confianza de ser una persona cercana de su empleador, del señor Luis Alfonso”, concluyó el coronel Mauricio Arley Herrera sobre los hechos del crimen.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de El Rastro.
Lo que comenzó como la desaparición de una joven administradora de un bar terminó convirtiéndose en uno de los casos más impactantes de Bogotá. El 7 de enero de 2011, Sandra Viviana Ravelo, de 26 años, desapareció. Ocho días después, su cuerpo fue encontrado en una zona desolada de Ciudad Bolívar.La Fiscalía centró rápidamente la investigación en John Alexander Quintero, novio de la víctima y patrullero de la Policía. Todo apuntaba a una condena de hasta 60 años de prisión, hasta que una nueva revisión de las evidencias forenses cambió el rumbo del caso. El periodista Diego Guauque, de Séptimo Día, reconstruyó la investigación.El peso de la acusación: las pruebas de ADNDesde el inicio del proceso, la Fiscalía construyó su teoría del caso sobre dos pruebas biológicas que parecían irrefutables. En el cuerpo de la víctima se hallaron tres perfiles genéticos, uno de los cuales coincidía con el de su pareja. Además, debajo de las uñas de Sandra se encontró material biológico del uniformado, un hallazgo que los investigadores interpretaron como la prueba de que la víctima lo había arañado mientras intentaba defenderse del ataque.La presión social y mediática fue inmediata. En el ámbito carcelario, Quintero fue apodado con nombres como "Pikachu" o "el descuartizador". Al respecto, el patrullero relató el impacto de pasar de ser un servidor público a un reo señalado por la justicia: "Pasé de en la mañana ser un policía a en la noche ser el bandido más grande de todo Bogotá".Por su parte, la madre de la víctima, Claritza Murillo, expresó en su momento el dolor y el rechazo hacia el Policía: "Demasiada rabia sentía por él y decepción porque yo decía, pero fue algo alguien que yo tuve en mi casa".¿Qué demostró el análisis forense?El caso comenzó a desmoronarse en 2015, cuando el médico forense Aníbal Navarro y un equipo revisaron los folios y la necropsia. Una de las primeras conclusiones que permitió desvirtuar la sevicia fue la causa de las lesiones en el cadáver. Contrario a lo que se informó inicialmente sobre un desmembramiento y quemaduras intencionales, la ciencia determinó que el daño fue causado por agentes externos del entorno rural.El doctor Navarro explicó que los hallazgos en el cuerpo no correspondían a una acción criminal tras la muerte: "No está desmembrado. Son animales que han intervenido y han fragmentado el cuerpo. Y en este caso lo más probable son perros”.Asimismo, se descubrió que las supuestas quemaduras eran en realidad procesos naturales de descomposición mal interpretados debido a que la fotografía forense fue realizada por personal no experto. Según la investigación, quien tomó las imágenes era en realidad una auxiliar de enfermería sin la formación técnica necesaria.La prueba del ADN bajo las uñas, que la Fiscalía presentó como señal de una lucha desesperada, fue analizada bajo una nueva óptica por la genetista Luz Adriana Pérez Sepúlveda. Al observar detalladamente el estado de las manos de la víctima, la experta notó que la evidencia física no respaldaba la teoría del forcejeo: "Las uñas no están rotas. No hay ningún tipo de daño en las manos que sugiera esa lucha".La defensa argumentó que el material genético hallado era mínimo y compatible con la convivencia normal de una pareja, un fenómeno conocido en la ciencia forense como transferencia por contacto cotidiano.El propio Quintero explicó este punto en su defensa: "No era que hubiera arrancado piel... es ADN normal, como cuando tú te sientas en el computador de tu compañero y ya hay ADN tuyo". Esta interpretación cambió el sentido de la evidencia: la presencia de material genético de Quintero no demostraba su participación en el crimen, ya que los análisis concluyeron que dicho rastro provenía de una relación consentida anterior a la desaparición de Sandra.Testimonios que rectificaron la inocencia del policíaOtro factor determinante para la libertad del policía fue la desarticulación del móvil del crimen. La Fiscalía sostenía que Quintero era un hombre posesivo y extremadamente celoso, una percepción que la familia de la víctima compartía. No obstante, los testimonios de amigos cercanos y clientes habituales del bar que Sandra administraba en el barrio Bosa Piamonte desmintieron esa conducta violenta.Adicionalmente, se logró identificar a los hombres con los que Sandra fue vista por última vez. Testigos confirmaron que la joven abandonó el establecimiento comercial en un taxi acompañada por dos sujetos. Uno de ellos era Néstor Yesit Sánchez, quien posteriormente aceptó su responsabilidad mediante un preacuerdo con la justicia tras confirmarse que su ADN también estaba presente en la escena. Sánchez fue condenado, mientras que la identidad del tercer implicado nunca pudo ser establecida por las autoridades.La sentencia absolutoria y las secuelas del procesoTras pasar casi seis años privado de la libertad, entre cárceles como La Picota y detención domiciliaria, un magistrado dictó el fallo que declaró la inocencia de John Alexander Quintero. “Yo siempre tenía una Biblia. Ese día cuando el juez dijo esas palabras, yo me arrodillé y le di gracias a Dios”, aseguró Luz Nidia Giraldo, madre del patrullero. “Esa fue esa primer Navidad otra vez en casa. Fue ver otra vez a mi familia reunida, volver a estar con todos, ver que tenía el apoyo de mi familia”, recordó John Alexander Quintero, conmovido.A pesar de la decisión judicial, el estigma social persiste para Quintero, quien ha manifestado dificultades para reinsertarse en la vida laboral debido a sus antecedentes judiciales, llegando a ser rechazado en decenas de empresas. Por otro lado, la familia de Sandra Viviana Ravelo mantiene su postura de desconfianza frente al veredicto. Claritza Murillo reafirmó su convicción tras conocerse la libertad del expolicía: "No, que diga la verdad, que diga el por qué. ¿Para qué lo hizo con esas personas? Porque él sabe que él fue".El caso de Sandra Viviana Ravelo terminó convirtiéndose en mucho más que una investigación por feminicidio. También abrió un debate sobre el alcance de la evidencia forense, la interpretación de las pruebas científicas y las consecuencias que puede tener una investigación cuando los hallazgos son cuestionados años después. Mientras la familia de la víctima sigue reclamando justicia, John Alexander Quintero intenta reconstruir una vida marcada por un estigma que, asegura, aún no desaparece.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
Esta es la historia de tres profesionales de la salud en Bogotá que dejaron huella tras la pandemia.Álvaro Andrés Carranza Huertas, médico urgenciólogo Como una persona servicial y entregada a su profesión, así describen a Álvaro Andrés Carranza Huertas, uno de los primeros médicos urgenciólogos, a quien el Covid-19 le arrebató la vida.“Empieza la pandemia el 8 de marzo del 2020 y todos los días nos hablábamos por el teléfono. Él estaba estresado porque no tenían medios de cubrirse, se les acabó todo, solamente era cloro”, contó Clara Luz Huertas, madre del médico fallecido.Con nostalgia, Clara Luz recuerda que el 15 de agosto la vida para su hijo cambió. Con 42 años se contagió de Covid-19 y fue hospitalizado.“El 28 seguía muy mal y me llamaron y me dijeron: ‘No, nada que hacer. Doña Clara, lo vamos a desconectar a las seis de la tarde”, aseguró la mujer.La última vez que vio a su hijo fue por medio de una videollamada: “Cuando yo empecé a hablar, él lanza dos lágrimas, hermoso. Yo le dije: ‘Hijo, vuela alto’”.Andrés trabajaba en el Hospital de Kennedy, en la Subred Suroccidente. Así lo recuerdan sus compañeros: “Ante todo nos sembró amor, fraternidad y espíritu de servicio”, “Bacano, teníamos mucha empatía como amigos y teníamos muchas anécdotas que compartir”, “En épocas de pandemia, varias veces, él fue para mí, mi hombro”.José Andrés Alí, médico de la Subred SurEn otra subred, la sur, José Andrés Alí, otro profesional de la salud, también dejó un gran vacío.“Las ambulancias para él eran su vida. Le encantaba estar en servicio, que lo llamaran, que estuviera en movimiento”, dijo la esposa del hombre.Ella, también profesional en medicina, recuerda lo que significaba estar expuesto cada minuto a la enfermedad.“El seis de septiembre lo escuché y yo no le escuchaba esos ruidos que uno normalmente le debe escuchar en los pulmones. Lo dejé en urgencias y fue la última vez que le pude tocar las manos, que lo pude sentir”, indicó Martha González, esposa del médico fallecido.Durante 20 días, José estuvo en cuidados intensivos. Mientras que Martha también se contagió, pero no con la misma gravedad. “Cambió mi vida desde ese momento hasta el día de hoy. He aprendido a vivir con las experiencias de él y a construir nuevas cosas”, aseguró.Gustavo Meneses, médico que sobrevivió al Covid-19Fueron decenas de médicos que hicieron frente a la pandemia y vivieron las dos caras de la moneda. Tras estar cerca de 10 días en UCI, el doctor Gustavo Meneses logró superar la enfermedad.“Terminé bajo sedación e intubado varios días. Fue una batalla. Las cosas se dan cuando se tienen que dar”, acotó el médico.Estar en esta situación lo llenó de fuerzas para recuperarse y seguir ejerciendo la medicina salvando vidas.“Al estar del otro lado, lo que sacó a favor es la empatía que uno logra. De por sí uno, como profesional de la salud, está para atender de la mejor manera a los pacientes y con todo el amor del mundo que uno pueda brindar. La vida es algo muy bonito, pero tenemos que vivirla día a día”, puntualizó el doctor Meneses.Hoy Colombia y el mundo recuerdan a héroes como Andrés, José y otros miles de médicos y trabajadores de la salud que, en medio de su ardua labor, ofrendaron sus vidas por salvar las de otras personas durante la pandemia. Y aunque hoy ya no están, recordamos su legado.*Con información de Esteban Bejarano, periodista de Noticias CaracolMA. FERNANDA LÓPEZPERIODISTA DE NOTICIAS CARACOLIG: Mafe_loc
Son muchas las historias que dejó la pandemia en Colombia; uno de los primeros contagiados en el país contó en diálogo con Noticias Caracol su caso y lo difícil que fue volver a caminar. Estuvo en coma inducido durante 48 días.Compungido y pensativo, José Arminio Orozco, taxista de profesión, recuerda cómo su vida se desvanecía minuto a minuto entre pitos y monitoreos en la sala dos de la UCI de la Clínica Cardio VID de Medellín.El hombre recuerda que hace cinco años el Covid lo confrontó y por poco lo mata. Fue uno de los primeros contagiados en Medellín.“Me hicieron una evaluación y me dijeron: ‘Llévese estos inhaladores’, porque me estaba faltando la respiración y ya no era capaz de pararme al baño. Yo le dije a mi esposa: ‘Amor, tráete un balde con agua y échale cloro porque yo ya no soy capaz de pararme al baño’”, dijo José Arminio Orozco, sobreviviente del Covid-19.De su casa fue trasladado a una clínica en el centro, donde estuvo en coma inducido 48 días. Los médicos no encontraban respuesta para salvar su vida y por eso fue llevado a la Clínica Cardio VID.“Uno está preparado para nuevas enfermedades, para aprender nuevos conocimientos, para enseñar cosas nuevas y para ayudar; pero uno nunca estará preparado para situaciones catastróficas, cuando se desborda la capacidad que todos tenemos de trabajar, tanto la personal como la infraestructura de las instituciones”, contó Juan David Uribe, jefe del departamento de Cuidado Crítico de la Clínica Cardio VID.José Arminio pidió ser desconectadoEn medio de los momentos más duros, José Arminio pidió ser desconectado dos veces. “Llamaba a los médicos y les hacía así… que cortaran, que yo me quería ir. Ellos hacen reuniones porque piden el consentimiento de la familia; mi hija mayor le dijo que no, que yo en ese estado no me mandaba solo y que tenía por qué vivir”, aseguró.Tres meses después y cuando la pandemia ya cobraba miles de vidas cada semana en Colombia, José Arminio reaccionó y volvió a vivir, literalmente, porque hasta a caminar le tocó aprender otra vez.“Aprendí a ser más humilde. Desafortunadamente, uno tiene que pasar por muchas cosas para aprender muchas otras. Cuando me despertaron, le pedí perdón a mucha gente, primeramente, a Dios, y agradecido con él por estar aquí, por darme otra oportunidad, porque a mucha gente no se la dieron”, puntualizó el sobreviviente al virus.Según cifras oficiales, para marzo de 2022, Antioquia registró un total de 18.264 personas fallecidas por Covid-19 y, gracias a los trabajadores de la salud, miles de vidas como la de José Arminio lograron ser salvadas.*Con información de Alfonso Cárcamo, periodista de Noticias CaracolMA. FERNANDA LÓPEZPERIODISTA DE NOTICIAS CARACOLIG: Mafe_loc
Al cumplirse cinco años de la pandemia del COVID-19, el expresidente Iván Duque, cuyo Gobierno tuvo que enfrentar la enfermedad, habló en Noticias Caracol de las lecciones que le dejó esa época, además de los aciertos y desaciertos que, cree, cometió, entendiendo, según él, que Colombia no iba a ser ajeno a este mal que se cobró millones de vidas en el mundo.¿Creía que el COVID-19 iba a llegar al país?“Ya estaba convencido que esto iba a ser un asunto global desde prácticamente el primero de enero de ese año (2020). Y yo recuerdo que el primero de enero llamé al entonces ministro encargado, a Iván González, y lo desperté como a las 6:30 de la mañana, algo que no es muy propio un primero de enero y le dije ‘hay que mirar lo que está pasando en China. Empecemos a monitorear esto y empecemos a analizar a ver si esto tiene alguna posibilidad de esparcirse’. Él me dijo ¿por qué tiene esa preocupación?’, yo le dije ‘por la cantidad de turismo, por la cantidad de vuelos, por la cantidad de viajeros que pasan por China. Si esto empieza a crecer, pues eso se puede volver bien sea una epidemia o eventualmente en una pandemia’”, recordó.(Lea también: Esta es la historia de la primera persona que murió por covid-19 en Colombia, hace cinco años)Duque señaló que “hasta ese momento empezamos a tener muchas políticas de prevención y de hecho nosotros empezamos a aumentar la capacidad de hacer pruebas. Ya nosotros teníamos controles migratorios, ya exigíamos que las personas pudieran prácticamente registrar de dónde venían, se empezaron a hacer aislamientos. No fue que el 6 de marzo esto nos sorprendió, ya teníamos una etapa previa. Entonces declaramos la emergencia. Esa emergencia nos permitió en ese momento, inclusive poder reforzar los controles con todo el sistema nacional de salud, trabajar con la red de laboratorios para hacer pruebas y a partir de ahí también empezar a fijar límites a la interacción de las personas”.El expresidente recalcó que para la época de la pandemia, “lo que teníamos que saber en ese momento, y por eso las medidas que nosotros adoptamos fue bajo unos criterios: siempre privilegiar la ciencia, nunca poner ni la política ni la economía por encima de lo que la ciencia nos dijera de cómo estábamos analizando la situación. Porque empezó a darse una euforia de cerrar porque ya se habían presentado los lockdown o los cierres en Italia, ya se estaba viendo cómo había colapsado la red hospitalaria en Italia, cómo estaba colapsando en Alemania, lo que estaba pasando en España. Entonces empezó a generar un miedo y siempre aparece la posverdad y la politiquería, que hay que cerrar los aeropuertos ya, (cuando) un poco de colombianos en el mundo, miles de colombianos regados que había que permitir que regresaran al país”.“La peor crisis que hemos tenido que enfrentar en cien años”Duque manifestó que para paliar el COVID-19, “para proteger las vidas, proteger la economía, proteger la red de protección social, teníamos que tomar la decisión dolorosa, drástica, pero necesaria de ampliar el déficit y aumentar el endeudamiento, recomendado por el Fondo Monetario Internacional, entre otras, que decían ‘los países endéudense para poder financiar esta crisis’, porque si no teníamos los recursos, las repercusiones iban a ser muchísimo peores. Entonces el déficit se creció casi al 6%, la deuda que la habíamos bajado se subió casi al 56 o 57%, pero también definimos una hoja de ruta para que, tanto la deuda como el déficit se fuera reduciendo y aumentáramos el crecimiento económico”.Es por eso que consideró “paradójico que los que hoy gobiernan fueron los que incendiaban el país en contra de las medidas fiscales para reducir esos déficits y ese endeudamiento, y entonces llegaron a la Presidencia como los grandes pirómanos, queriendo después ser bomberos, pero les tocó de nuevo comerse las propias llamas que ellos mismos crearon”.Así mismo, el expresidente del Centro Democrático defendió el sistema de salud de Colombia.“¿Por qué logró Colombia ser líder? Porque teníamos un sistema que funcionaba, un sistema además híbrido, donde tenemos públicos y privados con sistemas de aseguramiento, con una red de IPS muy poderosa. Entonces, si algo demostró la pandemia es la fortaleza del sistema de salud de Colombia, con imperfecciones, desde luego, con reformas que fueran necesarias, desde luego. Pero lo que ha ocurrido en los últimos dos años y medio, que ha sido la destrucción del sistema de salud después de haber probado que era uno de los más efectivos de la región, que aparte de las vacunas del COVID vacunó a más de diez millones de colombianos en su atención regular y que atendió también a millones de pacientes con enfermedades complejas, garantizando una atención a distintos sectores etarios es la mayor demostración de lo que teníamos, que claro que era perfectible, claro que era mejorable, pero que era algo de lo que nos teníamos que sentirnos orgullosos a ver la destrucción a la que tiene sometido el Gobierno actual al sector por caprichos e imposiciones y prejuicios ideológicos es realmente una vergüenza”.Duque también quiso destacar el “gran nivel de colegaje en el consejo de ministros y en el Gobierno. Los funcionarios tenían respeto por ellos mismos, trabajaban en equipo, no teníamos espacio ni para la confrontación ni para las diatribas, sino que era trabajo técnico gerencial y supimos también diferenciar dos cosas: lo que era el gabinete que tenía que estar enfrentando día a día la pandemia y también el gabinete que tenía que mantener la ejecución de la política del Gobierno, eso fue muy valioso. Como también fue muy valiosa la labor que jugaron los dos ministros de Hacienda: Alberto Carrasquilla tiene que diseñar toda la política económica y macroeconómica para enfrentar la pandemia, y lo hizo con una brillantez increíble, con un equipo maravilloso, con el apoyo del DNP, de los viceministros y después trabajando todo el equipo”.(Lea también: Páramo de Guerrero, el cielo de los recuerdos de quienes perdieron a sus seres queridos por Covid-19)Estallido social tras la reforma tributariaSegún Duque, “las lecciones que a mí me deja: si usted se sienta a ver esa reforma, si esa reforma se hubiera aplicado, nosotros tendríamos hoy una fortaleza en las finanzas públicas muy grande. ¿Por qué? Porque estábamos tomando una decisión para corregir aspectos del sistema tributario, pero justamente para generar más equidad. Por eso la reforma tenía el componente fiscal y el componente social. Aquí en Colombia necesitamos quitarnos la hipocresía para debatir los temas que son estructurales para el país. Los que salieron a incendiar a Colombia después terminaron haciendo reformas donde incluyeron muchísimas de las cosas que tenía esa propuesta. ¿Pero sabe cuál es el tema más difícil que tenemos en Colombia? Que no podemos pretender tener un país con la estructura fiscal para resolver las necesidades sociales, en un país donde escasamente 5 millones de personas son los que son contribuyentes al impuesto de renta”.El momento más duro durante el COVID-19 en Colombia para el expresidente Duque“Hubo dos momentos muy duros para mí, muy dolorosos. Cuando tuvimos que tomar la decisión del cierre era muy dolorosa por las consecuencias sociales y económicas que eso podía traer. Y me dio muy duro la muerte de Carlos Holmes Trujillo. Ese fue un momento que a mí me pegó mucho emocionalmente. Gran amigo, compañero de gobierno, una persona con una gran trayectoria, un gran bagaje y que muy seguramente hubiera estado en el debate electoral del año 2022. Entonces, para mí fue muy impactante su partida y también en esos mismos días, ver la muerte de varios padres o madres de compañeros del Gobierno”, recordó.(Lea también: Con salvas de cañón y aviones de la Fuerza Aérea, así fue el último adiós a Carlos Holmes Trujillo)Lecciones de la pandemia del COVID-19“Uno también tiene que hacer las reflexiones. Puede ser que el programa Prevención y Acción se extendió de pronto un poco más de lo que debió haber durado. Yo creo que el programa lo mantuvimos casi hasta comienzos del año 2021. Entonces yo creo que para ese momento, como ya el país estaba prácticamente otra vez en la dinámica habitual, porque ya tenía algo de saturación, lo reconozco, no me molesta reconocerlo”, debía haber terminado, manifestó.Sin embargo, consideró “que hicimos la tarea. Seguramente habrá cosas que hubieran podido hacerse mejor, pero hay un sentido del deber cumplido. Uno se puede quedar lamentándose, pero no hay algo más satisfactorio que uno saber que fue capaz de navegar una tempestad de esa de esa naturaleza y saber que el país no se quebró, saber que el país no se doblegó y saber que, por el contrario, el país salió con un gran ímpetu que, desafortunadamente, en estos dos años y medio pues prácticamente tenemos una pandemia en la Casa de Nariño”.(Lea también: Fundación Médicos Amigos: apoyo para familias de profesionales de la salud que murieron por Covid-19)
La reserva El Pajonal rinde homenaje a esos seres que ya no están de cuerpo presente, pero que son recordados en otro ser vivo plantado en la inmensidad del Páramo de Guerrero, en Cundinamarca.En Colombia, 142.961 personas fallecieron por el COVID. En medio del dolor, muchas familias no pudieron velar y enterrar a sus seres queridos por los protocolos creados para evitar mayor contagio. Fue por esa razón que en muchos casos la gente acudió a actos simbólicos como llevar las cenizas a una reserva natural y plantar un árbol para recordarlos.El Páramo de Guerrero, en zona rural de Cogua, Cundinamarca, es el campo santo de algunas familias.Historias que reposan en el Páramo de GuerreroCarlos Zorrilla perdió a cuatro seres queridos en pandemia: “Perdí en el 2020 a mi abuela primero, después a mi mamá a los 10 días, después a mi abuelo a los 3 meses, a mi mejor amigo 10 días después”.Por su parte, Carlos Danilo Gutiérrez recuerda: “Yo perdí a mi mamá el día 20 de mayo de 2021, en pandemia, hace ya casi 4 años”.Jorge Eliécer Baracaldo también tuvo que despedir a la distancia a dos familiares: “Mi madre se llamaba María Teresa García, viuda de Baracaldo, y mi hermano JairHumberto Baracaldo García. Lamentablemente el COVID hizo estragos en la humanidad”.Carlos Eduardo Gutiérrez perdió a su esposa en pandemia: “Aquí se encuentran las cenizas de mi querida esposa, la persona que me acompaño durante 43 años de vida”.Cuatro familias que tienen un dolor en común, la pandemia les arrebató a seres queridos, y sin ser suficiente, el implacable virus volvió imposible enterrar a sus muertos, entonces decidieron llevar sus cenizas a una reserva natural para, si cabe decirlo, sembrar vida.La reserva el Pajonal está ubicada en el Páramo de Guerrero, en el municipio de Cogua, Cundinamarca.Este es un campo santo ubicado a unos 3400 metros sobre el nivel del mar. Miles de familias han decidido traer las cenizas de sus seres queridos y plantar un árbol entre ellas del COVID-19.Carlos Zorrilla cuenta que en este campo santo cada una de las cenizas de sus seres queridos están acompañadas por dos árboles: “Están con un árbol, cada uno tiene dos árboles. En total tenemos 10, a mi abuela le regalaron uno adicional. Y hoy venimos en acto simbólico también porque mi mamá y mi abuelo están de cumpleaños”.Zorrilla Restrepo cada vez que puede se une a la gran caravana que se desplaza los fines de semana hasta la reserva El Pajonal, en el Páramo de Guerrero, a encontrarse con los suyos, rendirles tributo y hablar de sus afugias y alegrías.“Vengo, hago un acto simbólico, me siento, lloro un ratico y ya. Otra vez bajo y me vuelvo a Bogotá”, cuenta Zorrilla.Quienes perdieron también al eje de su familia fueron Danilo y Carlos Gutiérrez, hijo y esposo de María Emilse Rodríguez Sáenz, quien murió batallando contra el virus en esa época en la que entrar a una UCI aterraba.“Los primeros años fueron de mucha rabia con el COVID, la verdad. Mi mamá era muy joven todavía, me hacía mucha falta, pero pues venir acá y todo le da a usted un poco de tranquilidad, hasta con Dios”, confiesa Gutiérrez.En esa ausencia de una madre que se extraña, Carlos y su papá también tomaron la decisión de llevar las cenizas de su ser querido a este campo santo.“Por ella es que venimos acá, tenemos 5 arbolitos, cada arbolito tiene una placa, esa placa también ve plasmados los sentimientos de todos sus familiares, y como lo venía diciendo, es algo muy grato realmente, no es de tristeza ni de melancolía, sino es algo de paz, tranquilidad, reconciliación”, complementa Gutiérrez.Carlos Danilo en el 2021 por poco también pierde a su papá, quien entró primero que doña María Emiles a un hospital por contagio de COVID. Los dos estuvieron en la misma habitación, sin embargo, él fue trasladado a otro lugar y dice que eso lo salvó.“A las 7 de la noche, antes de que me sacaran, yo fui y hablé con ella y me despedí, le dije, mi amor, te dejo aquí, pero de aquí salimos y nos vemos en el apartamento. Ese fue el último día que… no la volví a ver”, recuerda Gutiérrez.Una pareja que continúa unida hasta en la muerteA 3.400 metros sobre el nivel del mar fueron enterradas las cenizas de Jair Humberto Baracaldo y María Teresa García, dice hoy quien los llora, que tienen una envidiable vista hacia el embalse de Neusa y que venir a visitarlos es una terapia espiritual.“Bueno, cada vez que venimos con la familia aquí a este sitio maravilloso es un reencuentro espiritual, es un reencuentro donde vemos la naturaleza, nos vemos más cerca al cielo porque mire a la altura que estamos”, resalta Jorge Eliecer Baracaldo.“María Teresa García viuda de Baracaldo era una mujer de ojos azules, levantó a seis hombres sola porque la violencia nos quitó a nuestro padre cuando yo tenía cuatro años apenas, y esa valiente mujer a seis hombres levantó y todos honestos y trabajadores, madre te amamos”, dice con voz entrecortada Jorge.Jorge, un hijo orgulloso de esa mujer de ojos azules nos permitió ser testigos de un espacio íntimo y que parte el alma.“Gracias madre, madre linda, tus árboles están muy lindos, y tú con este te vas a poner más lindo todavía”, expresa Jorge.Como Jorge; Carlos Zorrilla, Danilo y Carlos Gutiérrez admiran el símbolo en el que se han convertido esos seres que el COVID les quitó. Árboles que en la inmensidad del páramo de guerrero crecen, y le dan una oportunidad a un ecosistema afectado por la mano del hombre.Jaime Ballesteros, director de promoción ONG de la reserva El Pajonal, relata que esa “fue la manera que muchas familias vieron la manera de cerrar el duelo y poder hacer algo por su ser querido, porque usted sabe que en la pandemia usted entraba a sus querido a la clínica del hospital y se la devolvían en la cajita. No había iglesia, no había funeraria, no había sitio donde hacer una despedida de ese ser querido. Las familias se encontraron aquí en este sitio”.Han pasado cinco años del horror del coronavirus que se llevó 142.780 vidas en nuestro país, según el último reporte del 7 de junio de 2023 del Instituto Nacional de Salud.Este pedacito de reserva El Pajonal rinde un homenaje a esos seres que ya no están de cuerpo presente, pero que son recordados en otro ser vivo plantado en la inmensidad del Páramo de Guerrero.
Miles de personas que padecieron el COVID sobrevivieron gracias a los profesionales de la salud. Muchos de ellos sacrificaron su propia vida para salvar a otros.Las cifras oficiales hablan de 442 fallecidos, entre médicos, enfermeras y en general personal de la salud, que dejaron viudas y huérfanos, muchos de ellos desprotegidos. Por eso nació la Fundación Médicos Amigos para apoyar a las familias de sus colegas.Escribir se convirtió en terapia para el duelo de los hijos de estos profesionales.Estos son los cuentos que han salvado vidas“Papá Conejo estaba muy cansado y un poco agotado. Sus fuerzas se acababan, pero él siempre pensaba en su hermosa familia y en volver a casa. De pronto hubo una gran avalancha, truenos, mucha lluvia y ocurrieron desastres. Todo se inundó. Papá Conejo quedó atrapado sin poder respirar y lamentablemente falleció”, empieza el cuento.Papá Conejo era Jason Marín Navarro, un médico barranquillero de 35 años que murió por COVID en marzo de 2021.“Él trabajaba en la unidad de cuidados intensivos y también en el Hospital de Malambo, en el área de COVID. Entonces, él estaba involucrado directamente con eso y estaba salvando personas. Y en casa todos los días él llegaba refiriéndome las historias, lo que pasaba. Pero nunca nos imaginamos que eso iba a tocar nuestro hogar y nuestras vidas. En realidad, que nunca lo imaginamos”, relató Leidy Restrepo, esposa del médico fallecido.“Mamá conejo quedó muy triste y muda de la impresión. La hija Conejo quedó encerrada en la oscuridad muy triste y enojada por lo que le había pasado a su papi”, continúa el cuento.Para Leidy “fue un proceso duro porque yo quedé con cinco meses de embarazo y la niña, la mayorcita, tenía cuatro años en ese momento; entonces, pues al quedar yo en ese estado de embarazo y mi otra hija, me sentí totalmente desamparada”.Han pasado 5 años, la fortaleza y el consuelo han hecho lo suyo y un granito de arena en ese proceso lo han puesto los Cuentos que sanan.“Yo, cuando estaba pequeña, yo siempre decía, papi, ¿qué hacemos? Y él decía…, y él buscaba un juego y nos poníamos a jugarlo cada día. Y también por ahí en diciembre, un día me regaló… Todos los días me regalaba juguetes”, recuerda Salomé Marín, hija de médico fallecido."Fueron niños que no pudieron despedirse ni en vida, ni obviamente después. Y es como, pues todos tienen una forma de pasar el duelo. Que es independiente de cada persona, pero es una forma de ellos poder hacer un escrito sobre sus sentimientos con respecto a la despedida de sus seres queridos", acotó Jimena Adriana Cáceres, vicepresidenta de la Fundación Médicos Amigos. Lo que empezó como una terapia para estos pequeños huérfanos termino convertido en un libro, iniciativa de la Fundación Médicos Amigos.“Son 19 cuentos, 17 niños, una viuda y un pediatra. Su abuelo falleció también durante la pandemia y, pues, son cuentos mágicos. Muchos hablan de sus propias experiencias, como relatar todo lo que pasó durante la pandemia. Son cuentos muy dolorosos”, dice Jimena Adriana Cáceres, vicepresidenta de la Fundación Médicos Amigos.A través del libro y de otras actividades la Fundación apoya a personas que perdieron a sus familiares y que se desempeñaban como profesionales de la salud.“Y pues el tejido social de esas familias completamente se rompió. No pudieron tener en ese momento una pensión de sobrevivencia, o sea quedaron completamente desprotegidos. (3:01) Entonces la Fundación lo que hizo fue buscar padrinos entre los mismos grupos de médicos y otras personas para poder ayudar o apadrinar en la parte académica y estudiantil de los niños”, complementa Cáceres.Hoy en casa de la familia Marín, también quien sería abuela Coneja habla de lo vivido.“Porque él me cuidaba mucho y yo le decía ‘yo no tengo diabetes, yo no tengo, yo no soy hipertensa’. Entonces él me decía, ‘mami, pero usted es vieja’. Entonces se reía y me decía, ‘recuerde que usted es vieja’. Y lo que me duele tanto, bueno, que mi hijo tan joven y yo tan vieja, y fue él quien murió. Hubiera deseado ser yo. Yo lo lloro todos los días, yo lloro a mi hijo todos los días. Un hijo no se olvida”, aduce Alma Navarro, madre del médico fallecido.Papá Conejo sigue vivo en estas líneas. Así como superpapá Ángel, el gran médico, princesa medica wayuu, Andrés Felipe superhéroe y los más de 400 miembros del personal de salud que perdimos a causa del COVID-19.La familia Conejo mira al cielo y sonríe para recordar su nuevo renacer y a ese ser especial que está allá en el cielo junto a la luz resplandeciente de un día. Y colorín colorado, este cuento es un poeta.
¿Usted recuerda qué estaba haciendo hace 5 años? Sin saberlo, estábamos empezando uno de los años más difíciles para la humanidad. Lo que parecía lejano, una extraña neumonía que había empezado en China, ya nos había llegado. Hoy, hace cinco años, registrábamos los primeros casos de COVID-19 en Colombia, sin imaginar lo que vendría.Durante más de dos años, en todos los rincones del planeta, fuimos testigos de escenas jamás imaginadas: grandes avenidas vacías; escuelas, universidades, restaurantes, empresas y hasta sistemas masivos de transportes, cerrados. Mientras tanto, la ciencia trabajaba contra el tiempo para encontrar la vacuna que finalmente salvó millones de vidas. Aun así, siete millones de personas murieron en el mundo.Por eso, aunque es tan doloroso recordar, en Noticias Caracol queremos dedicar parte de nuestras emisiones a reflexionar sobre las lecciones aprendidas y en especial, a rendir un homenaje a quienes ya no nos acompañan, a tantas vidas que cambiaron, a los que aun sufren las consecuencias del COVID-19. Esta es la historia de un planeta que se confinó para sobrevivir.China reportó los primeros casos de COVID-19Diciembre de 2019: la comisión de salud de Wuhan en Hubei, China, reportó casos de neumonía de causa desconocida en humanos. Se trataba de personas que tenían alguna relación con el mercado de Wuhan donde se vendían pescados, mariscos y animales vivos. Ya para el primero de enero de 2020, se cierran las bodegas y 6 días después el centro para el control y la prevención de enfermedades, dijo que las muestras tomadas dieron positivo para un coronavirus.Xiong Liansheng, jubilado de Wuhan, expresó: "Cuando el gobierno reportó la epidemia en ese momento, la gente de Wuhan no prestó demasiada atención porque era la primera vez que surgía”.El 9 de enero, un hombre de 61 años se convirtió en la primera víctima mortal del virus.Después, el 13 de enero de 2020, Tailandia pasó a ser el primer país después de China en reportar un caso de coronavirus y el 15 el turno fue para Japón por un hombre que estuvo en Wuhan. Los síntomas de una pandemia que arrodilló al mundoSimultáneamente, la OMS publicó un protocolo para identificar el virus: tos seca, dificultad para respirar, dolor de garganta, diarrea, pérdida del sentido del gusto y el olfato. "Nos piden mucho gel desinfectante, también mascarillas. Hace una semana que no las tenemos”, dijo en su momento Philippe Nakache, farmacéutico de París.El 21 enero, Estados Unidos confirma un caso del virus en Seattle. Y el 23 de enero, China decide encerrar a Wuhan; 11 millones de habitantes quedan aislados para impedir la propagación del virus, entre ellos una decena de colombianos que pedían ser sacados. Bin Li, vicepresidente de la Comisión Nacional de Salud, dijo: “La evidencia muestra que la enfermedad es transmitida a través del sistema respiratorio y existe la posibilidad de una mutación viral y de más riesgo”. El 24 de enero Europa enciende alarmas al detectar dos pacientes positivos en Francia. Y, seis días después, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declara a la epidemia una emergencia de salud pública mundial.Tedros Adhanom Ghebreyesus, director de la OMS, manifestó: "Nuestra gran preocupación es el potencial del virus de propagarse en países con sistemas de salud débiles que no están preparados para enfrentarlo”. El primero de febrero, Filipinas reporta la primera muerte de una persona fuera de China. Wuhan abre el hospital Huoshenshan, los muertos en esa nación ya eran 321.El 11 de febrero el virus tuvo nombre y apellido: COVID19. Más de 1.400 pasajeros que zarparon de Hong Kongen el "Westerdam", vivieron errantes por semanas: puertos de Japón, Taiwán y Filipinas les negaron el arribo por temor al virus. Finalmente atracaron en Camboya. El 15 de febrero, Francia registra la primera muerte por coronavirus en Europa: era un turista chino. El día 19 el fútbol le dio una mano al COVID. A Milán llegaron 40 mil hinchas del Atalanta de Italia y el Valencia de España. Cantaron, se abrazaron y besaron durante todo el partido. Con la explosión de esa bomba biológica del COVID todos perdieron.El COVID-19 llegó a AméricaEl 26 de febrero el COVID llegó a América. Brasil confirma el primer caso.En la noche del 29 de febrero regresó a Bogotá el avión de la FAC que viajó a Wuhan por los colombianos atrapados. Todos pasaron a cuarentena en el centro de alto rendimiento. Y el 4 de marzo de 2020, el COVID llegó a Colombia. Una joven procedente de Milán, la portadora.Fernando Ruiz, ministro de Defensa de ese entonces, contó: "La paciente se encuentra en buenas condiciones, asintomática, razón por la cual se le permitió un aislamiento en su domicilio”. El 8 de marzo, en otro acto que España lamentó, 120 mil mujeres se aglomeraron y marcharon en Madrid por horas. El virus se disparó.Horas después de que Italia confinara su población, el 11 de marzo el mundo se paralizó con el anuncio de pandemia.Una vez más la OMS, con su director Tedros Adhanom Ghebreyesus, anunció: "La OMS ha estado evaluando este brote a toda hora y estamos profundamente preocupados tanto por los niveles alarmantes de propagación y gravedad como por los niveles alarmantes de inacción. Por lo tanto, hemos evaluado que COVID-19 puede caracterizarse como una pandemia”.Desplome de las bolsasEl 14 de marzo, el cierre de fronteras, fábricas y escuelas, provocó que las bolsas del mundo se desplomaran. La Unión Europea confinó sus países y ese 17 de marzo, la alcaldesa de Bogotá, Claudia López, ordenó un simulacro de confinamiento por 3 días."Bogotá se queda en casa, todo el mundo se queda en casa”, remarcó López. El día que inició el simulacro, el presidente Iván Duque declaró al país en cuarentena. "El coronavirus es una enfermedad que se propaga a toda velocidad, pero si hacemos lo correcto, podemos parar su ritmo de expansión", dijo el mandatario.El sábado 21 de marzo se revela la muerte del primer colombiano por COVID: era un hombre de 58 años, taxista de Cartagena, quien en días pasados había transportado a dos ciudadanos extranjeros en su vehículo".Ese día el país cerró sus fronteras aéreas.Al final de marzo, Japón pospone un año los Juegos Olímpicos 2020. Artistas y músicos confinados producen piezas a la distancia de un enorme valor emocional como la Orquesta Nacional de Serbia. El primero de abril Colombia llegó a mil contagiados y 17 muertos, pero en el mundo la estadística advertía 3 millones de enfermos.La Semana Santa del 2020 fue impactante. Todos los actos litúrgicos de jueves y viernes santo, en la Plaza de San Pedro y en la Basílica fueron sin feligreses. Desde el púlpito el papa agradeció a médicos y enfermeros.Papa Francisco: “Queridos amigos, miren a los héroes reales que salen a la luz estos días. No son famosos, ricos y gente exitosa, en cambio, son los que se dan a sí mismos para salvar a otros”.África, totalmente contagiadaEn mayo, todos los países de África tienen el virus y se llega a los 5 millones de enfermos. En Colombia las UCI no daban a basto. Las víctimas ya eran 500. En junio de 2020 una imagen captada en Brasil de maquinaria abriendo campos santos para los más de 50 mil muertos evidenció el poder demoledor del virus. La buena noticia fue la autorización de China para aplicar en humanos una vacuna en fase 3 de ensayo. Ante la golpeada economía, Colombia tuvo un día sin IVA. Las 34 aglomeraciones que fueron calificadas como el COVID Friday. En julio llegó el primer pico de la pandemia con 110 mil contagios y 3.700 muertos. La gente entraba a las UCI, y menos del 10% salía con vida. En septiembre Brasil alcanzó los 4 millones de contagios y el planeta supero el millón de muertos.Entre tanto en Colombia miles de bogotanos salieron a protestar por la muerte en un CAI de la capital de Javier Ordóñez. En esas concentraciones y enfrentamientos contra la Policía, el virus hizo de las suyas.En octubre, incluidos Trump y su esposa, el planeta tuvo 44 millones de infectados: un millón cada 3 días. Colombia llegó a los 30 mil fallecidos y se prohíben las fiestas de Halloween.En diciembre científicos hablaron de la nueva cepa del Reino Unido. Ahí ese país autorizó la aplicación de la vacuna de Pfizer y Biontech. Margaret Keenan, de 90 años de edad, recibió la primera dosis. Rusia pone la Sputink y Estados Unidos se va por Pfizer y Moderna. El inicio del 2021 estuvo marcado en Europa por ciudades desoladas, las reuniones de fin de año y la mutación del virus pasó cuenta de cobro en muertes.El Reino Unido confinó su población. El vértigo de su nueva cepa hizo en que en los primeros días de enero murieran 1.100 personas por día, un promedio igual al de México. En Estados Unidos los fallecidos reportados fueron de 4.500 personas cada día. Para ese momento, desde que comenzó la pandemia, bajo tierra o en cenizas ya descansaban 2 millones de cuerpos en el mundo.Segundo pico de pandemia en ColombiaColombia vio el segundo pico de pandemia. Los más de 20 mil infectados ocupaban el 92% de las UCI.India y Brasil iniciaron la vacunación con Sinovac y el papa Francisco recibió la primera dosis. En enero de 2021 asume Joe Biden la presidencia y Estados Unidos regresa a la OMS.En febrero arranca la iniciativa Covax, que buscaba dar vacunas a las naciones más pobres del mundo."Covax ha firmado un acuerdo con Pfizer Biontech por 40 millones de dosis de su vacuna. También esperamos que 150 millones de dosis de la vacuna Astrazeneca Oxford puedan ser usadas”, anunciaron desde la OMS.El 15 de febrero, por fin llega a Colombia el primer lote de vacunas de Pfizer. “La llegada de las vacunas no significa que terminó del tapabocas, seguimos usando el tapabocas, seguimos con distanciamiento físico”, manifestó el presidente Duque.En mayo de 2021 Colombia llega a los 3 millones de contagios con la llamada variante andina y el 21 de junio el país supera los 100.000 muertos por el COVID19. En agosto, China vuelve a confinar a sus habitantes por rebrote del COVID y Bogotá, con 5 millones de vacunados, alcanza la llamada inmunidad del rebaño.En noviembre de 2021 los muertos por COVID superan los 5 millones de personas en el mundo y Colombia alcanza los 180.000 fallecidos. El desorden de fin de año movió al mundo a un incremento de contagio. En un solo día hubo 3,8 millones de nuevos pacientes.Estados Unidos rompió récord de muertos en su paísEl 17 de mayo Estados Unidos rompe un nuevo récord de la pandemia. Ese día supero el millón de muertos. El primero de julio de 2022, a un poco más de un mes de entregar su mandato, el presidente Duque levantó la emergencia sanitaria en Colombia.Empieza el fin de la pandemiaChina reabre sus fronteras tras 3 años de cierre. El 5 de mayo, la Organización Mundial de la Salud le da por fin otra vez una buena nueva al mundo. "En los tres años transcurridos desde entonces, el coronavirus ha revolucionado nuestro mundo puesto nuestro mundo patas arriba. Se han notificado a la OMS casi siete millones de muertes, pero sabemos que el número de víctimas es varias veces mayor, al menos 20 millones", dijo Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS. Para el 8 de agosto de 2023 el mundo registró 769 millones de casos de COVID, y gracias a la entrega de médicos y enfermeras, millones de millones sobrevivieron como Irene en Argentina, que con 101 años le ganó la batalla al virus, o Yankira Soriano, que con 8 meses de embarazo estuvo intubada en una UCI y dos meses después venció al COVID.Entre los aplausos al salir de clínica, ella recibió el mejor regalo, conocer a su hijo.
En marzo de 2020, el covid-19 irrumpió en la vida de toda la humanidad. En medio del miedo por un virus aún desconocido y del confinamiento, el 16 de marzo de ese año se registró la primera víctima fatal en Colombia por esta enfermedad: Arnold de Jesús Ricardo Iregui, de 58 años. Arnold de Jesús trabajaba como taxista en Cartagena. El 4 de marzo de 2020, 12 días antes de su muerte, había transportado a dos turistas italianos desde el aeropuerto internacional Rafael Núñez hasta el barrio Getsemaní. En aquel entonces, las fronteras no se habían cerrado y aún se desconocía el alcance y nivel de contagio del coronavirus. (Lea también: Así es el gran laboratorio de creación de vacunas en Colombia: tiene una innovadora contra el covid).Uno de los italianos, según narró la familia del taxista, estornudo varias veces, pero el hombre no sospechó nada extraño, a pesar de que las noticias del covid-19 ya estaban rondando en los medios. Con el paso de los días, fue sintiendo cada vez más síntomas, como fiebre y dificultad para respirar, por lo que decidió recibir atención médica. Arnold de Jesús tomaba medicamentos contra la hipertensión y para controlar la diabetes, lo que hacía agravar su diagnóstico.“El vienes 6 de marzo fue a su EPS, Salud Total, por un resfriado y lo mandaron a descansar con tres días de incapacidad”, contó su hermana, Liliana Ricardo, para El Tiempo, en 2021. Cuatro días después volvió a trabajar, pero su salud continuó agravándose, por lo que volvió a pedir ayuda en su EPS. “En Salud Total le mandaron una placa, pero el médico que lo evaluó, en tono tranquilo, nos dijo: Veo algo en los pulmones, pero no parece grave'. Le formuló azitromicina y nuevamente lo incapacitó”, contó Liliana para El Tiempo.(Lea también: Giovanni Suárez, de Pasión de Gavilanes, recuerda su batalla contra el COVID-19: "Me quemó la mente"). Así fue la muerte de Arnold de Jesús Ricardo IreguiEl virus cada vez golpeaba con más fuerza al taxista, por lo que volvió a solicitar atención. En la madrugada del 13 de marzo, llegó a la Clínica Cartagena de Mar, en el sector del Pie de la Popa, donde fue internado por la gravedad de sus síntomas. "Yo salí a comer algo y cuando regreso al mediodía ya no me permitieron ingresar. Lo aislaron y me avisaron que entraba a cuarentena como sospechoso portador del coronavirus”, contó su hermana. Tres días después, Arnold de Jesús murió lejos de su familia, en la mañana del 16 de marzo. Liliana tuvo que aislarse también por lo que había estado en contacto con el virus, por lo que no pudo despedirse de su familiar. “El día 13 de marzo de 2020 se recibió paciente masculino de 58 años de edad, quien ingresó remitido de su EPS por cuadro respiratorio de neumonía adquirida en la comunidad y fallece el día de hoy (marzo 16 de 2020). Una vez identificado el nexo epidemiológico, se le dio manejo como sospecha de covid-19, activándose el protocolo establecido, en compañía de los entes de control…”, señaló en un comunicado de prensa la Clínica Cartagena del Mar S. A. S.Seis días después, el Instituto Nacional de Salud confirmó oficialmente que fue la primera muerte por covid-19 en el país. Su hermana indicó que, para ella, hubo negligencia médica y falta de atención para Arnold de Jesús. Dijo que, "si él hubiera recibido una atención basada en mayor compromiso y ética médica, seguro habría superado la enfermedad".“El dolor por la partida de mi hermano es muy grande, por la forma como se dieron las cosas. "...) El cuerpo médico nunca vigiló su evolución. Les faltó actitud, tal vez por temor de contagiarse, lo que hicieron fue aislarnos”, señaló Liliana Ricardo. NOTICIAS CARACOL
Una familia de Sogamoso, Boyacá, vive momentos de incertidumbre y preocupación por la desaparición de Miguel Ángel Alarcón Saavedra, un adolescente de 15 años que se embarcó en lo que parecía ser una aventura de jóvenes, pero que desembocó en el desconocimiento de su retorno después que llegara con un amigo a Bogotá. La única pista a la que se aferran sus padres es el testimonio del menor que lo acompañó, quien señala el último lugar donde lo vio antes de partir caminos.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)La desaparición se remonta a la noche del viernes 3 de julio, cuando Miguel Ángel se subió a una mula con un amigo suyo, de 14 años. Los dos menores subieron al vehículo desde Sogamoso y allí habrían descendido en Tunja el día sábado. De algún modo, los jóvenes volvieron a tomar vía y llegaron a Bogotá en la madrugada de este domingo. Mientras que ambos estaban en esta aventura, sus familias en Boyacá estaban empezando a preocuparse y denunciaron su desaparición.Noticias Caracol habló con Henry Alarcón, padre del menor, quien relató que desde el viernes alertaron la situación en un puesto de la Policía en Sogamoso, pero les indicaron que tenían que esperar algunas horas. La denuncia fue recibida por las autoridades alrededor del mediodía del sábado. De momento, no se les ha dicho nada más. Tanto él como la mamá no solo están preocupados, sino asustados de lo que le haya podido ocurrir a Miguel Ángel en una ciudad que ninguno de los tres conoce bien.Su amigo apareció: esto dijo de la última vez que lo vio en BogotáTras las denuncias de la desaparición de los dos jóvenes, el amigo de Miguel Ángel reapareció por la altura de Tunja. La madre del joven le contó a Alarcón que el menor estaba muy sucio, pero aparentemente en buen estado. De todos modos, el menor será evaluado en Duitama, de donde es su familia, para confirmar si se encuentra bien. El adolescente de 14 reveló porqué él volvió, pero su amigo no. La última vez que lo vio fue en el peaje Andes, que está ubicado en la autopista Norte de Bogotá. Según el menor, mientras que él insistía en subirse a algún vehículo que fuera con destino a Boyacá, Miguel Ángel decidió quedarse. Con esa última pista, un familiar de Miguel que vive en Bogotá fue a buscarlo en sectores del norte de la ciudad. No tuvo éxito.La cuestión es que Miguel Ángel no usa celular, según contó su padre a este medio. Pero el amigo que lo acompañó dice que trajo varias manillas color naranja, “como denarios”, con la intención de venderlas. Aseguró, según el joven de 14 años, que no quería volver a su casa.Don Henry y Lucero Saavedra, mamá de Miguel Ángel, aseguran que esta es la primera vez que Miguel hace algo por el estilo. Al pensar en su hijo y lo que le quiere decir, a don Henry le toma tiempo para respirar y que no se le quiebre la voz al hablar. Cuando habla de él, cuenta que es alguien respetuoso, decente, cariñoso y que hace caso en la casa. Su hobby es leer algunas cosas y escribir canciones de rap. Su aspiración es algún día llegar a ser productor musical.Conserva, junto a doña Lucero, la esperanza de que su hijo vuelva sano y salvo a la casa. Y le envía este mensaje tras la entrevista: “Lo queremos mucho. Dios lo ama, nosotros también, lo esperamos y respetamos su decisiones”. Recuerde que las líneas de atención que trabajan el protección de niños, niñas y adolescentes son la Línea 141 y la línea gratuita nacional ICBF018000 91 80 80. Según el reporte, llevaba puesto un saco gris oscuro en el pecho y gris claro en la parte de abajo de la prenda y una gorra negra. María Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia que contar?Escríbanos a mprodrir@caracoltv.com.co
En una de las noches más vibrantes del estadio Azteca, México sufrió su derrota más dolorosa. Jude Bellingham y Harry Kane hicieron valer su jerarquía el domingo y marcaron los goles con los que Inglaterra venció 3-2 para avanzar a cuartos de final del Mundial 2026.Nunca antes, Bellingham había marcado un doblete con la selección inglesa. Esta noche hizo dos goles en un par de minutos ante una muralla verde que no había encajado en cuatro partidos.Kane hizo su sexto gol en este Mundial y le dio a Inglaterra el boleto a Miami para enfrentar el sábado a Noruega.Arengados por el apoyo inconmensurable de su afición, Julián Quiñones y Raúl Jiménez marcaron y mantuvieron en la pelea al Tri que, sin embargo, no pudo evitar su tercera derrota en su mítico estadio en juego oficial.México ganó el duelo musicalA pesar del retraso de una hora por tormenta, el estadio entró en ebullición por la selección musical previa al juego.Los aficionados unieron sus voces para entonar populares canciones mexicanas: "Cómo te voy a olvidar" de Los Ángeles Azules; "Hasta que te conocí" de Juan Gabriel, y "Triste canción" de El Tri.En contraste, abuchearon los emblemáticos temas "Don't look back in anger" de Oasis; "Song 2" de Blur y "Don't stop me now", de Queen, más para rechazar, por esta ocasión, todo lo relacionado con Inglaterra.Las tribunas del estadio se cimbraron con los bailes de la afición motivada por la alegre música de su país y por esa frase viral "¿Y si sí?" que contenía su ilusión de ver al Tri seguir de pie en la Copa.En una de las noches más mexicanas que se han vivido en esta catedral del fútbol mundial, los aficionados cantaron con profunda emoción su himno nacional, en especial estrofas como "Mexicanos al grito de guerra" y "un soldado en cada hijo te dio".Inició el partido y en cuanto México lograba una secuencia de pases recibía como premio los "oles" de su afición que también lanzó el grito homofóbico en cada despeje del portero Jordan Pickford.Con ese apoyo que desbordaba al monumental estadio Azteca, México generó la primera oportunidad de gol.Al minuto 15, Jiménez conectó un cabezazo rinconero y le exigió el lance y un manotazo a Pickford, el portero al que más goles le ha hecho en la Liga Premier.Cuando México mejor jugabaSobre la media hora, el Tri había encajonado en su campo a Inglaterra que, no obstante, encontró un resquicio en la muralla verde.Bukayo Saka desbordó por el sector derecho y lanzó el centro que Bellingham convirtió en el 1-0 al 36' con una bella palomita. La racha de imbatibilidad del equipo mexicano quedó en 396 minutos.Sin reponerse del impacto, Bellingham no perdonó frente al arco y México ya tenía el 2-0 en contra.La reacción de la tribuna con el "Sí se puede" tuvo rápido efecto en la cancha. El Tri se acercó al 42' cuando Quiñones hizo el 2-1 al aprovechar un rebote de Ezri Konsa.A Inglaterra se le nubló el panorama al 54' por la expulsión del lateral derecho Jarell Quansah por una plancha sobre Jesús Gallardo.Pero México no pudo aprovechar la superioridad numérica. El portero Raúl Rangel cometió un penal sobre Anthony Gordon. Kane cobró al 60' para hacer el 3-1.El mismo Kane propició el 3-2 para el Tri por una falta en el área que cometió sobre Brian Rodríguez. Jiménez, especialista en penales, venció a Pickford al 69'.La eliminación mexicana se consumó en una de las noches más memorables del estadio Azteca.
El alcalde de Panamá, Mayer Mizrachi, afirmó este domingo a EFE que rastrea con dispositivos electrónicos la ubicación de la ayuda humanitaria enviada a Venezuela tras el doble terremoto del pasado 24 de junio para poder rendir cuentas a los ciudadanos que en un "esfuerzo masivo" la donaron.La Alcaldía de Panamá colaboró en la recolección, hecha por ciudadanos la semana pasada, de unas 100 toneladas de ayuda humanitaria, de las cuales ya se envió más de la mitad a Venezuela. Esta ayuda se suma a otras contribuciones del Gobierno nacional e instituciones públicas panameñas que también se han enviado al país suramericano.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Mizrachi explicó que colocó 'AirTags', unos pequeños dispositivos de rastreo, "dentro de diferentes insumos, desde una caja de pañales, una caja de botellas de agua hasta una caja de detergentes", de manera que "se van en diferentes palets (tablones donde se empaca la carga), en diferentes vuelos, y yo puedo, siempre responder a mis ciudadanos en que vuelo fue y si ya llegó".Ahora hay "cuatro (airtags) que están en La Guaira y uno que no está en La Guaira, que está Maturín", la capital del estado Monagas situada a unos 416 kilómetros de Caracas, la capital de Venezuela, dijo Mizrachi."Yo no soy conocedor de la geografía venezolana, por lo que no tengo competencia para interpretar lo que estoy viendo (...) desde hace un día y medio, no hemos visto nada de actividad con ese 'tag' que quedó en Maturín", agregó el alcalde de Panamá.Mizrachi informó que la noche del sábado partió hacia Venezuela otro avión, esta vez "con 16 toneladas" de ayuda humanitaria distribuida en "68 palets", siendo ese "el décimo vuelo que ha salido de Panamá" hacia el país suramericano.El alcalde se refirió a las "distintas interpretaciones" que se está dando a la información sobre la ubicación de la ayuda humanitaria rastreada, y expresó que "como una persona que está en el ámbito político", donde "siempre hay conspiración" prefiere "nunca malinterpretar y buscar primero el razonamiento más lógico, el más benevolente"."Por ejemplo, quizás está una persona desplazada, que no tiene hogar, alguien le dio la caja (que tiene el tag) y terminó con un familiar allá en Maturín. Yo quiero pensar bien, siempre voy a optar por eso. Si no pensara bien, no estuviéramos mandando otro avión con 18 toneladas el día martes".Al menos 3.342 personas murieron a causa del doble terremoto, de magnitudes 7,2 y 7,5, mientras que 16.740 resultaron heridas y 17.345 perdieron su vivienda, según informó este domingo el Gobierno, que no ha dado cifras sobre desaparecidos.El desastre golpea especialmente a La Guaira, la costa contigua a Caracas, donde numerosos edificios de apartamentos colapsaron total o parcialmente. Esta zona vivió un deslave en 1999 que dejó miles de muertos, en la conocida "tragedia de Vargas". EFE
La selección de Inglaterra derrotó este domingo por 2-3 a México para clasificarse a los cuartos de final del Mundial 2026 en un partido en el que jugó 36 minutos con un hombre de menos.Jude Bellingham, dos veces, y Harry Kane, de penalti, convirtieron por los ingleses, en tanto Julián Quiñones y Raúl Jiménez, también de pena máxima, descontaron por los mexicanos.El duelo comenzó con una hora de retraso por el mal clima, marcado por la lucha en mitad de la cancha y numerosas faltas de México, que buscó ahogar a su rival.México tuvo la primera oportunidad de abrir el marcador en el minuto 15, cuando Raúl Jiménez aceptó un balón en el área y de cabeza, casi en posición horizontal, remató al ángulo, donde el guardameta Jordan Pickford se hizo del balón.Después de media hora con dominio de México, con buenas transiciones y apariciones por las bandas, los ingleses mostraron su poderío ofensivo y tomaron ventaja de 0-2 con un par de anotaciones de Bellingham en un lapso de dos minutos.En el 36, Bukayo Saka apareció a toda velocidad por la derecha y le puso una pelota al jugador del Real Madrid, letal con un golpe de cabeza, el 0-1 que dejó en 396 la racha de México sin recibir goles en el Mundial.No habían terminado de acomodarse los mexicanos, cuando Harry Kane se hizo de una pelota y le puso una asistencia a Bellingham, anotador del 0-2.Ante el grito de "sí se puede", México adelantó líneas y en el 42 descontó. Quiñones aceptó un rebote en el área y de derecha venció a Pickford, para poner el 1-2 que convirtió el Azteca en una caldera a punto de estallar, con una multitud que entonó de manera insistente el grito homofóbico que acostumbra.Pickford salvó a Inglaterra al despejar un remate de Jiménez y Bellingham confirmó su protagonismo al evitar un gol de Vásquez en dos jugadas en tiempo de compensación, transcurrido con acoso mexicano.La segunda mitad comenzó con México al ataque y los rivales atentos a los espacios para hacer daño con contragolpes.Inglaterra se quedó con un hombre menos en la cancha en el 54 por una expulsión de Jarrel Quansah, por una entrada fuerte contra Jesús Gallardo.Los mexicanos se fueron por el empate; en un contraataque de los ingleses, Rangel derribó en el área a Gordon y Kane puso el 1-3 al cobrar el penalti de manera precisa.El partido creció. En un momento pico de la lucha, Bellinghan cometió una falta en el área y Jiménez acercó a los mexicanos al cobrar con exactitud desde los 11 pasos y anotar el 2-3.México mantuvo el acoso, pero Inglaterra resistió y se clasificó a los cuartos de final, en los que enfrentará a Noruega el 11 de julio en Miami.
No todos los remakes logran encontrar el equilibrio entre la nostalgia y la modernidad. Algunos cambian demasiado y terminan alejándose de aquello que los hizo memorables, mientras que otros apenas actualizan los gráficos y se sienten como una simple remasterización. Star Fox toma un camino diferente. La propuesta consiste en reconstruir uno de los títulos más queridos del catálogo de Nintendo 64 respetando prácticamente toda su estructura, pero aprovechando el hardware de Nintendo Switch 2 para darle una presentación mucho más cinematográfica y completa.Desde los primeros minutos queda claro que el objetivo nunca fue reinventar la fórmula. El viaje por el sistema Lylat conserva el mismo espíritu que hizo popular a la aventura original, aunque ahora todo luce mucho más detallado y cuenta con escenas adicionales que desarrollan mejor a los personajes y ayudan a que la narrativa tenga mayor peso.Para quienes jugaron el clásico, cada planeta resulta inmediatamente familiar. Sin embargo, el trabajo realizado sobre escenarios, iluminación y modelados hace que recorrer nuevamente Corneria, Fichina, Solar, Zoness o Venom se sienta como una experiencia completamente renovada.Una historia sencilla, pero mejor presentadaLa historia continúa siendo relativamente simple, pero esta nueva versión logra darle mucha más personalidad al universo de Star Fox.Antes de comenzar la aventura principal, el juego introduce un prólogo que muestra los acontecimientos relacionados con James McCloud, padre de Fox y antiguo líder del equipo Star Fox. Este momento ayuda a darle un contexto más sólido al conflicto que posteriormente enfrentará Fox junto a Falco, Slippy y Peppy.El tutorial también recibió un tratamiento interesante. En lugar de limitarse a explicar controles mediante textos, se integra dentro de la historia como un simulador de realidad virtual donde el equipo practica antes de recibir una misión oficial. Es una forma inteligente de enseñar las mecánicas sin romper el ritmo narrativo.Las nuevas escenas entre misiones son probablemente uno de los mayores aciertos del remake. No cambian el argumento principal, pero sí desarrollan mucho mejor las relaciones entre los integrantes del equipo. Falco mantiene esa actitud desafiante hacia Fox, Slippy continúa siendo el miembro más torpe pero también el más ingenioso desde el aspecto técnico, mientras que Peppy conserva su papel como mentor del grupo.Además, el juego deja mucho más claro que Star Fox funciona como un escuadrón independiente contratado para realizar misiones, algo que anteriormente solo se insinuaba.No estamos frente a una historia compleja ni llena de giros inesperados, pero sí frente a una narrativa mucho más cuidada que logra conectar mejor con los personajes.Un apartado visual completamente renovadoProbablemente el cambio más evidente se encuentra en el aspecto gráfico.El remake reconstruye por completo todos los escenarios respetando el diseño original, pero multiplicando considerablemente el nivel de detalle. Corneria ya no parece simplemente una ciudad siendo atacada; ahora transmite realmente la sensación de encontrarse en medio de una guerra.Cada planeta posee una identidad visual muy marcada. Los efectos de iluminación, las texturas y la densidad de los escenarios convierten al sistema Lylat en un lugar mucho más vivo que en cualquiera de las versiones anteriores.Los modelos de los personajes también fueron rediseñados con un estilo más cinematográfico. Al principio puede resultar extraño ver versiones mucho más realistas de Fox, Falco o Slippy, especialmente para quienes crecieron con los modelos poligonales originales. Sin embargo, después de algunos minutos es fácil acostumbrarse, ya que las nuevas expresiones faciales y animaciones ayudan bastante durante las escenas narrativas.El resultado final consigue algo complicado: respetar la identidad del juego clásico mientras ofrece una presentación que realmente parece un título desarrollado para una consola moderna.Un rendimiento que mejora la experienciaUno de los aspectos que más beneficia al remake es su rendimiento.Las maniobras del Arwing responden de forma inmediata, haciendo que cada combate sea mucho más fluido. Las aceleraciones, frenadas, giros rápidos y los tradicionales barrel rolls se sienten naturales desde los primeros minutos.La mayor estabilidad de la tasa de cuadros permite reaccionar mejor durante las secuencias con numerosos enemigos o cuando aparecen combates especialmente intensos contra Star Wolf.Quienes tengan memoria muscular del juego original encontrarán prácticamente la misma distribución de enemigos y rutas, aunque ahora todo se desarrolla con una sensación mucho más dinámica gracias a la mayor fluidez del control.El resultado es una experiencia que conserva el diseño clásico, pero elimina muchas de las limitaciones técnicas que existían hace casi tres décadas.La jugabilidad sigue siendo tan divertida como siempreEl corazón de Star Fox continúa siendo exactamente el mismo: un shooter sobre rieles que recompensa la precisión, el dominio de los controles y, sobre todo, la exploración.Aunque completar una partida puede tomar apenas entre una y dos horas, el verdadero valor del juego aparece cuando el jugador comienza a descubrir rutas alternativas, caminos ocultos y diferentes formas de llegar hasta el enfrentamiento final.Cada decisión durante las misiones puede modificar el recorrido hacia otros planetas, permitiendo visitar escenarios completamente distintos en futuras partidas.Ese diseño convierte la rejugabilidad en una parte esencial de la experiencia. No se trata únicamente de mejorar la puntuación, sino de descubrir contenido que probablemente pasó desapercibido durante la primera aventura.Los controles del Arwing siguen siendo excelentes. El manejo transmite precisión en todo momento y permite alternar entre disparos, bombas y maniobras evasivas con total naturalidad.Incluso décadas después de su lanzamiento original, la estructura de Star Fox sigue demostrando que fue una propuesta adelantada a su tiempo.El sonido es uno de los grandes protagonistasSi existe un apartado que realmente sorprende es el sonoro.La banda sonora fue completamente regrabada con arreglos orquestales que elevan considerablemente el impacto de cada misión.Los temas clásicos mantienen toda la esencia que los hizo memorables, pero ahora poseen una calidad que acompaña perfectamente el nuevo enfoque cinematográfico del remake.El trabajo de doblaje también aporta bastante personalidad al elenco. En términos generales las interpretaciones funcionan muy bien y ayudan a reforzar las relaciones entre los personajes durante las numerosas conversaciones que ocurren tanto en las cinemáticas como durante las misiones.No obstante, algunas voces generan sensaciones encontradas. Determinados personajes pierden parte del tono que los caracterizaba originalmente, lo que puede dividir opiniones entre los jugadores más veteranos.Aun así, el balance general es claramente positivo y convierte al apartado sonoro en uno de los pilares de esta nueva versión.Más contenido para extender una aventura relativamente cortaUna de las críticas históricas hacia Star Fox siempre ha sido su duración.El remake no intenta ocultar esa realidad. Una campaña puede terminarse relativamente rápido, especialmente si el jugador sigue únicamente la ruta principal.Sin embargo, Nintendo introduce suficiente contenido adicional para aumentar considerablemente la vida útil.El nuevo Challenge Mode permite repetir niveles con objetivos diferentes y distintos niveles de dificultad, ofreciendo un reto interesante para quienes buscan perfeccionar sus habilidades.También aparece un renovado Battle Mode con enfrentamientos de cuatro contra cuatro entre Star Fox y Star Wolf.Además, existe la posibilidad de jugar cooperativamente, donde un jugador controla el movimiento del Arwing mientras el otro se encarga exclusivamente de apuntar y disparar.Aunque esta modalidad resulta curiosa, también requiere bastante coordinación y puede sentirse más como una experiencia experimental que como la mejor manera de afrontar la campaña.Un multijugador con buenas ideas, pero algunas limitacionesLas novedades multijugador representan uno de los mayores cambios del remake.Las batallas entre equipos ofrecen objetivos adicionales dentro de cada escenario, agregando variedad a las partidas más allá de simplemente eliminar al equipo rival.Sin embargo, algunas decisiones de diseño terminan limitando su potencial.La cantidad de mapas disponibles resulta reducida considerando el enorme trabajo realizado en la campaña principal. Asimismo, algunas opciones de personalización presentes en las partidas locales no están disponibles cuando se juega en línea.También puede resultar extraño que determinadas configuraciones no permitan al jugador elegir completamente cómo quiere disputar las partidas competitivas.A pesar de ello, el modo multijugador sigue siendo un agregado importante para una franquicia que históricamente nunca había explotado demasiado este aspecto.Una puerta de entrada ideal para nuevos jugadoresQuizá el mayor logro de este remake sea demostrar que Star Fox sigue funcionando perfectamente en la actualidad.Su estructura continúa siendo divertida, accesible y sorprendentemente vigente. Los jugadores veteranos encontrarán prácticamente todo aquello que recuerdan, mientras que quienes nunca experimentaron el clásico descubrirán una aventura que aún conserva una identidad muy distinta dentro del catálogo de Nintendo.No pretende competir con los enormes mundos abiertos actuales ni con campañas de decenas de horas. Su propuesta es diferente: ofrecer acción intensa, rutas alternativas, controles excelentes y una experiencia que invita constantemente a volver para descubrir nuevos caminos.Eso sí, también deja la sensación de que la franquicia ya está preparada para mirar hacia adelante. Después de comprobar lo bien que funciona esta fórmula con tecnología moderna, resulta inevitable pensar que el siguiente paso debería ser una aventura completamente inédita.ConclusiónStar Fox consigue exactamente lo que un buen remake debería hacer: preservar la esencia del clásico mientras mejora prácticamente todos sus apartados técnicos.Las nuevas cinemáticas enriquecen la narrativa, los gráficos representan un enorme salto generacional, el apartado musical alcanza un nivel sobresaliente y el control del Arwing sigue siendo uno de los mejores que existen dentro de su género.Su campaña continúa siendo relativamente corta y algunas decisiones del multijugador impiden que alcance todo su potencial, pero la enorme rejugabilidad derivada de sus rutas alternativas, secretos y desafíos adicionales hacen que el contenido disponible tenga mucho más valor del que inicialmente parece.Es un juego altamente recomendable para quienes crecieron con Nintendo 64, pero también para cualquier jugador que quiera conocer una de las franquicias más importantes de Nintendo a través de su versión más completa hasta la fecha.Más que un ejercicio de nostalgia, Star Fox demuestra que los grandes clásicos pueden seguir siendo igual de entretenidos cuando reciben el cuidado y la actualización que merecen.¡Volker únete a nuestra comunidad y vive la emoción de nuestros contenidos exclusivos! 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