Un golazo de falta directa de Felicia Schröder en el primer tiempo, más una acción dentro del área de Janou Levels en el segundo, concretaron este miércoles una victoria controlada del Real Madrid, que dio un paso adelante hacia la Liga de Campeones con dos goles de ventaja ante el Ajax en el partido de ida de la última ronda previa que debe refrentar dentro de una semana en su territorio (0-2).
Schröder, una de las jóvenes que despiertan más entusiasmo en el fútbol sueco y europeo, fichada este verano por el club blanco al Hacken a sus 19 años, transformó en el marcador el dominio de su equipo al borde del descanso, cuando su golpeo perfecto con la izquierda surcó el cielo por encima de la barrera y se alojó en la escuadra del Ajax.
Una parábola magnífica en el minuto 42 que marcó la diferencia; ya más evidente entonces sobre el terreno que en el resultado, con el encuentro casi siempre bajo el dominio del grupo dirigido por Pau Quesada, que sigue al frente de un Real Madrid que ha cambiado muchos nombres para ir más allá de las limitaciones del pasado curso. Uno de ellos es Schröder.
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Ya antes, el Real Madrid se acercó al gol. Trasladó el partido al campo local, creó disparos de media distancia de Linda Caicedo, Andreia Jacinto e Irune, incluso Keukelaar estrelló un remate y un rebote en la cruceta de la portería neerlandesa aún con 0-0, cuando ya se intuía y merecía el 0-1, conseguido por el citado lanzamiento de falta directa de Schröder.
No se conformó el Real Madrid, sin Linda Caicedo toda la segunda parte, reemplazada al descanso por Noemí.
Cierto que antes del 0-1 también necesitó un vuelo salvador de Frohms al efecto que le dio con la izquierda Van Koppen, la mejor con absoluta diferencia en el conjunto local, también la única que pareció capaz de poner en discusión la ventaja entonces del equipo blanco, que agrandó la distancia en el minuto 73.
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Janou Levels, otro de los refuerzos de este verano, controló el balón en el área, regateó a su marcadora y transformó el 0-2 con la derecha, cruzado, por raso, al borde del área pequeña, con la habilidad que exigió el recorte y la sangre fría del remate para dejar casi resuelto el pase a la fase liga de la Champions, con algún susto final. Queda la vuelta en el Alfredo Di Stéfano. El paso definitivo.