En el departamento de Córdoba ocurrió una tragedia que conmocionó a los habitantes de Montería. El 21 de agosto de 2023, la pareja de comerciantes Johana Pantoja y John Murillo fue víctima de una emboscada tras salir de una celebración de cumpleaños y aceptar una invitación hacia el corregimiento de Patio Bonito.Lo que en un inicio parecía un asalto en carretera terminó convirtiéndose en un hecho macabro. El Rastro conoció los detalles de este caso.Una invitación que terminó en emboscadaLos hechos ocurrieron luego de que la pareja aceptara una invitación de su amigo y socio, Guillermo Duque, para departir en unas fiestas locales. Alrededor de la 1 de la mañana, decidieron emprender camino de regreso a la capital cordobesa, pero durante el trayecto no solo perdieron el contacto con Guillermo sino que fuero interceptados por tres hombres que se movilizaban en motocicletas.Bajo amenazas de muerte, los delincuentes obligaron a los comerciantes a internarse en una parte boscosa. Los agresores exigieron acceso a sus cuentas bancarias, claves de tarjetas y joyas. Jhoana Pantoja relató que, en medio de la violencia, recibió un impacto que la dejó casi inconsciente: “Yo empecé fue a rezar y decía: 'Mis hijos van a quedar huérfanos’. Entonces, en una de esas un golpe me privó y yo no supe más... Uno de ellos dice: ‘Está muerta’”.Al escuchar esa afirmación, la mujer decidió no moverse para evitar que los atacantes continuaran con la agresión. A pesar de los golpes que recibió, resistió en silencio para salvar su vida.Cuatro horas de tortura y seviciaMientras Jhoana permanecía inmóvil, los delincuentes seguían golpeando a Jhon Murillo, a quien querían extraerle la información financiera. Según las investigaciones de la SIJIN de la Policía de Montería, la pareja fue sometida a actos de extrema crueldad durante aproximadamente cuatro horas. Los peritos encontraron en el lugar que el comerciante fue amarrado con sus propias prendas de vestir.“Estos seguían golpeando a mi esposo para que diera la clave mientras que estaba el otro en el cajero. Él le decía: 'No me la sé'. Él decía número pero como no daban más lo golpeaban”, relató Jhoana.La sobreviviente también describió el comportamiento de los atacantes durante el crimen: “Todos ellos eran risas, golpeaban y se disfrutaban todo lo que estaban haciendo”. Tras creer que ambos habían fallecido, los agresores abandonaron el lugar llevándose pertenencias y documentos, pero dejando la motocicleta de las víctimas en el lugar.Una lucha por sobrevivirA pesar de que intentó ayudar a su esposo herido, Jhoana decidió ponerse algunas de sus prendas y caminar más de un kilómetro a través de la zona boscosa en busca de la vía principal. “Yo dije: 'Dios mándame un ángel que me ayude en todo esto que estoy viviendo' y fue cuando llegó ese señor y fue el que llamó a la ambulancia”, relató.Ambos fueron trasladados a un centro médico. El reporte de ingreso fue contundente sobre la condición en la que ingresó la pareja: “La señora fue agredida en su integridad y nos llega un paciente masculino con un trauma cranocefálico severo más una contusión en el tórax”.A pesar de los esfuerzos médicos y de una intervención quirúrgica de descompresión craneal, Jhon Murillo falleció el 24 de agosto tras permanecer tres días en la Unidad de Cuidados Intensivos.Videos de seguridad clave en la investigaciónEn el lugar de los hechos, los peritos indicaron que “encontramos prendas de vestir de las víctimas”. No obstante, el avance significativo se logró mediante el rastreo tecnológico. Las autoridades revisaron más de 16 horas de grabaciones de cámaras de seguridad y cajeros automáticos.Un registro fílmico de un cajero automático, captado la madrugada del 21 de agosto a las 2:54 a.m., mostró a un hombre intentando retirar dinero con la tarjeta de la víctima. En las imágenes se observaba al sujeto con una gorra, un reloj negro y laceraciones en su brazo derecho. Jhoana, en diligencia de reconocimiento, identificó plenamente al sospechoso: “El hombre que estaba en el cajero tenía todas las descripciones que yo había dado”, aseguró.Identificación de los responsables mediante redes socialesUn testigo aseguró conocer quiénes estaban detrás del ataque. Gracias a su declaración, las autoridades lograron identificar a tres posibles implicados en el caso.Un dato clave fue la identificación de la pareja sentimental de uno de ellos, Jenny Esmeralda. Su perfil en redes sociales coincidía con la mujer que aparecía en el fondo de pantalla del celular utilizado en el cajero y que también fue captada por las cámaras de seguridad bancarias.Este trabajo de inteligencia descartó la participación de Guillermo Duque, el amigo inicial: “Yo sabía que era el sospechoso número uno... Jhoana sabía que yo no podría hacer eso”, dijo.Captura implicados y sentenciaCon los elementos materiales probatorios y las evidencias físicas recolectadas por la Policía, el 11 de marzo de 2024 el Juzgado Segundo Penal Municipal de Control de Garantías de Montería emitió órdenes de captura contra Luis Miguel Fernández Martínez, Néstor Luis Fernández Martínez y Brian Vargas.Sin embargo, se confirmó que Luis Miguel falleció en un accidente de tránsito en Caucasia antes de ser detenido. Los otros dos implicados fueron capturados en el barrio Villacielo de Montería. Los señalados fueron condenados por los delitos de homicidio agravado, secuestro agravado, acceso carnal violento y hurto calificado. La pena impuesta fue de 20 años y 8 meses de prisión.Aunque la justicia logró esclarecer el caso y sancionar a los responsables, para Johana y su familia la condena no compensa la magnitud del daño causado. Hoy, el recuerdo de John Murillo sigue presente, mientras ella intenta reconstruir su vida y salir adelante por sus hijos, aferrada a haber sobrevivido para contar lo ocurrido.
La historia de Erika Ramírez representa una de las realidades más complejas del conflicto y la criminalidad urbana en Colombia. Su vida, marcada por la violencia doméstica y las carencias en las comunas de Medellín, dio un giro definitivo cuando, siendo apenas una niña, ingresó a las filas de grupos al margen de la ley. Los Informantes conoció su impactante testimonio.Durante más de una década, pasó por diversas estructuras delictivas, desde guerrillas hasta bandas locales, antes de enfrentar la justicia y emprender un proceso de resocialización a través de la educación.Una infancia entre la violencia y el reclutamiento forzadoErika creció en un entorno donde el crimen y las agresiones eran parte de la cotidianidad. Las actividades ilegales y la violencia de género la presenció desde muy temprana edad. Según su relato, estas experiencias moldearon su percepción: "Incluso mi padre biológico agredía a mi madre y también me tocó ver eso. En una ocasión mi papá estaba ahorcando a mi madre estando embarazada de mi hermana", recordó sobre su niñez.A pesar de los esfuerzos de su abuela, Erika desarrolló un deseo de independencia que la alejó de la educación. A los 12 años, tras abandonar el colegio, ocurrió el encuentro que definiría su juventud. "Fui reclutada por un grupo al margen de la ley. En esa época llega un señor de edad y me pone la mano en el hombro y me dice, 'Esta niña, ¿quién es?'", relató Ramírez. A partir de ese momento todo cambió.Su ascenso silencioso en las estructuras criminalesLas labores iniciales de Erika en la ilegalidad aprovecharon su apariencia inofensiva para burlar a las autoridades y engañar a las víctimas. "Ahí empecé a transportar armas, a transportar droga, incluso me colocaban de señuelo para los secuestros", explicó sobre sus primeras tareas. Su capacidad para guardar silencio y cumplir órdenes le permitió ganarse la confianza de los comandantes, lo que facilitó su permanencia en grupos guerrilleros durante varios años.Tras desertar de la guerrilla, Erika no abandonó la criminalidad, sino que se trasladó al centro de Medellín: "Ya sabía expender droga, ya sabía transportar armas, ya sabía cometer muchos delitos. Entonces, de eso me sostenía. Incluso llegué a tener pues como una especie de poder... tenía mi propio grupo", afirmó Ramírez.Según su testimonio, durante este periodo su capacidad de empatía era nula y replicaba los patrones de abuso que vio en su infancia: "Yo era maltratadora, yo lo golpeaba a él. Yo pasé a hacer lo que hicieron mis tíos con sus mujeres y lo que hizo mi papá con mi mamá, pasé a hacerlo yo".La captura que cambió su vidaA los 25 años, Erika Ramírez ya acumulaba un historial que cubría gran parte de los delitos tipificados en el código penal colombiano. La justicia finalmente la alcanzó mediante una orden de captura que puso fin a su carrera en las calles. En ese momento, enfrentaba la posibilidad de una condena de más de tres décadas de prisión si decidía ir a juicio sin aceptar su responsabilidad.El punto de quiebre legal ocurrió bajo la presión de los términos judiciales y la intervención de su madre. "A las 3 de la tarde entró un guardián. Firme eso porque usted la van a condenar a 32 años y ahorita a las 4 cierra la oficina de allá de los juzgados, hágalo por su familia, hágalo por esa señora que está allá afuera", narró Erika sobre el instante en que decidió firmar un preacuerdo de aceptación de cargos.Gracias a esta decisión, su condena se fijó en 16 años, de los cuales terminó cumpliendo aproximadamente 9 años en el centro penitenciario El Buen Pastor.Transformación tras las rejas y cómo encontró su caminoLa estancia en prisión, lejos de ser un tiempo perdido, se convirtió en el escenario de su metamorfosis personal. Aunque inicialmente mantuvo una postura defensiva y hostil, la persistencia de un psicólogo que realizaba trabajo social en la cárcel logró quebrar su resistencia.Ramírez recordó su actitud inicial frente a la ayuda profesional: "Entonces yo lo miro y yo, 'Si estoy bien o mal, ¿a usted qué le importa? Usted no puede hacer nada por mí'".Sin embargo, el proceso de introspección comenzó a dar frutos cuando aceptó participar en programas de prevención con jóvenes de colegios, a quienes les compartía su historia para disuadirlos de seguir el camino de la delincuencia. Este ejercicio de reparación simbólica y autocrítica la llevó a valorar su paso por el sistema carcelario. "Mi paso por la cárcel fue lo mejor que me pudo haber pasado en la vida. Ahí es donde me doy cuenta cuánto amo mi familia. Ahí es donde me doy cuenta cuánto valgo como ser humano", reflexionó sobre su proceso de cambio.Reincorporación: de recicladora a guía y profesionalAl recuperar su libertad, Erika enfrentó el estigma social de haber sido una mujer privada de la libertad. Salió de la cárcel sin recursos económicos, con apenas dos prendas de vestir y la determinación de no volver a delinquir. Su primera oportunidad laboral llegó en un centro comercial, donde solicitó permiso para gestionar los residuos. "Déjeme reciclar... Y empecé en el shut de las basuras, empecé a transformar eso y yo decía, 'Esta es mi oficina'", relató.Mientras trabajaba en el reciclaje y la limpieza, validó su bachillerato, asistiendo a clases después de turnos que comenzaban a las 5 de la mañana. Ingresó a la universidad para estudiar psicología, financiando sus estudios mediante la venta informal de diversos productos. "Hacía ventas en mi universidad. Me decían que yo era una tienda andante. Yo andaba hasta con aguja e hilo... Vendía medias, vendía aretes, vendía pasteles", recordó sobre su esfuerzo por costear la carrera.Hoy, Erika Ramírez ha cumplido la promesa que le hizo a su abuela antes de morir: no volver a delinquir.Se desempeña como guía turística en la Comuna 13 de Medellín, donde utiliza su conocimiento del territorio para narrar la transformación de la ciudad, y ejerce como psicóloga para la administración municipalSu testimonio es un registro de cómo el acceso a la educación y el apoyo psicosocial pueden alterar un destino que parecía sentenciado a la cárcel o a la muerte.
La mañana del 9 de abril de 2024, en un apartamento de Puerto Colombia, la vida de Valentina Cepeda Rodríguez, una instructora de yoga de 22 años, llegó a su fin. Su pareja, Álvaro Felipe Rivera Ramírez, un instructor de artes marciales de 44 años, fue quien dio aviso a las autoridades y vecinos sobre el hallazgo del cuerpo. Según su relato inicial, la joven se habría quitado la vida utilizando un columpio de tela que empleaba para sus prácticas de yoga. Dos años después el caso dio un giro inesperado. Séptimo Día investigó.Días después del suceso, Rivera ofreció una entrevista a medios locales en la que describió el momento del hallazgo con estas palabras: "y ahí ya la veo colgada, la cojo, la suelto y cae como un costal de papas. Y a mí eso ya me da durísimo y yo comienzo, 'Dios mío, no Valentina, por favor'". Allí, el hombre defendió su inocencia con un acto que impactó a los presentes. El periodista Sergio García relató que Rivera "trajo una Biblia, me pidió mirar a los ojos a una mujer del cuerpo periodístico, se la arrodilló y le dijo: 'Te juro ante esta Biblia y ante Dios que yo no maté a Valentina'".A pesar de su testimonio y de que algunos vecinos lo vieron alterado y nervioso intentando auxiliar a la joven en el apartamento, la familia de Valentina rechazó desde el primer momento la posibilidad de un suicidio. David Cepeda, padre de la víctima, fue tajante al señalar que conocía muy bien la disciplina y el estado emocional de su hija, quien según él no presentaba un perfil suicida.Antecedentes de presunta violencia y el "Jiujitsu matrimonial"La investigación de la Fiscalía, impulsada por las denuncias de los padres de Valentina, empezó a indagar la intimidad de la pareja. Valentina y Álvaro se conocieron en el mundo del Jiujitsu, una disciplina donde él era experto. Sin embargo, lo que parecía una pasión compartida por el deporte se habría convertido, según testimonios de amigas de la joven, en una relación marcada por el control.Allegados de la joven relataron en Séptimo Día que Rivera al parecer ejercía una vigilancia constante sobre ella. Camila Sánchez, amiga cercana, afirmó que el hombre era "como la sombra de ella, pendiente qué decía, de qué hablaba". Además de los presuntos maltratos psicológicos y comparaciones despectivas sobre su físico, surgieron pruebas de diversos comportamientos inapropiados.En audios recuperados de su teléfono, Valentina narró episodios que ella denominaba "Jiujitsu matrimonial". En una de esas grabaciones se le escucha decir: "En un momento me metió en un triángulo de piernas y me empezó a ahorcar. Cuando casi me estaba durmiendo, me soltó y me dio tanta rabia... y le dije que nunca más me vuelva a tocar".Solo tres días antes de su muerte, el 6 de abril de 2024, sus padres la encontraron sangrando tras una supuesta pelea: "mi hija estaba aquí sangrando, le pegó tres cachetadas y le pegó los brackets a la parte interna del labio", relataron.La reconstrucción científica de la escena donde murió Valentina CepedaTras meses de lo que la familia consideró un avance lento en la justicia, un nuevo equipo de la Fiscalía retomó el caso con un enfoque técnico. Utilizando topógrafos y expertos, se realizó una reconstrucción en el apartamento de Puerto Colombia para verificar si lo descrito por Rivera era posible.El punto de partida fue una fotografía que el mismo sospechoso le tomó al cuerpo de Valentina antes de bajarlo del columpio. Los peritos recrearon la escena con personas de la misma contextura de la joven y concluyeron que la altura del columpio no permitía el ahorcamiento.El informe técnico de la Fiscalía fue claro: "Para que se hubiese ocasionado el suicidio, el columpio debió haber estado a una altura superior a el que se encontraba". Según los investigadores, en la posición en la que se encontraba el cuerpo, Valentina habría podido reaccionar físicamente, lo que llevó a la Fiscalía a sospechar de una escena manipulada para encubrir un crimen.Esta hipótesis se vio reforzada por el dictamen de Medicina Legal en abril de 2025. Los médicos forenses determinaron que la causa del deceso no coincidía con la presión que ejercería un columpio de yoga, sino con una asfixia mecánica por digitopresión. El abogado de la familia, Davis Flores, explicó que "la causa de la muerte de Valentina es la dígitopresión que se generó en su cuello", lo que sugeriría una estrangulación manual.Con estas pruebas, la Fiscalía estructuró su teoría del caso bajo la premisa de que "Valentina Cepeda Rodríguez muere por una acción feminicida encubierta como suicidio".Captura, imputación y un proceso judicial en cursoEl 4 de enero de 2026, 20 meses después del fallecimiento de la joven, Álvaro Felipe Rivera fue capturado por la policía en Santa Marta. Al día siguiente, durante la audiencia ante un juez de control de garantías, la Fiscalía le imputó el cargo de feminicidio agravado. Aunque Rivera no aceptó cargos, el fiscal insistió en las pruebas que demostrarían por qué se trató de un feminicidio.Lourdes Rodríguez, madre de Valentina, expresó su dolor tras la audiencia de captura, refiriéndose al procesado de forma contundente: "Él es un monstruo, para mí es un monstruo porque una persona que comete eso y está muy tranquilo como si no... para mí es un monstruo". Por ahora, Rivera permanece bajo custodia mientras el proceso penal avanza hacia sus etapas finales.
El 14 de diciembre de 2025, a las 2:30 de la mañana, la tranquilidad de la vía que conduce al municipio de Remedios, en el departamento de Antioquia, se rompió definitivamente. Un bus de la empresa Precoltur, que transportaba a 35 jóvenes recién graduados del Liceo Antioqueño tras su viaje de promoción en las playas de Tolú, se precipitó por un acantilado de más de 60 metros de profundidad.En este siniestro vial, que equivale a la caída desde un edificio de 15 pisos, perdieron la vida 17 personas, incluyendo a 16 estudiantes y al conductor del vehículo. Los Informantes conoció el testimonio de un sobreviviente.El accidente que convirtió una celebración en horrorPara David Rúa Vallejo, uno de los sobrevivientes, la tragedia comenzó mientras dormía. El impacto inicial lo sorprendió durmiendo, y transformó lo que era una celebración de grado en una lucha inmediata por vivir. "Sentía golpes por todo mi cuerpo, en la espalda, en el pie, la cabeza, manos. Pero ninguno de esos golpes que yo recuerde fue con algo duro. Ninguno. Todos fueron, creería yo, y supongo yo, contra las sillas, porque no fue ninguno duro como contra un metal, una lata, nada", relató el joven sobre el momento en que el vehículo rodaba hacia el fondo del barranco.Una vez que el movimiento terminó, el silencio se apoderó del lugar, interrumpido únicamente por el sonido de de la tierra cayendo sobre los restos del bus.Al abrir los ojos, David se encontró atrapado en una estructura deformada. "Y estoy como en una posición como recostado y encima mío hay como una lata encima", explicó Rúa al describir su ubicación exacta tras el accidente.En medio de la oscuridad absoluta, una pequeña abertura se convirtió en su única conexión con el exterior: "Miro para todos lados, oscuridad total. Pero, ¿qué alcanzó a ver? Una rendija que da hacia el cielo y el cielo sí se alcanza a ver un poco más claro".Un sobreviviente escaló el abismo para pedir ayuda tras accidenteTras lograr salir por la rendija del bus, David dimensionó la gravedad de lo ocurrido al observar las luces de los vehículos que transitaban por la carretera, muchos metros más arriba. A pesar del estado de shock y la oscuridad, el instinto de ayudar a sus compañeros se impuso sobre el miedo a una posible explosión del vehículo."Fue como algo que me vino a la mente, al cuerpo, no sé, como verme a mí en ese estado en el que me podía mover y al ver y escuchar los gritos de mis demás compañeros y todo eso, tengo que actuar. O sea, yo no me puedo quedar quieto. Yo no puedo dejar que todos mis compañeros de pronto queden mal y yo estando bien, pudiendo ayudar, no. Me enfoqué en ir por los que están gritando", relató David sobre su decisión de buscar ayuda. Con un solo zapato y utilizando la linterna de un celular con la pantalla rota, comenzó el ascenso por la empinada montaña.David describe el ascenso como una experiencia guiada por la necesidad de auxilio: "Yo solo tenía un zapato nada más. No me acuerdo quizás cuál era. Y empiezo a subir. Siento que fue también ayuda de Dios y el instinto del ser humano de supervivencia que me guió". Tras aproximadamente una hora de esfuerzo físico, logró alcanzar la vía principal, donde detuvo una tractomula para contactar a los servicios de emergencia.El drama de los heridos que luchaban por sobrevivirMientras David escalaba, en el fondo del abismo se vivían escenas de profundo dolor. Ana Isabel Pulgarín, otra de las sobrevivientes, despertó atrapada entre los restos del bus con heridas de gravedad. Su testimonio refleja la violencia del impacto y la fortuna de haber quedado en un espacio que evitó daños mayores en su columna."A mí me atravesó algo completamente que me tiró los dientes hacia atrás y alcanzó a frenar antes de seguir derecho. El pie también yo tenía todo el músculo desgarrado y alcanzó también a frenar antes de, no sé, partirme el hueso", explicó Pulgarín sobre sus lesiones.Además, recordó la angustia de los minutos posteriores al choque: "Empiezo a escuchar quejidos, gritos, auxilio, ayúdenme, me duele. Gritos desgarradores y de todos los que yo escuchaba no sabían dónde estaban".David Rúa, antes de iniciar su ascenso, también intentó localizar a quienes pedían ayuda, pero la falta de visibilidad se lo impidió. "Gente que me decía, 'Rúa, ayúdeme' y yo, '¿dónde estás? ¿Dónde estás?' No las veía. No las veía. Yo hacía con la linterna, pero no se veía nada. Y ya con ese celular que tenía, yo dije, 'Tengo que actuar.' En ese momento yo alumbro hacia el suelo para dar un paso y me doy cuenta de que hay una persona fatal".Irregularidades mecánicas y lo que señala la investigación oficialLa tragedia ha puesto bajo la lupa las condiciones técnicas del vehículo de la empresa Precoltur. Según las fuentes, antes de iniciar el viaje de regreso desde Tolú, ya se habían reportado fallas evidentes. El aire acondicionado no funcionaba correctamente y los estudiantes notaron intervenciones mecánicas en el hotel antes de partir."En ese momento yo vi más que todo fue la batería del bus, que la sacaron, el aire acondicionado, pues todo el mundo se dio cuenta de que no estaba funcionando de una manera correcta. Y decían que pues había una que otra falla mecánica más no sé cuál específicamente", recordó David sobre la espera de más de una hora antes de iniciar el trayecto final.La Superintendencia de Transporte inició una investigación formal que arrojó hallazgos alarmantes sobre el estado del bus. De acuerdo con los reportes preliminares, el vehículo presentaba deficiencias críticas en su revisión tecnomecánica. Se encontró preliminarmente fallas gravísimas en la revisión tecnomecánica del bus en el que viajaban los estudiantes. No tenía cinturones en algunas sillas, tampoco salidas de emergencia, llantas lisas y fallas en los frenos. Como consecuencia, se suspendieron las actividades de la empresa y del centro de inspección encargado.Los jóvenes que sobrevivieron a la tragedia en AntioquiaPara quienes lograron salir con vida, el impacto psicológico es tan profundo como las heridas físicas. David y Ana Isabel perdieron a amigos cercanos como Daniel, Sara y Carolina. David recuerda con especial nitidez el momento en que, días antes del accidente, leyó una carta de su familia durante una celebración en Santa Fe de Antioquia: "Eran nuestras familias diciéndonos que haga de su vida su vida, no piense en los demás, en el que dirán, en los miedos, porque tiene que afrontarla. Y era un mensaje tan bonito que a muchos se le corrieron las lágrimas".Hoy, David Rúa busca honrar la memoria de sus compañeros enfocándose en su futuro. Trabaja activamente para cumplir su sueño de estudiar aviación y unirse a la Fuerza Aeroespacial de Colombia. Su perspectiva sobre la vida ha cambiado radicalmente tras la dolorosa experiencia. "Desde ese momento yo dije, 'Yo no puedo dar las cosas para mañana porque el mañana nunca está asegurado. Siempre aprovechen lo que tienen hoy, porque hay gente que desearía estar en la posición en la que usted está'", señaló el sobreviviente.
Con tan solo 18 años, Santiago Castrillón tenía muy claros sus sueños y lo que lo definía dentro y fuera de la cancha. Su pasión por el fútbol y su humildad eran, según su abuela Nancy Rodríguez, las virtudes que marcaban su vida. “Sus ganas de salir adelante, ayudar a su gente, a su familia en especial”, afirmó en entrevista con Noticias Caracol, en medio del dolor por la repentina partida del joven deportista.El fallecimiento del mediocampista de las divisiones menores de Millonarios FC ha generado conmoción en el país. Hasta el momento, el cuerpo del joven no ha sido trasladado y su familia permanece a la espera de que sea entregado para llevarlo a Bucaramanga, su tierra natal, donde esperan darle santa sepultura.Lea además: ¿Cuál sería la causa de muerte de Santiago Castrillón, promesa de Millonarios? Doctora explicaDesde muy temprana edad, Santiago mostró una fuerte determinación por cumplir sus metas. Con apenas 13 años dejó su hogar, con el respaldo de su familia, para trasladarse a Bogotá en busca de una oportunidad en el fútbol profesional. Ese camino lo llevó a integrar uno de los clubes más importantes del país, Millonarios, donde comenzó a construir su sueño. Sin embargo, ese proyecto de vida se vio truncado de manera inesperada tras desplomarse durante un partido del Torneo Nacional Sub-20.Su abuela recordó cómo la familia recibió la noticia. “A nosotros nos avisó la doctora Laura, la doctora de Millonarios, vía por mi hija y su esposo que son los que se encuentran allá en este momento”, relató.También señaló que el futbolista no presentaba antecedentes médicos conocidos. “Cuando ingresan a firmar por un contrato les hacen sus exámenes y él había salido bien”, aseguró.El último contacto con su familia ocurrió horas antes del encuentro en el que enfrentaría a Independiente Santa Fe. “Nos llama y dice que ya ingresa al partido y la mamá le da la bendición y le dice que con toda, hijo”, recordó su abuela con la voz entrecortada, al referirse a lo ocurrido en la mañana del sábado 21 de marzo.Más allá de su talento en la cancha, la familia destacó que el joven soñaba con representar al país y llegar a los más altos niveles del fútbol. “Soñaba con llegar a la Selección Colombia, jugar en el Barcelona, ser un grande como Luis Díaz, como James, como el mismo Messi”, relató su abuela, quien enfatizó que ese objetivo se construyó con sacrificios familiares. “El día que lo convocaron a Millonarios pusimos todos para poder que se fuera… fue un esfuerzo muy grande lo que la mamá hacía por él”, añadió.Para sus seres queridos, Santiago no solo era una promesa del fútbol, sino un motivo de orgullo constante. “Mi orgullo de verlo saltar a esa cancha me llenaba de alegría… nos sentíamos orgullosos de todas las jugadas, de todo lo que podía hacer con un balón. Sin palabras nos deja el talento que él tenía”, expresó.Según su abuela, su meta principal era mejorar las condiciones de vida de su familia. “Él siempre se puso su meta y quería salir adelante porque la vida de ellos era muy dura y soñaba que la mamá estuviera bien”, expresó.Además de su faceta deportiva, era un hijo dedicado y el hermano del medio de dos mujeres, que desde niño mostró disciplina y amor por el deporte. Para sus seres queridos, el mensaje que deja la joven promesa es claro. “Que todos los sueños se pueden cumplir, que todas las metas con amor, con humildad, responsabilidad y disciplina… que no hay que dejar de soñar”, concluyó Nancy Rodríguez, visiblemente afectada.Mientras se espera el dictamen oficial sobre las causas de su muerte, el país despide a un joven que representaba la esperanza del fútbol colombiano y cuyo legado quedará en la memoria de quienes lo vieron crecer dentro y fuera de la cancha.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
Una mujer de 54 años pensó que las molestias que empezó a padecer eran fruto de la menopausia, una condición que suele presentarse entre los 45 y 55 años, por lo que decidió no prestarles tanta atención. Sin embargo, un síntoma en particular la hizo consultar a los médicos, quienes le dieron una noticia que le cambió la vida: tenía 10 tumores en su cerebro.¿Cuáles eran los síntomas de la mujer?Los hechos se remontan a 2017, según contó Kelly Brown al medio especializado SWNS, cuando empezó a presentar sofocos y hormigueo en diferentes partes del cuerpo. "Pensé que era solo la menopausia, pero luego me ponía pálida, empezaba a arrastrar las palabras y me sentía terriblemente cansada. No pensé que fuera nada grave", reconoció.Brown dejó pasar las alertas dos años, hasta que en 2019 los síntomas eran cada vez más fuertes y se sumó una situación alarmante. Con el paso de los años, a la mujer que era gerente de producción y madre de un único hijo, su fatiga era severa y su dificultad para hablar era cada vez peor. Fue una condición en su vista la que la hizo ir al médico."Llevaba un par de años con estos episodios. Entonces noté como una marca en la visión de mi ojo derecho, como si tuviera una huella dactilar". Ante esta anomalía en su visión, Kelly decidió ir con un optómetra, quien detectó una hinchazón detrás de su ojo y la remitió para que se realizara una resonancia magnética.Tras realizarse el examen, la mujer de entonces 56 años recibió una llamada desde el hospital en la que le solicitaron su presencia urgente. "Recuerdo entrar y ver imágenes de cerebros en la pared y pensar: 'Esto no puede ser bueno'. El médico me preguntó si había tenido dolores de cabeza y si podía subir las escaleras".Kelly Brown señaló al médico que, efectivamente, desde 2017 había estado enfrentando síntomas que ella atribuía a la menopausia, pero en ese momento el profesional le reveló que sus supuestos sofocos eran en realidad convulsiones, las cuales eran causadas por los cuatro tumores cerebrales que habían detectado en la resonancia.Los médicos le explicaron a la mujer que los tumores cerebrales eran de bajo grado, pero que dos de ellos superaban los dos centímetros, por lo que debían ser extirpados quirúrgicamente. Luego de la cirugía, los profesionales le informaron que "no habían encontrado cuatro tumores, sino diez. Recuerdo que bromeé diciendo 'cada vez que hablo con ustedes, encuentran más', pero por dentro estaba aterrorizada".Luego de cinco días en el hospital y varios estudios, se confirmó que los tumores eran meningiomas, la forma más común de tumor cerebral primario en adultos. Aunque la extirpación quirúrgica funcionó, esta situación dejó a la mujer con graves consecuencias."Una de las mayores consecuencias fue para mi vista, ya que el tumor en la parte frontal de mi cabeza presionaba mi nervio óptico. Esperaban que al extirparlo se aliviara la presión, pero no fue así. El nervio siguió muriendo y ahora estoy ciego del ojo derecho", reveló. Además, señaló que tiempo después de la cirugía siguió padeciendo convulsiones, por lo que le suministraron esteroides y medicamentos anticonvulsivos.Más recientemente, Kelly Brown recibió una triste noticia en una de sus consultas de seguimiento: dos de los tumores comenzaron a crecer de nuevo y, ante esto, actualmente está en un tratamiento de radioterapia.MARÍA PAULA GONZÁLEZPERIODISTA DIGITAL
Yaser Asprilla, hasta el momento, no ha impresionado del todo en Galatasaray. Así ha reseñado la prensa deportiva en Turquía el desempeño del extremo colombiano en el elenco de Estambul, que tomaría medidas cruciales sobre su futuro deportivo. El futbolista oriundo de Bajo Baudó, y de 22 años, fichó esta campaña por los 'leones' cedido procedente desde el Girona español. Yaser llegó a la escuadra que dirige Okan Buruk bajo muchas expectativas por el fútbol que podría aportar por la banda, además, de que ha tenido proceso en la Selección Colombia; esto último fue un plus para que finalmente inclinaran la balanza por él. No obstante, unos meses después tras su incorporación, el formado en la cantera de Envigado Fútbol Club ha dejado muchas dudas sobre su rendimiento.En Turquía dicen que no ejercerán su opción de compraPartiendo del punto anterior, se leyó en la página web del medio 'Sporx' que Galatasaray no mantendrá al colombiano en sus filas, más allá del vínculo contractual establecido. El extremo colombiano del Galatasaray, Yaser Asprilla, cedido por el Girona con opción de compra durante el mercado de fichajes a mitad de temporada, no ha cumplido con las expectativas", se leyó en primera instancia en el tabloide anteriormente citado. A continuación, se refirieron a los números que ha tenido Asprilla desde su arribo a la escuadra turca; indicando que no ha marcado ningún gol y que sólo ha contribuido con una asistencia. "El jugador de 22 años, que ha disputado siete partidos con el elenco aurirojo, no ha contribuido con gol", precisaron. Y por último, en 'Sporx' hicieron hincapié en que desde las toldas del Galatasaray no ejercerán la opción de compra por el exWatford. "Además, se ha confirmado que la opción de compra de Asprilla no se ejercerá. No ha sido convocado a la Selección Colombia", concluyeron. ¿Por cuánto tiempo firmó Yaser Asprilla en Galatasaray?El extremo 'cafetero' llegó a los 'leones' bajo la modalidad de cesión por seis meses y sin costo de préstamo. El acuerdo, según reveló la prensa internacional, incluyó una opción de compra condicionada por los objetivos, de acuerdo a su rendimiento en el club. "Sigo al Galatasaray desde muy pequeño. Soy consciente que he llegado a un club muy grande. Me hablaron de un proyecto muy bonito. También hablé con Dávinson (Sánchez). Gracias a mi talento, tuve el honor de venir aquí", había dicho el extremo chocaono luego de su debut con el 'galata' en el fútbol de Turquía.
Más de 60 familias perdieron a un padre, a un hijo, a un hermano o a un compañero de vida en el trágico accidente del avión Hércules que se estrelló en zona rural de Puerto Leguízamo, en el departamento de Putumayo. Los familiares de algunas de las víctimas hablaron con Noticias Caracol y se refirieron al difícil momento que viven.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias de Colombia y el mundo)Óscar Fabián Romero es una de las víctimas, quien tenía 12 años de servicio como soldado profesional. Adolorida su familia en Tibacuy, Cundinamarca, no entienden por qué se fue. “Mi hijo me hace mucha falta. Dios mío, no esperaba esto. Él venía ahorita en abril a visitarnos. Para una madre esto es una mala noticia”, manifestó Jacinta Silva Castellanos, mamá de Oscar Fabián Romero."Iba para donde su esposa": familiar de militar muerto en accidente de la FACPor su parte, José Luciano Romero, hermano de Oscar, contó que “con él hablé a las 9:30 de la mañana. Él me mandó un video del avión. Estaba listo y emocionado porque ya iba donde su señora esposa”.El ocañero Juan Camilo Ovallos, de 24 años, también falleció. Su familia mencionó que mantuvo la esperanza hasta el último minuto de que fuera uno de los sobrevivientes, pero en las últimas horas las Fuerzas Militares confirmaron su deceso.“El sueño de él era ayudar a la mamá siempre, que hacerle una casita. Inclusive, le alcanzó a dejar el lote comprado y todo. Siempre le decía, ‘mamita, yo trabajo para ayudarla a usted’”, mencionó Ciro Alfonso Ovallos, tío de Juan Camilo Ovallos.Y en Bichada, del municipio de La Primavera, era oriundo al sargento viceprimero Carlos Andrés Tabaco Franco en el arma de ingenieros militares. Él era topógrafo de profesión, pero un soldado de corazón.“Cada trabajo que realizó, cada levantamiento topográfico, lo hacía con amor, entrega. Recuerdos gratos de una gran persona, de un gran hermano”, dijo Éver Uvaldo Tabaco, hermano de Carlos Andrés Tabaco.En la zona mananera del Magdalena también se siente el dolor. La familia del soldado Carlos de la Cruz recuerda cuál fue el último mensaje que ellos compartieron. Mientras que en Aracataca, en el norte del Magdalena, el soldado Urbano Pertus también está en la lista de los fallecidos.“Yo hablé el domingo con él, me dijo que estaban esperando el avión y que el avión se había ido con pelotón y entre dos semanas lo estaba esperando y no había llegado”, mencionó Jairo de la Cruz, papá de Carlos de la Cruz.Este trágico accidente el avión Hércules de la Fuerza Aeroespacial Colombiana en Puerto no solo enluta a estas familias que ahora esperan recibir los cuerpos de sus seres queridos, sino también a Colombia, que hoy lamenta su despedida.Lista de militares fallecidos en accidente de la FACSargento segundoCarlos Andrés Tabaco FrancoCabo primeroJairo Andrés Rincón MachadoCabos tercerosJiron Jairo Acuña CruzYeferson Fabián Otavo YimaSoldados profesionalesAlejandro José Ramírez MejíaAnderson Steven Moreano CanticusAndrés Javier Moreno ChávezArley Camilo Tordecilla WarnesBenjamín Esteban Pérez TorresBrandon Leonel Jiménez ClavijoBrayan Espejo DíazCamilo Andrés Argel VilladiegoCarlos Andrés Giraldo BeltránCristian Camilo Baza TordecillaCristian Camilo Contreras AstrozaDaniel Esteban Arias PérezDeimer Alexis Muñoz CerónEdier Enrique Obando RengifoEderxander Morales TorresEyder Yobany Dizu MoranoFabián Andrés Moreno RodríguezGiovanny Ocampo TenorioGildardo Arnulfo MontanchezHugo Mario Varón ReyesJaider Alexis Solís TorresJanier Andrés Navarro RangelJarvi Dabián Morán ViteriJeison Mena HurtadoJesús Alejandro GonzálezJesús Antonio Narváez VargasJesús Eduardo Hernández HernándezJesús Enrique Chiquillo MirandaJohn Fader Cruz VargasJhon Jairo Libreros TarapuezJonatan Moreno BaenaJorge Luis Morales RumboJosé Alfredo Pérez RamírezJosé Esteban Marino SaavedraJosé Marco Mendoza CaicedoJosé Yefer Moreno ViverosJuan Camilo Ovallos LozanoJuan Ernesto Quintero AquiteJuan Sebastián Chaverra RomañaJulián David Céspedes AriasLeandro Díaz ReyesLuis Andrés Noreña AndicaLuis Antonio López OrozcoLuis Eduardo Blanco HernándezLuis Eduardo González HernándezMarco Tulio Martínez VarónMateo Herrera LópezÓscar Favián Romero SilvaRafael Santo Guerra AlmeidaRomer Vargas SilvaSantiago Andrés Arias PérezUrbano Junior Pertuz MartínezWilmer Olegario Petevi PantojaWillian Andrés Vélez OrtizWilson Daniel Otavo TiqueYeiner Cabrera BustosSoldadoKaleth Dávila Julio SevericheCAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias
El presidente de la República, Gustavo Petro, anunció este martes que decretó tres días de duelo en todo el territorio nacional en memoria de los 70 uniformados pertenecientes al Ejército, Fuerza Aeroespacial y la Policía Nacional que perdieron la vida en el accidente aéreo en Puerto Leguízamo, Putumayo, este lunes 23 de marzo. "Las banderas izarán a media asta en toda entidad pública, guarnición militar y de policía y en cada embajada de Colombia en el mundo", informó Petro, quien agregó que "se realizarán los honores militares correspondientes a este hecho que nos enluta como país". El mandatario agregó en su mensaje con un "Q.E.P.D.".Este martes las autoridades confirmaron que en total son 70 las víctimas mortales del siniestro aéreo, considerado el más grave de los últimos años en la aviación colombiana y el peor de las Fuerzas Militares. Según el balance de las autoridades, 61 de los fallecidos eran militares del Ejército, seis pertenecían a la FAC y dos a la Policía. El avión transportaba tropas del Ejército entre las localidades de Puerto Leguízamo y Puerto Asís, ambas en el departamento de Putumayo, en el sur de Colombia, y por eso la mayoría de las víctimas pertenecían a esa institución.El Comando de las Fuerzas Militares señaló que de los 57 sobrevivientes, 23 reciben atención médica en el Hospital Militar de Bogotá, 26 en el Batallón de Sanidad Militar, también en la capital colombiana, mientras que los ocho restantes están internados en hospitales de Florencia, la capital del sureño departamento del Caquetá.Las autoridades colombianas realizan las investigaciones para determinar las causas del accidente, sin que de momento se conozca una versión oficial. Nada más enterarse del accidente, Petro apuntó como posible causa, sin base alguna, la antigüedad del avión, que tenía 43 años y fue donado a Colombia en 2020 por la Fuerza Aérea de Estados Unidos, por lo que lo consideró una "chatarra", lo que ha dado pie a un enfrentamiento con la oposición, que lo acusa de usar la tragedia con fines políticos.