El Racing de Santander afronta la temporada 2026-2027 con la ilusión y la responsabilidad de quien regresa al lugar que considera propio, a pesar de que hayan pasado catorce años después de su último paso por la máxima categoría del fútbol español. Entre las figuras del club se encuentra el colombiano, Gustavo Puerta.
El ascenso, certificado el pasado 16 de mayo tras la victoria por 4-1 ante el Valladolid en El Sardinero, puso fin a una larga travesía en la que la entidad llegó a atravesar severas dificultades económicas, institucionales y deportivas, incluyendo varias temporadas alejadas del fútbol profesional.
Buena parte del mérito de este regreso a la élite corresponde al trabajo desarrollado por el técnico José Alberto López, que en tres años y medio en el banquillo verdiblanco ha conseguido consolidar un proyecto competitivo y reconocible, gracias a una propuesta ofensiva ambiciosa.
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Sin embargo, el reto ahora es diferente, el Racing inicia la temporada con un propósito prioritario: asegurar la permanencia. Y la duda es si el equipo podrá mantener este estilo atrevido en esta nueva categoría y luchando por otro objetivo bien diferente.
Dudas que se han incrementado durante este verano, por la ausencia, hasta el momento, de fichajes que generen gran ilusión y una pretemporada en la que los encuentros disputados han dejado más sombras que luces.
Por este motivo, los ojos de los aficionados están puestos en Chema Aragón y su dirección deportiva, ya que tiene que conseguir elevar el nivel competitivo de una plantilla que deberá enfrentarse a rivales con presupuestos y experiencia muy superiores.
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De momento, la gran noticia para el racinguismo ha sido el regreso de Sergio Canales, uno de los futbolistas más emblemáticos formados en la cantera cántabra durante las últimas décadas. El centrocampista vuelve al club donde se dio a conocer tras su última etapa en el fútbol mexicano y está llamado a ser uno de los líderes del vestuario tanto dentro como fuera del terreno de juego.
Junto a Canales, el club ha reforzado su plantilla con la continuidad de los defensas Facundo González y Pablo Ramón, así como del delantero Asier Villalibre, todos ellos protagonistas del ascenso, y las llegadas del defensa brasileño Pedro Felipe, procedente del Juventus, y el atacante Yassir Zabiri, cedido por el Rennes.
El mercado también ha supuesto despedidas relevantes de futbolistas que habían contribuido al crecimiento del proyecto, como Javi Castro, Marco Sangalli, Aldasoro, Suleiman o Jokin Ezkieta, aparte del cedido Peio Canales, mientras que algunos jóvenes con proyección han emprendido nuevos caminos durante el verano.
A la espera de saber qué sucederá con Gustavo Puertay Jorge Salinas, dos jugadores por los que el club podría recibir unos ingresos importantes para invertir en fichajes, la columna vertebral del equipo seguirá sustentándose sobre futbolistas que fueron fundamentales en el ascenso, como Andrés Martín, Íñigo Vicente, Manu Hernando o Álvaro Mantilla, a los que se suma el talento diferencial de Canales.
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Con mucho por hacer aún en los despachos, el debut liguero llegará el próximo 16 de agosto ante el Villarreal, en El Sardinero, un estadio que volverá a albergar partidos de Primera División y que se presenta como uno de los principales activos del club en la lucha por la permanencia, donde la afición cántabra, que en las últimas temporadas ha respondido con creces, volverá a tener la oportunidad de acompañar a su equipo frente a los mejores equipos de España.
Catorce años después, el Racing vuelve a Primera y lo hace con la ilusión intacta de una ciudad que nunca dejó de creer y con el desafío de demostrar que este regreso no es una visita puntual, sino el inicio de una nueva etapa de estabilidad y consolidación en la élite del fútbol español.
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